
Comienza tu Día con Estas Afirmaciones Positivas: # 92
Antes de comenzar el día, escucha. Hay una luz pequeña, humilde y eterna, que respira dentro de ti. No has llegado hasta aquí por casualidad. Este instante te ha llamado para recordarte algo sencillo y profundo: la vida todavía quiere florecer en ti. Deja que estas palabras entren como el amanecer entra en la tierra, sin esfuerzo, sin ruido, sin prisa. Hoy no vienes a luchar. Hoy vienes a recibir. A agradecer. A recordar que el amor sigue vivo en tu interior, y que un corazón agradecido puede convertir la mañana en milagro.
Transcripción
Antes de empezar el día,
Escúchame.
Hay una luz pequeña,
Humilde y eterna,
Que respira dentro de ti.
¿No has llegado hasta aquí por casualidad?
Este instante te ha llamado para recordarte algo sencillo y profundo,
Que la vida todavía quiere florecer en ti.
Deja que estas afirmaciones entren como el amanecer entra en la tierra,
Sin esfuerzo,
Sin ruido y sin prisa.
Hoy no vienes a luchar,
Hoy vienes a recibir,
A agradecer,
A recordar que el amor sigue vivo en tu interior y que un corazón agradecido puede convertir la mañana en milagro.
Comenzamos.
Hoy abro los ojos y agradezco.
Agradezco el hilo invisible de la vida que me sostiene mientras despierto.
Agradezco la respiración que entra y sale como una marea tranquila.
Agradezco este cuerpo que me lleva,
Me acompaña y me habla en silencio.
Agradezco la mañana que llega sin exigirme perfección,
Solo presencia.
Hoy no le pido al día que sea distinto,
Hoy le doy gracias porque existe.
Y al agradecer mi alma se suaviza,
Se alegra.
Agradezco la luz aunque sea pequeña.
Agradezco la calma aunque aparezca solo por un instante.
Agradezco incluso aquello que aún no comprendo,
Porque sé que toda semilla necesita oscuridad antes de florecer.
Mi corazón aprende a ver con ternura.
Mi mente aprende a descansar en lo simple.
Mi espíritu aprende a reconocer que ya hay belleza aquí.
Hoy agradezco el agua que limpia,
El aire que acaricia,
El cielo que cubre mi camino.
Agradezco el refugio,
El alimento,
El descanso y las manos invisibles que de un modo u otro han contribuido a mi bienestar.
Nada es pequeño cuando se mira con gratitud,
Y yo lo hago.
Nada es insignificante cuando el alma se inclina con humildad ante la vida.
Hoy bendigo lo cotidiano.
Bendigo la taza caliente entre mis manos.
Bendigo la ventana abierta para que entre aire fresco.
Bendigo el latido de este instante.
Agradezco mi historia,
No porque todo haya sido fácil,
Sino porque incluso en mis noches más largas hubo una llama que no se apagó.
Agradezco las veces que caí y también las veces que me levanté sin saber de dónde venía mi fuerza.
Agradezco las heridas que con el tiempo se volvieron sabiduría.
Agradezco mis lágrimas,
Porque regaron partes de mí que después aprendieron a florecer.
Nada de lo vivido está fuera del amor cuando elijo mirarlo con compasión.
Nada de lo vivido puede quitarme la luz que habita en el centro de mi ser.
Hoy agradezco quién soy,
No la versión perfecta,
No la versión terminada.
Agradezco esta versión humana,
Sensible,
Cambiante,
Real.
Me agradezco por seguir aquí.
Me agradezco por intentarlo una vez más.
Me agradezco por no haber renunciado a mí.
Hoy me hablo con amabilidad.
Hoy descanso de la crítica.
Hoy suelto la costumbre de exigirme dureza para merecer amor.
Yo no necesito castigarme para crecer.
Yo puedo florecer desde la ternura.
Agradezco mis manos que construyen.
Agradezco mis ojos que aún pueden descubrir belleza.
Agradezco mis oídos que escuchan la vida incluso en el silencio.
Agradezco mis pies que han sabido seguir adelante.
Agradezco cada célula de mi cuerpo,
Trabajando en secreto para sostenerme.
Mi cuerpo no es mi enemigo.
Mi cuerpo es mi hogar.
Hoy le ofrezco descanso y gratitud.
Hoy lo trato con suavidad.
Hoy lo bendigo con pensamientos de paz.
Agradezco la salud que ya existe en mí.
Agradezco la inteligencia amorosa que habita mi ser y sabe restaurar.
Ordenar y armonizar.
Agradezco el descanso que llega.
Agradezco la energía que regresa.
Agradezco la vida que se renueva en mí a cada momento.
Cuando pienso con amor,
Algo dentro de mí respira mejor.
Cuando suelto el miedo,
Mi alma recuerda el camino de regreso a la paz.
La paz no viene de fuera.
La paz despierta dentro de mí cuando dejo de pelear con la vida.
Hoy agradezco mi mente cuando elige pensamientos dulces.
Agradezco mi corazón cuando elige perdonar.
Agradezco mi alma cuando me recuerda que fui creado o creada para la luz,
No para el peso.
Hoy libero la necesidad de controlar cada paso.
Hoy descanso en la certeza de que no camino solo.
Existe una sabiduría mayor guiando mis procesos,
Ordenando mis tiempos y abriendo mis puertas.
Yo no tengo que forzar el florecimiento.
Solo tengo que permanecer disponible para la gracia.
Agradezco los dones que viven en mí.
Agradezco mi voz,
Mi intuición,
Mi sensibilidad,
Mi capacidad de amar sin condiciones.
Agradezco la creatividad que brota cuando mi interior se aquieta.
Agradezco las ideas que llegan como pájaros de luz a mi conciencia.
Todo lo bello que debo expresar encuentra su momento.
Todo lo verdadero que vive en mí sabrá abrirse camino.
Hoy no comparo mi viaje con el de nadie.
Hoy honro mi ritmo.
Hoy confío en mi proceso.
Agradezco el amor que me ha encontrado.
Agradezco las personas que me han sostenido con una palabra,
Una mirada,
Una presencia.
Agradezco los vínculos que nutren mi alma.
Y bendigo también aquello que se fue porque dejó un aprendizaje,
Una verdad,
Una mayor claridad sobre lo que mi corazón merece.
Hoy elijo relaciones limpias,
Honestas y luminosas.
Hoy agradezco la posibilidad de amar sin perderme.
Agradezco la posibilidad de recibir sin culpa.
Agradezco compartir sin miedo.
La abundancia desciende sobre mi vida como una lluvia suave y mi corazón aprende a recibirla con gratitud.
Soy tierra fértil para los milagros y todo lo bueno florece en mí con armonía y dulzura.
El bien me encuentra,
Me abraza y se multiplica en cada paso que doy con fe y confianza.
Abro mis manos,
Mi mente y mi corazón a una abundancia limpia,
Amorosa y perfectamente guiada.
Hoy bendigo la riqueza visible e invisible que ya habita en mi vida y agradezco todo lo que sigue llegando.
Agradezco la luz que vive en mí.
Agradezco la paz que me habita.
Hoy agradezco el pan de mi mesa y la esperanza de mi alma.
Agradezco el trabajo que dignifica mis manos.
Agradezco las oportunidades que me acercan a una vida más plena.
Agradezco la provisión que llega de maneras esperadas e inesperadas.
Agradezco los vínculos que nutren mi alma y bendigo también aquello que se fue porque dejó un aprendizaje.
Una verdad.
Una mayor claridad sobre lo que mi corazón merece.
Conoce a tu maestro
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