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El Rio De La Vida

by Enrique Taub

Actividad
Meditación
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Se trata de una meditación guiada cuyo fin es darse cuenta del peso que cada uno de nosotros llevamos a cuestas. Es una visualización sencilla en la que no te hace falta nada, solo el espacio y el tiempo para estar contigo.

Transcripción

Bueno,

Pues empezamos como siempre,

Con los ojos cerrados,

En una postura cómoda,

Y empiezas a respirar de una forma normal,

Notando cómo entra el aire en tu cuerpo,

Cómo sale,

Empiezas a notar un poco tu pecho,

Cómo se mueve al ir a inhalar,

Al exhalar,

Cómo sube,

Cómo baja.

Y nada más que hacer,

Simplemente observar la respiración.

En el presente,

En este momento,

Entiendo que tu cuerpo va tomando la postura más eficiente para ti en este momento.

Empiezas a observar cómo entra,

Cómo sale el aire de una forma consciente.

Igual que entra y sale el aire,

Entran y salen los pensamientos.

Simplemente observa los pensamientos.

Qué pensamientos te enfocan en este momento,

En tu respiración,

Qué pensamientos están fuera de este momento.

Observa el momento de cambio entre inhalación e exhalación,

Entre exhalación e inhalación.

Y a lo mejor también puedes observar el momento de cambio de los pensamientos,

Cuando cambias de un pensamiento a otro.

Simplemente esta.

Yo te invito a que tus pensamientos creen una imagen,

Una imagen de ti caminando por la naturaleza,

Donde quieras,

Y observa cómo vas caminando,

Cómo es tu entorno,

Cómo es el camino,

Cuál es la temperatura,

Cuáles son los aromas y qué hay alrededor.

Simplemente caminas y observa tu caminar.

Cómo es,

Es rápido,

Ligero,

Lento,

Todo está bien,

No tienes que cambiar nada.

Simplemente observa tu caminar.

Con tus pisadas,

Busca equilibrio al caminar.

Vienes caminando,

Observando con más detalle tu entorno.

Hay animales,

Sonidos de animales,

Aromas,

Olores.

Observa cómo es el camino de ancho,

De qué está hecho el camino.

Observa tu cuerpo con los caminos.

Cómo vas de ligera a ligero.

Te das cuenta que llevas una mochila.

Cómo es esa mochila,

Cómo es la carga de la mochila,

Cómo afecta este peso en tu caminar.

Simplemente observa,

Nada que cambiar.

Vienes caminando,

Observando tu entorno,

Consciente del peso que llevas en la espalda,

La mochila de toda tu experiencia,

Todos tus aprendizajes,

Todas tus creencias,

Las personas que llevas contigo,

Tus responsabilidades,

Tus expectativas.

Ten en cuenta cuánto tiempo llevas cargando esta mochila.

A lo mejor antes no eras consciente y ahora te puedes hacer consciente.

Puedes ver cómo esto está afectando tu caminar.

Cómo afecta tu físico,

Tu espalda,

Tu cadera,

Tu circulación de tu sangre,

Incluso tu respiración.

Simplemente observa.

Vienes caminando,

Observando tu entorno,

Observando tu respiración,

Observando tu cuerpo.

Ves que al fondo hay algo que brilla.

Vas afectando y descubres que es un río.

Te pasas a la orilla,

Ves la mochila y te sientas a descansar.

Observa cómo es el río.

Es muy ancho,

Muy profundo,

Fuerte con lo que va el agua y sabes que lo tienes que cruzar.

Con tu imaginación puedes hacer lo que quieras para cruzar.

Puedes cruzar en el dearte que hay en el río.

O puedes decidir mojarte.

Puedes decidir experimentar.

Es el río de la vida.

Te puedes experimentar ahora la vida.

Para cruzar este río que hayas cruzado muchas veces,

Decides aligerar la mochila.

Empiezas a vaciarlo.

Empiezas a sacar recuerdos,

Experiencias,

Creencias,

Expectativas de futuro,

Dependencias,

Miedos.

Sacando todo y observándolo con cariño y amor.

Dándote cuenta de lo que te sirve todavía y lo que ya no te sirve.

Lo que eliges dejar y lo que eliges seguir llevando contigo.

Todo está bien.

Hay algo que no te gusta pero que es necesario.

