
Comienza Tu Día Con Estas Afirmaciones Positivas: 135
Hay días que comienzan antes de que abramos los ojos. Comienzan en ese instante silencioso en el que decidimos cómo mirar la vida. Hoy puedes mirar lo que falta o reconocer todo lo que ya está aquí. Puedes apresurarte hacia el futuro o detenerte un momento y descubrir que este día acaba de ser colocado en tus manos como un regalo. Respira. No necesitas conseguir nada ahora. Solo permite que estas palabras entren suavemente en ti. Tal vez la gratitud pueda mostrarte hoy una vida que siempre estuvo esperando ser vista. Porque cuando el corazón agradece, hasta el camino más sencillo comienza a llenarse de luz.
Transcripción
Muy buenos días.
Hay días que comienzan antes de que abramos los ojos.
Comienzan en ese instante silencioso.
En el que decidimos cómo mirar la vida.
Hoy puedes mirar lo que falta.
O reconocer.
Todo lo que ya está aquí.
¿Puedes apresurarte hacia el futuro?
O de tenerte un momento.
Y descubrir que este día acaba de ser colocado en tus manos.
Como un regalo.
Respira.
Porque no necesitas conseguir nada ahora.
Sólo permite que estas afirmaciones entren en ti.
¿tal vez la gratitud pueda mostrarte hoy una vida?
Que siempre estuvo esperando ser vista.
Comenzamos.
Gracias.
Porque hoy recibo la vida tal como llega.
Y permito que me sorprenda.
Gracias por este nuevo amanecer.
Agradezco este instante.
Agradezco mi respiración.
Gracias.
Por abrir nuevamente ante mí.
Una página que todavía está en blanco.
Agradezco poder detenerme.
Sentir.
Y recordar que estoy aquí.
Hoy no necesito correr.
La vida no se ha olvidado de mí.
Confío en que aquello que necesito comprenderlo.
Se irá revelando en el momento adecuado.
Agradezco mi cuerpo.
Gracias.
Por todo lo que hace por mí.
Incluso cuando no soy consciente de ello.
Bendigo mis ojos.
Mis manos.
Mis piernas.
Mi corazón.
Y cada parte de mí.
Que trabaja silenciosamente.
Para sostener mi vida.
Mi cuerpo merece palabras amables.
Hoy lo trato como trataría a alguien.
Que amo profundamente.
Agradezco la salud que ya existe en mí.
Agradezco cada respiración tranquila.
Cada noche de descanso.
Cada movimiento.
Y cada señal de equilibrio.
Permito que la calma llegue a mi mente.
Y que mi cuerpo responda a esa calma.
Hoy dejo de exigirme perfección.
Soy digno,
Digna de amor.
En este momento.
No necesito convertirme en otra persona.
Para merecer una vida hermosa.
Agradezco quien soy.
Agradezco todo lo que he aprendido.
Agradezco incluso aquellas partes de mí.
Que todavía estoy aprendiendo a aceptar.
Me miro con paciencia.
Me hablo con respeto.
Me perdono por las veces.
Que actúe desde el miedo.
En aquel momento hice lo mejor que pude.
Con la conciencia que tenía.
Hoy puedo elegir nuevamente.
No estoy condenado o condenada.
Repetir mi pasado.
Cada instante me ofrece una puerta nueva.
Agradezco lo bebido.
Sin necesitar quedarme viviendo allí.
Libero recuerdos.
Que ya cumplieron su propósito.
Dejo ir antiguas conversaciones.
Viejas culpas.
¿y heridas qué?
Ya no quiero llevar conmigo.
Las dejo ir.
Ahora.
Mi paz vuelve.
Y vale más que tener razón.
Hoy elijo la paz.
Cuando alguien me incomoda.
Recuerdo que puedo mirar más allá.
De su comportamiento.
Todos estamos aprendiendo a amar.
Todos hemos sentido miedo alguna vez.
Y hoy intento ver con el corazón.
Antes de juzgar con la mente.
Agradezco a mi familia.
Agradezco a quienes estuvieron cerca de mí.
