
Meditación Ho’oponopono para la Abundancia
by Alan Hecker
Esta práctica es ideal si querés transformar tu relación con el dinero, el dar y el recibir, y alinear tu energía con el flujo de la vida. No necesitás experiencia previa, solo la disposición a abrir el corazón. Música de agua libre de uso.
Transcripción
Meditación para la abundancia.
Te invito a ponerte cómodo,
Cómoda.
Puedes estar recostado,
Sentada.
La posición no importa,
Solo intenta no dormirte.
Cierra los ojos.
Realiza tres respiraciones lentas y profundas.
Vuelve a la respiración normal.
Inhala.
Exhala.
Y con cada exhalación,
Solta cualquier tensión que aparezca.
Lleva tu atención al cuerpo.
Sentilo.
Sentí el contacto con el lugar en el que elegiste estar.
Y este lugar seguro.
Estás a salvo.
Estás presente.
Ahora te invito a imaginar una luz dorada que desciende lentamente desde el centro del universo.
Esa energía baja y entra por lo más alto de tu cabeza,
Por la coronilla.
Sentí cómo recorre tu frente,
Soltando pensamientos de escasez,
De tensión,
De exigencias.
Baja por tus ojos y te permite mirar con confianza el futuro.
Pasa por tu mandíbula,
Relajando cualquier gesto de lucha o control.
Sigue bajando por tu cuello,
Liberando la carga de palabras no dichas sobre dinero o merecimiento.
Llega a tus hombros y desde ahí te invito a sentir cómo se disuelve la tensión de tener que sostener todo.
Esa luz sigue bajando.
Pasa por el pecho,
Por el corazón,
Por los pulmones.
Deja que entre en tu corazón y se quede ahí por un instante.
Continúa bajando por el abdomen,
Las caderas,
Las piernas y sale por los pies,
Descendiendo todas las capas de tu vivienda por los pisos,
Atravesando todas las capas de la tierra hasta llegar al centro de la misma.
Ahora,
Desde el centro de la tierra,
Sentí cómo sube una energía verde y brillante.
Llega por tus pies,
Sube por tus piernas.
Caderas,
Columna y se encuentra con la energía dorada en tu corazón.
Estas energías se mezclan y desde ahí con cada exhalación expandís esa luz por todos tus poros,
Formando un campo energético vibrante y lleno de vida que te rodea,
Que te cuida.
Un lugar de seguridad.
Desde tu corazón,
Y si podés,
Repetí en voz alta,
Lo siento,
Perdón,
Gracias,
Te amo.
Lo siento,
Perdón,
Gracias,
Te amo.
Lo siento,
Perdón,
Gracias,
Te amo.
Ahora te invito a repetir mentalmente estas palabras que te voy a decir.
Pido perdón a mis ancestros por las deudas que contrajeron.
Por las promesas que no pudieron cumplir.
Por la historia de escasez que vivieron y que aún cargo en mi cuerpo y en mi alma.
Me libero y los libero de la necesidad de repetir esas memorias.
Agradezco todo lo que me dieron y elijo quedarme solo con el aprendizaje y el amor.
El resto lo suelto.
Lo siento,
Perdón,
Gracias,
Te amo.
Lo siento,
Perdón,
Gracias,
Te amo.
Lo siento,
Perdón,
Gracias,
Te amo.
Amado universo,
Fuente de toda abundancia,
Me abro a recibir tus bendiciones.
Me reconcilio con el dar y el recibir.
Libero todo voto de escasez hecho por mí o mis ancestros.
Dejo atrás la idea de que tengo que sufrir para merecer.
Hoy reconozco mi valor.
Hoy reconozco que el dinero,
La abundancia y la paz pueden convivir en mí.
Hoy me vuelvo canal limpio para que la vida fluya a través mío.
Reprogramo en mí todas las memorias de carencia.
Donde antes hubo limitaciones,
Hoy elijo expansión.
Donde hubo miedo al futuro,
Hoy elijo confiar.
En cada célula de mi cuerpo activo la frecuencia de la abundancia.
Me perdono por cada vez que rechacé lo que la vida quería darme.
Me amo,
Me recibo y agradezco lo que está por venir.
Limpio en mí toda resistencia a recibir.
Limpio en mí la creencia de que no alcanza.
Limpio en mí la costumbre de dar sin dejarme nutrir.
Limpio en mí el mandato de que debo sacrificio.
Y abro espacio a la abundancia fluida,
Amorosa,
Justa y generosa.
Y ahora repetí una vez más en voz alta si podés y si no hacia adentro.
Lo siento,
Perdón,
Gracias,
Te amo.
Lo siento,
Perdón,
Gracias,
Te amo.
Lo siento,
Perdón,
Gracias,
Te amo.
Lo siento,
Perdón,
Gracias,
Te amo.
Con amabilidad y dulzura volví a tu respiración.
Sentí tu cuerpo otra vez.
Sentí el espacio a tu alrededor.
Tu campo vibrando.
Tu corazón abierto.
Lentamente si querés podés llevar las manos al pecho y agradecer internamente.
Gracias por todo lo que ya soy.
Gracias por todo lo que está llegando.
Y cuando estés lista,
Cuando estés listo,
Te invito a abrir los ojos.
Conoce a tu maestro
4.9 (44)
