
Purifica tu Mente 14
Esta es la segunda de las tres partes en que he divido el discurso de la tarde del quinto día del curso de 10 días completos para conocer la técnica Vipassana, de acuerdo a la metodología del maestro laico S. N. Goenka. En esta sección el maestro Goenka profundiza sobre las causas de la tristeza y lo ilustra con ejemplos muy originales, que no sólo amplian la idea que quiere enfatizar, sino también nos enseña sobre otras culturas y tradiciones. Esta parte finaliza con la explicación del proceso de generación de sufrimiento, de acuerdo a la ley de causa y efecto.
Transcripción
Hola,
Soy Denise.
Las dos terceras partes del discurso del día quinto son quizás las más controvertidas de lo que hemos escuchado hasta ahora.
También requieren un nivel de atención especial y mente abierta.
Al igual que la ecuanimidad que hemos ido entrenando al observar las sensaciones,
Este es un muy buen ejercicio de escuchar sin reaccionar,
Y una vez superada la fase de interpretación literal,
Se comprende la profundidad,
Belleza y aplicación de estas enseñanzas en la vida diaria.
Este discurso en particular se comprende de forma integral y sólo hasta el momento en que termina la tercera parte.
En esta sección el maestro Goinka profundiza sobre las causas de la tristeza y lo ilustra con ejemplos muy originales que no sólo amplían la idea que quiere enfatizar,
Sino también nos enseña sobre otras culturas y tradiciones.
Esta parte finaliza con la explicación del proceso de generación de sufrimiento de acuerdo a la ley de causa y efecto.
¿Qué está pasando alrededor?
¿Por qué hay tanta tristeza a nuestro alrededor?
Se vuelve cada vez más claro que es producto del apego,
Del deseo.
Quieres que las cosas sucedan de acuerdo a tus deseos y no sucede.
Quieres deshacerte de algo que no te gusta y no sucede.
Hay demasiada fijación al hábito de apegarse,
De desear.
Se vuelve muy claro a medida que trabajas más profundamente que la ley que funciona al interior también lo hace al exterior.
La ley es la misma,
No hay ninguna diferencia.
Hay tristeza y se vuelve claro que la vida empieza en la tristeza.
Al momento en que se nace uno entra en el campo de la tristeza,
Del deseo.
Muy pronto el deseo se convierte en apego,
Ansiedad y uno se agita mucho.
Un bebé llora,
Quiero leche,
Quiero agua y llora y llora porque esa es la única lengua que conoce.
Y desde ese momento a medida que uno crece,
Esto que quiero no sucede,
Esto que no quiero sucede.
Esto se amplifica y se convierte en una enfermedad.
La entrada a la vida es dukkha.
En la lengua de esos días se decía yatipi,
Yatipi dukkha.
Al nacer se entra al campo de dukkha,
Del sufrimiento.
Yatipi dukkha.
Entras en contacto con una enfermedad y cuando uno entra en contacto con ella se vuelve triste.
Esta enfermedad es muy mala,
Dices.
Puedo soportar cualquier otra,
Pero no esta,
Porque no conoces otra enfermedad.
¿Qué enfermedad es un placer?
Ninguna.
Toda enfermedad es sufrimiento.
Yatipi dukkha.
Y uno se la pasa en contacto con esta u otra enfermedad.
Uno continúa creciendo,
Creciendo y va envejeciendo.
Ve la vejez como una gran tristeza.
Yara pi dukkha,
Una gran desdicha.
Un hombre o una mujer de 100 años sufriendo de esta o aquella enfermedad,
De esta u otra debilidad,
La vejez.
Y entonces le reza al omnipotente,
Por favor envíame la muerte para liberarme de esta tristeza,
Por favor,
Hora y hora.
Un doctor llega,
La examina y le dice,
Viejita,
Tu tiempo está llegando.
De pronto mañana ya tienes que renunciar.
Oh,
Viejito,
Mañana tal vez debas renunciar.
Y el viejito y la viejita dicen,
Oh no doctor,
Hice la oración equivocada,
No quiero morir,
No quiero morir.
Tengo que encontrarme con mi hijo,
Con mi nieto,
Con mi bisnieto,
Tengo que hacer esto y lo otro.
Por favor,
Sálveme de alguna manera,
No quiero morir.
Esa es una gran tristeza.
Marana pi dukkha,
La muerte como tristeza.
Este hombre Buda no estaba practicando un juego intelectual sentado bajo el árbol,
Estaba experimentando la verdad al interior.
¿Por qué?
¿Cuál es la razón de la tristeza?
Fue cada vez más profundo y una realidad surgió.
Lo que sea que deseemos y no se colma,
Nos vuelve infelices.