Todo está bien.

Y sabes que puedes parar y sacar cosas de la mochila siempre que quieras.

Tampoco vas decidiendo qué dejas ahí.

La naturalte ya se encargará de ello.

Lo que falta es verlo y enterrarlo.

Simplemente lo dejas con cariño y amor.

Como si fuera algo sagrado.

Ha sido parte de ti en un gran trecho de tu camino.

Y ya decides que vas a cruzar el río.

Y antes de cruzarlo te das cuenta que hay otra persona al otro lado.

Y observas con inquietud.

Te das cuenta que eres tú y yo.

Eres tú mismo.

Esperando al otro lado de la orilla para la experiencia de cruzar este río.

Te das cuenta que el otro yo,

Al otro lado de la orilla,

También tiene una mochila que está vacía.

Y es con la que vas a seguir el camino.

Así que durante el proceso de cruzar el río también puedes soltar cosas.

Y empiezas a cruzar.

La temperatura del agua,

Cómo es el suelo del río,

La fuerza de la corriente.

Si el río arrastra algo que te puede golpear,

Una rama,

Una piedra,

Si viene algún pez.

Si en alguna zona del río está más resbaladito.

¿Cómo te puede afectar esto?

Te resbalas y te caes en papas de agua.

¿Cómo estás cruzando el río?

Con precaución,

Tranquilamente,

Con prisa,

Despacio.

¿Cómo es tu respiración mientras cruzas el río?

Igual que al principio,

Tranquila,

Desacetada.

Simplemente observa.

¿Dónde estás?

Estás llegando a la mitad del río.

Hay una piedra grande donde te sientas a descansar.

Observas el techo ya cruzado y lo que te queda por cruzar.

Observas el tiempo y el peso que aún cargas.

Ya te queda medio río por cruzar.

A lo mejor quieres descargarte algo más y dáselo al río que se lo lleve.

Algo que creías que era necesario pero que no lo es.

Un recuerdo,

Un rencor.

Es una persona,

Una petición.

Simplemente te tomas el tiempo para observar dentro de tu mochila y decides continuar el camino.

¿Cómo estás?

¿Dueles entrar en el agua?

Mira cómo es ese agua ahora.

Es igual,

No ha cambiado.

Esta segunda parte es más dura,

No es más cálida.

Es lo que arrastra al río.

¿Sabes la fuerza del agua?

¿Y tú cómo estás?

¿Llevas ropa de agua o te estás mojando?

¿O vas descalzo?

Vas llegando a la orilla donde estás esperándote a ti.

Te encuentras.

Observa cómo te encuentras contigo.

Le vas a pasar todo lo que llevas en la mochila.

Y tú lo vas a recibir en una mochila nueva.

¿Cómo haces ese encuentro?

Es una emoción del encuentro contigo.

Sabiendo que vas a cargar todo lo que has recibido,

Cargas la parte que ahora.

En tu humor empiezas a traspasar lo de tu mochila a la mochila nueva.

Ves que la mochila está llena.

Te pones en un abrazo para que te conviertas en tu nuevo yo.

Siente lo que llevas en tu espalda.

Las cargas que vas a llevar.

Te cargas la mochila a la espalda.

Y sigues caminando.

¿Y cómo observas ahora el camino?

¿Cómo es?

¿Es igual?

¿Ha cambiado algo?

¿Cómo es tu caminar ahora?

¿Es igual?

¿Ha cambiado algo?

¿Cómo es el peso en tu espalda?

¿Cuánta carga llevas?

Ahora ya sabes que puedes parar en cualquier momento.

Puedes vaciar la mochila de lo que ya no te haga falta.

Puedes llenar la mochila de lo que sí te afecta.

Puedes llenarla de amor,

De esperanza,

De abundancia.

Todo lo que tú quieras.

Es tu elección.

Ya tienes mucha experiencia.

Ya te conoces bien.

Ya sabes lo que quieres llevar y lo que no.

Pero para cargarla,

Tienes que vaciarla de algo.

A veces te pares y llenas la mochila.

Y después de soltar algo,

Elige lo que quieres llenar.

¿Por qué vas a llenarla?

Es lo que viene bien ahora.

Es lo que quieres.

Es lo que te hace falta.

¿O crees que te afecta?

