
Humildad. Meditación
En esta práctica conectaremos con el espacio de vacuidad y simpleza del Ser libre de juicios. contactaremos con la verdadera humildad. La humildad verdadera es un estado del alma, no un gesto visible. No busca ser mirada, ni espera ser admirada. Es una valentía silenciosa: no necesita ofrecer al ego ajeno motivos para ser aplaudida. En un mundo que premia las apariencias, ser humilde es despojarse de los trajes del reconocimiento, es vestirse con lo esencial, con lo simple, para que solo quien ve con el corazón nos encuentre. La humildad no grita, no brilla, no seduce. Solo está. Y en su quietud, revela lo eterno. Que esta meditación nos invite a regresar al centro, a ese estado de armonía en congruencia con lo importante.
Transcripción
Realizaremos una meditación que nos invita a regresar al centro,
A ese estado de armonía en congruencia con lo importante.
Nos enfocaremos en la humildad,
Un estado del alma,
No un gesto visible.
La humildad se viste de alma y no busca ser mirada ni espera ser admirada,
Se convierte en una valentía silenciosa que no necesita ofrecer al ego ajeno motivos para ser aplaudida.
Una sutil humildad que no grita,
Que no brilla,
Que no seduce,
Que solo está y en su quietud revela lo eterno.
En un mundo que premia las apariencias,
Ser humilde es despojarse de los trajes del reconocimiento,
Es vestirse con lo esencial,
Con lo simple,
Para que solo quien ve con el corazón,
Encuentre.
Inhala profundamente,
Exhala,
Ten presente,
Vistamos con humildad nuestra alma y en este espacio seguro que has escogido para esta práctica,
Inhala,
Cierra suavemente tus ojos,
Inhala profundamente y exhala,
Alargando cada vez más esta exhalación.
Inhala,
Exhala,
Observa a tu cuerpo en quietud,
A tu mente entregada a este momento y ve permitiendo que el vacío que existe en la no mente,
Te concedan calma y confianza.
Inhala en 1,
2,
3,
4.
Exhala en 1,
2,
3,
4,
5.
Exhala en 1,
2,
3,
4,
5.
Exhala,
Inhalando y exhalando,
Con conciencia,
Permitiendo que tu mente se enfoque en cada inhalación,
En cada exhalación.
El silencio interior va serenando a tu propia mente.
Y va opacando el ruido exterior.
Cuando miras desde la armonía de tu ser,
Comienzan a desaparecer las diferencias con los otros seres.
Se van eliminando.
Las jerarquías.
Los juicios.
Y vas siendo uno con la vida.
Inhala en 1,
2,
3,
4.
Exhala.
1.
Exhala.
Desde la visión de humildad,
Tu ser deja de ser menos,
Deja de ser más,
Y se transforma en un ser unido y fusionado con la vida.
Una vida en fluidez,
En bondad y compasión.
Una vida conectada con lo importante.
Guiada por la bondad.
Despojada de reconocimientos,
De alabanzas.
Una vida sencilla,
Simple y en armonía.
1.
Exhala.
Inhala.
2.
Exhala.
En esta quietud revelas tu propia humildad.
3.
En esta quietud encontramos a nuestro propio corazón puro.
4.
Sostenemos en lo invisible a lo verdadero.
5.
Inhalamos y exhalamos.
Somos uno con el presente,
Uno con la vida,
Y permitimos que en la quietud desaparezcan todos los trajes y juicios,
Arrepentimientos.
6.
Encontramos en nuestra propia quietud un refugio para lo eterno.
7.
Inhalamos profundamente.
8.
Exhalamos.
9.
Alargamos.
10.
Inhalamos profundamente.
11.
Exhalamos.
12.
Prolongamos.
13.
Una vez más,
Inhala profundamente.
14.
Exhala.
15.
Cuando abras tus ojos,
Observa en la vida lo simple y agradece cada instante.
Recuerda que la humildad se viste de alma.
La humildad solo está y en su quietud revela lo eterno.
Conoce a tu maestro
4.5 (4)