Por ejemplo,
Mientras uno está sentado y comienza una molestia,
Uno se entristece al desear que el dolor se vaya y este no se va.
Mientras uno está sentado meditando,
Uno quiere experimentar una sensación de bendición,
De éxtasis,
Y ella no viene y te entristeces.
Lo que sea que desees y no obtienes,
Te hace desdichado,
Te entristece.
Debes lidiar con personas indeseadas,
Situaciones indeseadas u objetos indeseados y debes separarte de personas deseadas,
De situaciones deseadas o de objetos deseados.
Te vuelves infeliz.
Buda estaba investigando todo esto a su interior y mientras iba cada vez más profundo,
Llegó a la clara comprensión.
En la profundidad más precisa,
La tristeza está compuesta de cinco agregados.
Pancha Upadam Khanda Dukkha.
Uno de los agregados es el material,
Las partículas subatómicas.
El cuerpo entero está hecho de partículas subatómicas.
Calapas.
Y los otros cuatro agregados son mentales.
La parte cognitiva de la mente,
La parte reconocedora de la mente,
La parte sensitiva de la mente y la parte reactiva de la mente.
Estos cinco agregados juntos han formado esta personalidad.
Yo.
Tenemos una gran atadura a esto.
Upadana es atadura.
Apego.
Los cinco agregados son el resultado del apego y uno se la pasa atado a estos agregados y por eso se la pasa rodando en la tristeza.
El apego se hizo muy claro para Buda.
Hay cuatro tipos de apego.
Uno de ellos es hacia el yo.
Un yo imaginario,
Una masa de partículas subatómicas.
¿Es este un yo?
Y aún así uno se la pasa diciendo yo,
Yo.
La parte cognitiva de la mente conoce y desaparece.
¿Es ese yo?
La parte reconocedora de la mente reconoce y desaparece.
¿Es ese yo?
La parte sensitiva de la mente siente y desaparece.
¿Es ese yo?
Y la parte reactiva de la mente reacciona y desaparece.
¿Es ese yo?
¿O las cinco juntas es yo?
Pero el yo es muy importante.
Con mayúscula,
Alguien dice algo en contra del yo y uno se agita sin comprender qué es el yo.
Un yo imaginario,
Un yo creado.
Y aún así hay mucho apego a ese yo.
Esa gran atadura no trae más sino infelicidad.
Luego el campo del círculo del yo comienza a extenderse.
Lo que llamas mío entra al círculo y generamos muchas ataduras a ese mío,
Mío.
Oh,
Mi reloj,
Un muy buen reloj,
Tan valioso.
Un estudiante trajo uno de un país extranjero y me lo ofreció.
Un reloj muy valioso y de gran calidad.
Una vez,
Como resultado de mi descuido,
Se cayó y se rompió y comencé a llorar.
Oh,
Este reloj tan valioso,
Se quebró.
Ni siquiera encuentro los repuestos en este país.
¿Cómo podría siquiera mandarlo reparar?
Yo lloraba y lloraba.
Si un reloj del mismo modelo,
Del mismo valor,
Estuviera en la muñeca de un amigo,
Se le cayera y se rompiera.
No hubiera llorado.
No lloraría para nada.
Por el contrario,
Comenzaría a darle sermones.
Amigo,
Debes ser más cuidadoso.
Este tipo de relojes no los conseguimos en nuestro país.
Ni siquiera puedes encontrar los repuestos.
No lloro.
¿Por qué?
Es el mismo tipo de reloj,
Del mismo modelo,
Del mismo valor.
Nadie llora por un reloj valioso.
Uno llora porque se le rompió su reloj.
Mi reloj está roto.
Este mío,
Mío,
Tenemos un gran apego a él.
No importa si este mío cuesta poco o mucho dinero,
No hace la diferencia.
De acuerdo a la cantidad de apego,
Será la tristeza.
Entre más profundo el apego,
Más profunda la tristeza.
Entre más fuerte es el apego,
Más fuerte es la tristeza.
Esta es la ley de la naturaleza que será cada vez más clara entre más practiques.
El apego está destinado a volverse tristeza,
Nada más que infelicidad.
Un incidente.
Era nuevo en India en esos días.
Había llegado de Birmania hace unos dos o tres años.
No había centros de meditación en este tiempo,
Por lo cual,
Aquellos que querían expandir esta técnica en quienes estaban tristes,
Organizaban algún espacio en lugares como una mezquita,
Un templo,
Una iglesia,
Incluso escuelas o sitios así.
Un curso surgió en una villa alejada que era un centro de peregrinación de los Jainas,
Un templo jainista.
Solo unas pocas personas de la villa participaban.
