
Meditacuento Regulación Emocional Para Niños: Nerviosismo
Este meditacuento es una herramienta maravillosa. En él, los pequeños acompañan a Nico, un conejo que aprende a manejar sus nervios a través de una práctica sencilla y efectiva: la respiración consciente. A través de este cuento, los niños aprenden sobre regulación emocional y conciencia corporal, ayudándoles a reconocer y gestionar sus emociones de manera saludable. Ejercicios de mindfulness para niños como este les permiten conectarse con su cuerpo y sentir cómo su respiración puede ser un gran aliado cuando se sienten ansiosos o nerviosos. Music by Ashot Danielyan
Transcripción
Bienvenidos a Meditacuentos con Ale Villarreal Había una vez un pequeño conejito llamado Nico que vivía en el corazón de un bosque mágico.
A Nico le encantaba jugar y explorar,
Pero a veces cuando algo no salía como él quería o cuando tenía que hablar delante de los demás,
Sentía un cosquillo en su pecho y sus patitas temblaban.
Era como si un remolino invisible bailara dentro de él.
Un día Tula,
La sabia tortuga,
Lo encontró escondido detrás de un árbol.
¿Qué te pasa Nico?
Preguntó Tula con su voz suave.
Siento un montón de mariposas revoloteando dentro de mí,
Dijo Nico.
Esas mariposas son tus nervios,
Pero te enseñaré un truco para calmarlas,
Dijo Tula.
Cierra los ojos por un momento.
Nico cerró sus ojitos.
Ahora imagina que las mariposas dentro de ti están volando muy rápido.
Respira profundamente.
Inhala contando hasta 3.
1,
2,
3.
Y ahora exhala suavemente contando hasta 3.
1,
2,
3.
Nico lo hizo varias veces y poco a poco las mariposas comenzaron a volar más lento,
Como si estuvieran posándose sobre flores suaves.
¿Cómo te sientes ahora?
Preguntó Tula.
Más tranquilo,
Respondió Nico con una sonrisa.
Cada vez que las mariposas empiecen a revolotear,
Solo tienes que respirar así,
Dijo Tula.
Recuerda que tú eres el dueño del bosque dentro de ti.
Desde ese día,
Cada vez que Nico sentía las mariposas,
Respiraba profundo y las imaginaba volando suavemente.
Y así,
Poco a poco,
Aprendió que los nervios eran solo visitantes que podían volar despacio si él así lo quería.
Ahora cierra tus ojos como hizo Nico.
Imagina tus propias mariposas dentro de ti.
Respira profundo.
1,
2,
3.
Exhala suave.
1,
2,
3.
Hazlo tres veces más.
Respira profundo.
1,
2,
3.
Exhala suave.
1,
2,
3.
La última vez.
Respira profundo.
1,
2,
3.
Exhala suave.
1,
2,
3.
Recuerda,
Las mariposas pueden volar despacio si tú las guías con tu respiración.
Gracias por escucharme y te cuentas.
Hasta pronto.
Subtítulos realizados por la comunidad de Amara.
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