
Cuento infantil: "El Cuento que No Quería Terminar"
by Alan Hecker
En este cuento fugaz, seguimos a José, un niño que nunca quiere que las historias terminen. Una noche, mientras escucha un cuento sobre un astronauta, pide que la historia siga y siga. Pero pronto José descubre que, sin un final, el astronauta nunca podría descansar ni empezar nuevas aventuras. A través de esta lección, José aprende que los finales no son algo malo, sino una oportunidad para dar paso a nuevas y emocionantes historias. Moraleja: Los finales nos permiten descansar, aprender y prepararnos para lo que viene.
Transcripción
Hola,
Soy Alan y esto es Cuentos con Moraleja.
¿Cómo les va chicos?
¿Cómo les va familia?
Quiero contarles que la otra noche me pasó algo que me hizo decidir contar esta serie de cuentos llamados cuentos fugaces,
Cuentos cortos,
Cuentos rápidos.
Y es que estábamos durmiendo a los chicos,
A nuestros hijos,
Y uno de ellos dijo,
Mamá,
Papá,
Este cuento fue muy corto,
Quiero escuchar otro.
Mi esposa me miró y me dijo,
¿por qué no hiciste un cuento corto para poner otro cuento a nuestros hijos?
Y dije,
¿qué tal si hacemos una tanda de cuentos cortos para aquellos chicos que se hayan quedado con ganas de otro cuento?
Así que van a empezar a escuchar algunos cuentos cortitos llamados cuentos fugaces.
El de hoy se llama el cuento que no quería terminar,
Dedicado a todos esos chicos,
Chicas,
Que quieren escuchar un poquito más.
Había una vez en un pueblo no muy lejano,
Un niño llamado José que adoraba las historias.
Cada noche su mamá o su papá les contaban un cuento antes de dormir,
Pero siempre,
Siempre,
Cuando llegaba el final,
José pedía lo mismo.
No quiero que termine,
Decía aferrándose a las mantas,
Quiero que el cuento siga y siga.
Una noche,
Cuando el papá de José estaba por terminar un cuento sobre una aventura en el espacio,
José se sentó en la cama con una idea.
¿Qué tal si el astronauta sigue volando y no aterriza nunca?
Preguntó José.
Así el cuento no tiene que acabar.
Su papá con una sonrisa decidió seguir la historia.
Bueno,
Entonces el astronauta siguió flotando entre las estrellas y vio planetas increíbles,
Pero se dio cuenta de que sin un final no podía descubrir todo lo que le esperaba en su aterrizaje,
Así que decidió volver a la Tierra.
No,
Dijo José rápidamente,
Mejor que se quede flotando y conozca más planetas.
Y así el cuento continuó un poco más.
El astronauta voló por más galaxias,
Descubrió nuevos planetas,
Se tomó un té,
Se comió un sándwich,
Pero José seguía sin querer que terminara.
Finalmente,
El astronauta empezó a sentirse cansado.
Flotaba y flotaba sin parar,
Pero no podía descansar porque el cuento no tenía un final.
Y cuanto más lo alargaban,
Más cansado se sentía.
—Papá,
Dijo José después de un rato,
Creo que el astronauta quiere volver a su casa.
Su papá lo miró sorprendido.
¿Por qué?
¿No querías que la historia no terminara nunca?
José pensó por un momento y se dio cuenta de algo.
Sí,
Pero si nunca termina no sabremos qué pasa después.
El astronauta nunca podrá descansar y tampoco podrá comenzar una nueva aventura.
El papá de José sonrió y dijo,
—Exactamente.
Los finales no son malos.
Los finales son el comienzo de algo nuevo.
Si dejamos que el astronauta regrese a casa,
Podrá prepararse para una nueva misión.
José,
Ahora más relajado,
Se acurrucó bajo las sábanas y sonrió.
—Está bien,
Papá.
Dejemos que el astronauta vuelva a casa,
Pero mañana quiero un cuento sobre su próxima misión.
¿Sí,
Por favor?
El papá apagó la luz y con una sonrisa cerró la puerta,
Sabiendo que el astronauta y José dormirían tranquilos esa noche,
Listos para la próxima aventura que los esperaría al día siguiente.
A veces no queremos que las historias terminen,
Pero es en los finales donde podemos descansar,
Aprender y empezar nuevas aventuras.
Y siempre,
Siempre habrá un nuevo cuento esperando.
Nos escuchamos mañana.
Chau chau.
Conoce a tu maestro
4.7 (16)