La mayoría venían de las ciudades cercanas.
Una señora muy anciana y pobre vino a uno de los cursos.
Alguien le dio un tiquete de tren muy económico y participó.
Pasaron dos,
Tres,
Cuatro días.
Ella estaba muy feliz con su progreso y súbitamente,
En el quinto o sexto día,
Se dio cuenta que un canto sucedía en la madrugada en el salón principal y había también palabras de bendiciones y buenos deseos.
¿Puedo ir?
¿Puedo participar?
Nada está escrito en el horario.
El director le dijo,
Sí,
Puede ir,
Pero tiene que permanecer meditando.
Sí,
Meditaré.
Fue y meditó y al final de los cantos estaba muy feliz,
Muy sonriente.
Volvió a su habitación y cuando llegó comenzó a llorar muy fuerte.
La gente se preguntó,
¿qué pasó?
Era como si un escorpión la hubiese picado o una serpiente la hubiese mordido.
¿Qué le sucedía a la anciana?
Pero ella no respondía,
Solo seguía llorando.
Luego de un rato en que se estaba calmando dijo,
Traje un monedero de tela al curso donde tengo 20 rupias,
20 centavos de un dólar al cambio de hoy.
Los ahorros de toda mi vida y hace 60 años cuando me casé obtuve como dote un anillo de plata que también estaba allí y cuando comencé a viajar para este curso alguien me dio un pedazo de fruta escarchada que también guardo ahí.
Siempre que medito pongo el monedero debajo de mis piernas,
Cuando duermo lo pongo bajo la almohada.
Esta mañana que fue al salón lo dejé en mi habitación y ahora que regresaba alguien lo ha tomado.
Me han saqueado,
Me han robado,
Todos mis ahorros se han ido.
Seguía llorando.
La gente comentaba 20 rupias en monedas,
Una joya plateada que cuesta menos de 20 rupias,
Lo que suma apenas 40 o 50 rupias.
No llore,
Nosotros colectaremos el dinero,
Continúe con su meditación.
Lo estaba haciendo muy bien,
Pero ella seguía llorando.
Entonces comenzaron a recoger dinero y en lugar de 50 recogieron 100 rupias.
Estaban felices porque pensaron que con eso la anciana dejaría de llorar.
Se la ofrecieron y ella las rechazó.
No quiero ese dinero,
La joya plateada de mi dote se ha ido.
La gente siguió buscando sin encontrar nada.
En la tarde alguien vio un mono en un árbol con un monedero sacando pedazos de fruta escarchada y comiendo.
La gente persiguió al mono y rescataron el monedero con la joya y el dinero y se lo entregaron a la anciana.
El llanto de la anciana cesó.
El apego hacia 20 o 20 millones de rupias no hace ninguna diferencia.
Entre más apego haya,
Más tristeza habrá.
Yo,
Mío,
No importa si usas esas palabras.
Apegarse a eso trae mucha infelicidad.
Recuerdo otro incidente.
También durante un curso en una pequeña villa al norte de India en la que un monje muy instruido participó.
Luego de cinco o seis días se dirigió a mí.
Go Inca.
De 12 a 1 de la tarde con sedes de entrevistas de 10 minutos a los estudiantes.
En aquellos días había menos estudiantes.
10 minutos para las cabezas de familia no tienen mucho valor.
Incluso para ellos 10 minutos son demasiado.
¿Qué pueden preguntarse?
Como un monje,
Como una seta,
Tengo muchas preguntas.
Por favor,
Dame media hora.
Señor,
Sé que quiere hablar de filosofía y eso no me interesa.
Por eso no puedo concederle ese tiempo.
Oh no,
Go Inca.
En los últimos cinco días he comprendido que todas esas conversaciones filosóficas son inútiles.
Hablaré solo sobre la técnica.
¿Sobre la técnica?
¿Por qué solicitas media hora para hablar sobre la técnica?
Por favor.
De alguna manera organizé el tiempo y le dije que viniera.
Hablamos dos o tres minutos sobre la técnica y súbitamente el tema cambió y preguntó.
Go Inca,
En la ciudad de donde viene tiene un monasterio.
¿Un monasterio?
Monasterios son para los monjes,
No para los laicos.
Si soy laico,
¿por qué tendría un monasterio?
Go Inca comprenda su monasterio.
Señor,
No puede ser.
Soy un cabeza de hogar.
Tengo este gran testimonio,
Esta prueba colosal.
Y señala a su esposa,
Que está sentada a su lado,
De que soy cabeza de familia.
¿Cómo podría tener un monasterio?
El monje siguió diciendo,
Go Inca,
Tiene un monasterio,
Tiene un monasterio.
