
Tu Cuerpo como Lugar Seguro | Meditación para la Ansiedad
by Luisa Garces
Bienvenido a bordo del Vuelo PD 212 Durante esta sesión aprenderás 5 diferentes anclas para traer a tu cuerpo a un estado de total claridad y calma. A través de tu cuerpo puedes llegar a tu refugio de paz y quietud, que no encontrarás en ningún otro lugar, persona o actividad allá afuera. Lo que tu cuerpo te pide cada que entra en estados ansiosos o de inestabilidad es que lo escuches. Con mucho amor, Pilot´s Daughter
Transcripción
Hola,
Te doy la bienvenida a un nuevo vuelo con Pilot Stutter.
Meditación para hacer del cuerpo un lugar seguro.
Adopta una postura cómoda,
Sentado en un lugar silencioso donde nada te interrumpa.
Esta meditación está diseñada para esos momentos en los que el mundo exterior está lleno de ruido,
De pesos,
De estímulos que se vuelven para tu mente,
Para ti,
Demasiado para sostener.
El cuerpo,
Que es tu casa,
Muchas veces también se llena de emociones y sensaciones que se vuelven demasiado,
Como si fuera parte de ese ruido exterior.
Es aquí cuando nuestra conciencia va a brindarnos una sensación de serenidad para que bajemos las revoluciones y logremos desconectarnos del mundo exterior,
Crear un blindaje,
Una burbuja,
Un espacio seguro para que dentro de ti puedas descansar,
Parar,
Bajarte del tren y apartarte del ruido de afuera.
Hay cinco partes del cuerpo que te voy a ofrecer para que se conviertan en tu ancla.
Al anclarte en cada una de las partes del cuerpo,
Al final de esta sesión,
Guiaré la meditación.
Por ahora te indico uno a uno estos anclajes.
El primero es tu cara.
En ambas manos puedes sostener tus mejillas suavemente,
Apretando al lado y lado de tu cara,
Sostener desde tu mentón,
Sentir con tus dedos tus pómulos,
Tu mandíbula,
Tus frejas en la parte de atrás.
Al hacerlo,
Siente el calor bajo tus manos y mientras respiras te vas relajando tus músculos.
También puedes tocar tu frente o tus ojos.
En el segundo lugar son tus hombros.
Puedes cruzar tus brazos frente a tu pecho o simplemente llevar tus manos,
Las palmas de tus manos sobre tus hombros,
Descargando el peso de tus brazos sobre tus hombros.
Esto te permitirá notar la cantidad de tensión que hace que tus hombros se suban y vas a dirigir todo el peso hacia el suelo,
Soltando.
También puedes mover tus dedos contra los músculos,
Sintiendo la tensión,
Permitiéndole a tus músculos soltarse.
La siguiente ancla es el corazón,
El pecho.
Esta ancla la uso cuando estoy caminando o en movimiento y decido imaginar que sostengo mi corazón como si fuera una pelota.
El paso al corazón lo hace sentir muy seguro,
Le ayuda a soltarse y a palpitar con armonía.
A veces también en lugar de solo poner mi mano sobre el pecho,
Muevo mis dedos suavemente como haciendo leves cosquillas en medio de mi pecho sobre el corazón.
Puedo hacer círculos o simplemente mover mis dedos uno tras otro,
Como escarpando el corazón con suavidad.
La siguiente ancla es unir ambas manos,
Palma con palma,
Una contra la otra y entrelazar los dedos.
Esta ancla me ayuda a unir los hemisferios de mi cuerpo y de mi mente,
Los polos opuestos,
Mi lugar masculino y mi lugar femenino,
Como si estuviera haciendo una comunión dentro de mi ser.
La quinta y última ancla será poner una de mis manos sobre la boca del estómago,
Más o menos cuatro dedos arriba del ombligo,
En donde sientas que las costillas se juntan y otra mano,
Cinco dedos debajo del ombligo,
En tu abdomen.
De nuevo,
Desde allí respiro y siento el calor de mis manos,
Mientras sostengo esos dos puntos.
Ahora voy a invitarte a que elijas cualquiera de las cinco anclas que te he indicado anteriormente,
Tal vez estás sentado cómodamente con tu espalda recta,
Tal vez puedes sentarte sobre una almohada o simplemente sobre una cobija,
Cierra tus ojos.
Yo elegiré el ancla de la cara,
Tú puedes elegir la que desees.
Vamos a comenzar a inhalar profundamente,
Con cada dedo vas a palpar tu piel,
A sentir la interacción entre tu cuerpo y tus manos.
Fíjate completamente en esta conexión,
Como si tus manos fueran un ser exterior,
Que te toca,
Un ser de gran compasión,
De luz,
O simplemente darte cuenta que es tu misma presencia que está aquí,
Sosteniendo tu ser en este momento.
Relájate completamente aquí,
Entregando cualquier peso,
Cualquier sensación,
Mientras respiras profundamente,
Sin importar que tan fuerte sea tu emoción,
Concéntrate en respirar,
Muy lentamente y profundo,
Entrégale todo el peso,
Toda la energía acumulada a esta conexión.
Cuando te sientas con una respiración más tranquila,
Puedes comenzar a llevar tu atención hacia tus pensamientos,
Los pensamientos que vienen ahora,
Serán todos provenientes de una parte de ti,
Que está conectada al ser superior.