Vienes caminando,

Observando tu entorno.

La temperatura.

Los sonidos.

El camino.

Observo o te observas a ti?

¿Cuál es tu respiración?

¿Por qué vas a caminar?

¿Cómo caminas?

¿Cómo es tu paso?

¿Es largo?

¿Es corto?

¿Es sufrido?

¿O es fuerte?

¿Caminas con decisión?

¿Caminas cambiando el sentido de tu dirección?

¿Te sales a explorar o sigues el camino?

¿Algo que te llame la atención?

Simplemente camina.

Simplemente eres.

Sigues el camino.

Presente en ti.

Presente en cada paso.

En tu equilibrio.

En la dirección que has elegido.

Y vuelves a ver algo brillante.

Te imaginas que es un río.

Vas acercando.

Efectivamente es un río.

Y acercas a tu otro yo en el otro río.

Y si,

Está ahí,

Esperando.

Y quitas la mochila.

Y tienes otra oportunidad.

Para vaciar.

Ahora vacías la mochila completamente.

Y ves todo lo que hay.

Lo que consideras bueno,

Lo que consideras malo.

Sabiendo que todo es parte de ti.

Sabiendo que lo llevas porque quieres llevarlo.

Y esto es un ejercicio de desafío total.

¿Qué es lo que quieres dejar de tu plan?

Vas a pasar por otro río.

Vas a probar todo la vida.

¿Cómo lo quieres pasar?

¿Cuánta carga lo quieres pasar?

Tienes esta oportunidad.

Para realmente aprender lo que hay.

¿Cuánto de ti necesitas cargar?

¿Cuánto de ti ya no te hace falta?

¿Cuánto espacio dejas para lo nuevo?

¿Para lo que va a llegar?

Documenta tu tiempo.

Revisa todo.

Pensamientos.

Esperanzas.

Trincores.

Angustias.

Alegrías.

Expectativas.

Creencias.

Los valores incluso.

¿Cuánto estás cargando que ya no te hace falta cargar?

¿Cuántas personas llevas que no te hace falta llevar?

¿Cuántas creencias han cambiado ya y las sigues llevando?

¿Cuántos culpias no sirven para nada?

¿Cuántos miedos?

Si ya superaste el miedo,

Sí.

Puedo ir hacia otras personas,

Hacia otros momentos.

Y ya sé que daré una atrás y que no te aportan nada ahora.

Solo eso lo puedes ir dejando.

Ya dices lo que te vas a meter en la mochila.

Te preparas para cruzar el río de nuevo.

Ponlo en la mochila.

Observas bien el río.

Observas a tu otra parte de ti.

Al otro lado esperando.

Los ojos abiertos.

Y este río ya lo vas a cruzar sola.

Lo vas a cruzar solo.

Ya es tu responsabilidad.

Hácelo con consciencia en el momento que te llegue.

Vas a saber que es uno o más.

Que también lo vas a cruzar.

Vas a saber que puedes descargarlo.

Descargarte del peso que llevas siempre que quieras.

Y esta es tu responsabilidad.

Es tu elección.

Y observas tu respiración.

Observas tu cuerpo.

Antes de cruzar la orilla.

En este lugar donde estás ahora físicamente.

En esta sala donde estás.

¿Cómo está tu cuerpo ahora?

¿Cómo es tu respiración ahora?

¿Cuáles son tus pensamientos ahora?

Ponte un momento para estar contigo aquí y ahora,

Presente en este momento.

Ponte cuenta de lo que cargas en este momento.

Y sabes que tienes un trabajo que puedes hacer.

Te vas a facilitar la vida.

En este lugar,

En este momento.

Es una responsabilidad de tu vida.

Ponte una respiración larga,

Lenta y profunda.

Agradeciéndote al trabajo que acabas de hacer.

Otra respiración.

Larga,

Lenta y profunda.

Sabiendo que vas a cruzar el río.

Y otra más,

La última respiración.

Larga,

Lenta y profunda.

Ya moviendo tus manos.

Pies.

Y cuando quieras,

De cualquier manera.

Un abrazo.

Un saludo.

Un adiós.

© 2026 Enrique Taub. All rights reserved. All copyright in this work remains with the original creator. No part of this material may be reproduced, distributed, or transmitted in any form or by any means, without the prior written permission of the copyright owner.

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