Cuando los necesite.
Agradezco los pequeños gestos.
Que alguna vez me hicieron sentir querido.
Querida.
Bendigo también las relaciones difíciles.
Porque me enseñaron a conocer mis límites.
Mi fortaleza.
Y aquello que ya no deseo repetir.
Merezco relaciones tranquilas.
Merezco respeto.
Merezco poder ser yo mismo sin temor.
Doy amor libremente.
Sin abandonarme para recibirlo.
Puedo amar y poner límites.
Puedo cuidar a los demás y también cuidarme.
Agradezco a las personas sinceras.
Que llegan a mi vida.
¿Mi corazón reconoce aquello?
Que le hace bien.
Cada día traigo relaciones más conscientes.
Más amables y más verdaderas.
Gracias.
Por todo el amor que ya he recibido.
Gracias por todo el amor que todavía llegará.
Gracias por descubrir que una fuente de amor también vive dentro de mí.
Hoy no busco fuera lo que puedo comenzar.
A ofrecerme por dentro.
Me acompaño.
Me escucho.
Mi respeto.
Agradezco estar aprendiendo a convertirme en mi propio hogar.
Agradezco todo lo que hoy sostiene mi vida.
¿Incluso aquello?
Muchas veces doy por hecho.
Gracias por el techo que me protege.
Por el alimento que llega a mi mesa.
Por el agua.
Por la ropa.
Por los caminos que puedo recorrer.
Y por las pequeñas comodidades.
Que acompañan mis días.
Hoy reconozco que ya existe abundancia.
A mi alrededor.
¿Agradezco cada moneda?
Que llegue a mis manos.
Agradezco cada oportunidad.
Que me permite prosperar.
El dinero puede llegar a mi vida.
De maneras honestas.
Tranquilas.
Y beneficiosas.
Me permito recibir sin colo.
¿Me permito tener más de lo que necesito?
Y compartir desde la alegría.
Mi prosperidad también puede convertirse.
En bienestar para otros.
Agradezco mis capacidades.
Agradezco aquello que sé hacer bien.
Y aquello que todavía estoy aprendiendo.
Mis talentos.
Tienen un lugar en este mundo.
Mi trabajo tiene valor.
Cada día aparecen nuevas maneras de expresar lo mejor de mí.
Confío en mis ideas.
Confío en mi creatividad.
No necesito conocer todas las respuestas para comenzar.
Oídoi.
El paso que puedo dar.
Agradezco cada avance.
Aunque parezca pequeña.
Una semilla también parece pequeña.
Antes de convertirse en árbol.
Confío en aquello que está creciendo en silencio.
No comparo mi camino con el de nadie.
Lo que otra persona consigue?
No disminuye lo que es la vida.
Puede ofrecerme.
Hay lugar para todos.
Hay oportunidades suficientes.
¿Hay caminos?
Que todavía no conozco.
Agradezco los sueños que viven dentro de mí.
Los escucho sin exigir.
Que se cumplan de inmediato.
Camino hacia ellos con paciencia.
Constancia y confianza.
Mi propósito puede mostrarse poco a poco.
Hoy no necesito ver el final del camino.
Solo necesito reconocer el siguiente paso.
Agradezco las puertas que se abren.
Agradezco también aquellas.
Permanecen cerradas.
Porque tal vez me están protegiendo.
O dirigiendo hacia algo más adecuado para mí.
La vida sabe cosas.
Que yo todavía no comprendo.
Por eso hago mi parte y después suelto.
Hoy dejo de pelearme con lo que no puedo controlar.
No necesito ordenar el mundo entero.
Para sentir paz.
Mi paz comienza dentro de mí.
Es ahí.
Donde siempre está.
Agradezco poder elegir de nuevo,
Cada vez más.
Que aparece un pensamiento de miedo.
Puedo detenerme.
Puedo respirar.
Puedo preguntarme si existe otra manera de mirar.
Lo que está ocurriendo.
Cuando cambio mi manera de mirar.
Mi experiencia también cambia.
Gracias.
Por este nuevo día.
Gracias por lo que viene.
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