
Centrando tu mente
Esta meditación te ayudará bajar el ruido mental y entrar en un estado meditativo.
Transcripción
Esta meditación te ayudará a centrar y tranquilizar tu mente.
Te sugiero que sigas las instrucciones de mi voz y una vez terminada la guía,
Permanezcas escuchando la música tanto tiempo como necesites.
Al terminar esta meditación,
Escucharás una campanada que te anuncia el término de tu práctica.
Siéntate en un lugar cómodo donde no te distraigas,
Cierra tus ojos y entrelaza tus manos de manera que las palmas estén cerca una de la otra.
Nota los sonidos que hay a tu alrededor y deja que estén presentes.
No te dejes distraer por ellos,
Simplemente acepta su presencia.
Tómate unos momentos para estar en contacto con los movimientos que se dan en tu pecho y en tu vientre al momento de inhalar y exhalar.
Siente cómo tu cuerpo es sostenido por la superficie sobre la que se encuentra.
Con cada exhalación,
Permítele a tu cuerpo que se relaje un poco más.
Ahora,
Trae tu atención a los dedos de tus pies,
Notando el contacto que hay entre ellos.
Siente también el contacto de las plantas de tus pies con el piso.
Nota la temperatura de tus pies.
Siente cómo las plantas de tus pies están apoyadas sobre la superficie sobre la que se encuentra.
Siente tus tobillos.
Observa cómo las sensaciones van siendo diferentes con cada inhalación y con cada exhalación.
Trae ahora la atención a la parte baja de tus piernas.
Percibe la sensación en las espinillas y en las panturrillas.
Con cada exhalación,
Permíteles a la parte baja de tus piernas que se ablanden y se relajen.
Nota la parte alta de tus piernas,
La parte de adelante y de atrás de tus muslos.
Siente los músculos que están alrededor de las caderas.
Lleva ahora la atención al estómago y a la parte baja de la espalda.
Observa cómo tu cuerpo se encuentra en la parte baja de tus piernas.
Observa cómo tu pecho se mueve con cada respiración.
Nota tus brazos y tus manos.
Centra tu atención en el centro de las palmas de tus manos.
Y observa si puedes percibir alguna sensación.
Puede ser calor,
Cosquilleo o energía.
Simplemente observa,
No emitas juicios.
Permíteles a los músculos del cuello y de los hombros que estén relajados.
Lleva ahora la atención a tu coronilla e imagina que de ella emana un hilo de plata muy fino y muy brillante.
Este hilo hace que te mantengas en una postura recta pero relajada.
Imagina que el hilo te conecta con el cielo y te mantiene atento y en calma.
Relaja los músculos de la mandíbula y observa que tu entrecejo no esté tenso.
No debe haber ningún rastro de tensión en tu cara.
Lleva ahora la atención a tus fosas nasales y observa con detenimiento cómo se mueven.
Lleva ahora la atención a tus fosas nasales y observa con detenimiento cómo sin esfuerzo el aire entra y sale de tu cuerpo.
Lleva ahora la atención a los movimientos de tu vientre bajo y concentra ahí tu atención.
Intenta de nuevo percibir la sensación en las palmas de tus manos.
Sigue con la sensación en las palmas de tus manos.
Sigue con la sensación en las palmas de tus manos.
Sigue con la sensación en las palmas de tus manos.
Sigue con la sensación en las palmas de tus manos.
Conoce a tu maestro
4.5 (898)
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