A través de tus manos vas a permitir que las fuerzas que controlan el universo,
Las fuerzas de luz,
De mayor bienestar,
Pasen a través de las palmas de tus manos,
Sosteniendo tu ansiedad,
Tus tristezas,
O tu desesperación,
O simplemente ayudándote a calmar aquello que desea tranquilizarse,
Parar,
Suavizarse.
En tu mente mantén esta intención de entregar todo el peso a las fuerzas superiores a través de tus manos,
Hace esta práctica algo muy intuitivo,
Dirigido a sólo sentir,
Puedes exhalar por tu boca,
Inhalando por tu nariz,
Y hacer sonidos por tu boca para aliviarte aún más,
Si es de tu agrado puedes relajarte aún más,
Extendiendo tus piernas o acostándote,
Las palabras que gobiernan tu mente pueden ser,
Pero no están limitadas a,
Aquí estoy,
Te sostengo,
Aquí estoy,
Te veo,
Aquí estoy,
Y sólo sigue respirando de la manera que más fluya a través de ti ahora,
También puedes intercambiar el ancla si sientes que alguna otra parte de tu cuerpo la necesita,
Y sostenerte allí por un rato,
Conecta profundamente con la emoción que esté fluyendo a través de tu cuerpo,
Sin darle un nombre,
Un juicio o una razón de ser,
También deja que las imágenes que lleguen a ti sean agradables o no,
Fluyan y se disipen,
Concentrándote cada vez más,
En esa conexión de tus manos con tu cuerpo,
Puedes explorar también,
Sostenerte en alguna parte de tu cuerpo que sientas que intuitivamente lo necesita,
Anclas personales que desees sostener mientras respiras,
Aquí estoy,
Te veo,
Aquí estoy,
Te sostengo,
Vas a conectar con la sensación dentro de ti más cercana a la compasión,
Compasión que viene acompañada de paciencia,
Mientras respiras muchas emociones tardan en disiparse o simplemente cambian,
Se intensifican,
Si es necesario puedes moverte suavemente,
Lado a lado,
Mínimamente,
Para permitir que las emociones fluyan sin estancarse,
Si es que lo necesitan,
Mantén la sensación de relajación profunda,
Suéltate,
Abraza cualquier tipo de emoción que pase a través de ti,
No se sea que debas llorar o hacer algún sonido,
Permítele fluir,
Siempre sosteniéndola,
Y nota los cambios que se van produciendo mientras mueves tus dedos,
Tus manos,
Sobre la superficie de tu cuerpo,
Puedes hacer este ejercicio el tiempo que sientas necesario,
Puedes añadir cualquier tipo de música,
Los sonidos de la naturaleza,
Cada que sientas que tu cuerpo te pide reposo,
Apartarte del mundo,
Desaparecer,
Por ahora puedes ir terminando tu ejercicio o quedarte aquí mientras concluyo esta sesión,
Abre los ojos si deseas,
Respirando suavemente,
Durante el día que tu cuerpo comienza a sentirse lleno de energía,
Sin enfoque,
Que tu mente piensa muchas cosas y no logra concentrarse,
Es importante interpretar esta actitud como una necesidad de parar y escuchar tu cuerpo,
Te está indicando que necesita soltarse,
Abandonar todo el mundo exterior,
Cualquier tipo de llamada de atención se vuelve demasiado para tu sistema nervioso y tienes que regularte para volver a aumentar tu concentración y tu atención,
De lo contrario toda la energía estará divagando y danzando sin toda la potencia que podría tener después de haberse relajado,
Puedes hacerlo en un lugar donde puedas apartarte de las demás personas 5 minutos o antes de irte a dormir para relajarte y poder descansar profundamente o al despertarte para poder también sentir el inicio de un nuevo día,
Estar consciente de tu cuerpo y preguntarle cómo amaneció,
No tienes siempre que estar del todo ansioso para hacer este ejercicio,
También puedes usarlo como un chequeo mientras haces ejercicio,
Mientras cocinas,
Mientras estás con alguien conversando o simplemente mientras te duchas,
Sostener tu cuerpo y decirle que estoy,
Te escucho,
Te veo,
Te sostengo y al hacerlo descubres información que no necesariamente tiene palabras sino que está lleno de sensaciones y al respirar las liberas,
Las transformas,
Te equilibras,
Muchas veces si deseas llorar puedes usar este ejercicio para permitirle a las lágrimas soltarse y salir de ti,
Puedes hacer este ejercicio cuando sientas que debes concentrarte y no lo logras o crear arte y no te sale nada,
No hay inspiración,
Vuelve a tu cuerpo e indícale que estás ahí,
Que le entregas tu presencia y simplemente permítele ser,
Que salga lo que salga es válido y va a lograr que de a poco tu templo,
Tu refugio no sea un lugar allá afuera o alguien allá afuera o una acción allá afuera sino tu mismo ser,
Tu misma carne,
A medida que indicas a tu cuerpo que estás disponible cada que te lo pide,
Cada que te llama,
El cuerpo también va a sentir que tú eres una conciencia segura que lo habita,
Se va haciendo una especie de cooperación en la que algún día simplemente con cerrar los ojos podrás soltar la ansiedad,
Soltar el enojo,
Soltar cualquier tipo de emoción fuerte que esté pasando a través de ti y sentir la seguridad,
La protección que estamos buscando.
Gracias.
Si te ha gustado este vuelo no dudes en compartirlo con alguien a quien también le pueda servir.
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4.3 (7)
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