Go Inca,
Su monasterio,
Su elefante.
¿Un elefante?
¿De qué habla?
Y en ese momento caí en la cuenta de que esto es India,
Un extenso y maravilloso país con muchas tradiciones.
Algunas personas tienen una creencia muy arraigada de no usar las palabras yo y mío durante toda su vida.
En su lugar,
Cuando quieren decir yo,
Dicen usted.
Cuando quieren decir mío,
Dicen suyo.
Me dije,
Ah,
Entiendo.
Sí,
Señor,
Mi monasterio,
Mi elefante.
Continúe.
¿Qué sucedió?
Él era una seta,
Un monje de clausura que había renunciado a todo.
Sin embargo,
Había construido un monasterio en el centro de la ciudad sin el permiso de las autoridades municipales y les había llegado la notificación de que lo demolerían.
Y en el centro de la ciudad no está permitido tener elefantes,
Entonces tenían que sacarlo.
De alguna manera supo que el mayor de la municipalidad había ido a Birmania y había sido mi huésped.
Go Inca,
Unas palabras tuyas y tu monasterio se salvará.
Tu elefante se salvará.
No usaba la palabra yo,
Tampoco mío,
Pero estaba muy apegado,
Lo que resulta en mucha tristeza,
En mucha tristeza.
Entre más apego,
Mayor será la tristeza.
No habría infelicidad si desarrollo apego a este yo y este yo es eterno.
Y si desarrollara apego a este mío y ese mío permaneciera eterno.
No habría infelicidad.
Pero el problema es que ese yo no es eterno.
El mío no es eterno.
Aquello que llamamos mío,
Mío,
Mío,
Desaparece y no podemos hacer nada al respecto.
O si eso permanece,
El llamado yo desaparece y no podemos hacer nada.
Esa separación está destinada a ocurrir y si el apego está allí,
La tristeza será muy grande.
Otro apego que uno desarrolla cuando se apega al yo y este se torna mío es a mis opiniones,
Mi filosofía,
Mi dogma,
Mi creencia,
Mi religión,
Mi tradición.
Hay un gran apego hacia eso.
Uno no comprende que está usando gafas y desarrolla apego al color de los lentes.
Si uso lentes rojos,
Para mí todo es rojo,
Rojo.
Si otra persona usa lentes verdes y ella ve todo verde,
Nos la pasaríamos peleando.
Él no me podría convencer de que es todo verde,
Yo tampoco a él,
De que todo es rojo.
Continuamos peleando sin poder llegar a un acuerdo.
El apego es al color.
No estamos viendo las cosas como son.
Mucho apego trae mucha tristeza.
Hay algunos casos en que hay apegos hacia los ritos,
Los rituales,
Ceremonias,
Etc.
Aquí no lo he visto,
Pero en el oriente la gente está tan apegada a sus ritos diarios que cuando vienen al curso preguntan,
¿por qué debo de tener mis ritos o rituales?
Deme 15 minutos para terminarlos antes de meditar.
Y cuando decimos que no,
Se inquietan muchísimo.
Más adelante comprenden la razón,
Pero al inicio sienten mucha tristeza como resultado de su apego.
Estos cuatro apegos profundos nos vuelven muy infelices.
Buda fue a la profundidad de su ser para saber el por qué de esos apegos.
Si el deseo,
La ansiedad surge por algo que quieres poseer o retener,
Muy fácil se convierte en apego,
En atadura.
Por otro lado,
También nos aferramos a la idea de que no queremos algo y si no podemos deshacernos de eso,
Esto también se convierte en motivo de tristeza.
Buda no estaba participando en un juego intelectual,
No estaba leyendo o discutiendo esto basándose en las escrituras.
Estaba experimentando como un científico lo que ocurría en la profundidad de su ser.
Cuando un pequeño deseo aparece y te comienza a gustar,
Rápidamente se convierte en apego.
Cuando un pequeño deseo aparece por desprenderte de algo,
Rápidamente se torna en aversión o tanaja.
En la lengua de aquellos días al deseo se le llamaba tanaja.
El deseo se torna en apego,
Pequeños deseos se tornan en ataduras.
¿Cuál es la causa de esos pequeños deseos humanos?
Se le hizo muy claro.
Cuando nos gustan las sensaciones en el cuerpo que generan esos deseos,
Muy pronto se genera el apego,
La atadura.
Por otro lado,
Si las sensaciones son desagradables,
Generamos odio,
Aversión y nos apegamos a deshacernos de eso.
VEDANA PACHAYA TANYA.
Pachaya significa causa y Vedana sensación.
La sensación es la causa del deseo,
Lo que resulta en apego.
¿Cuál es la causa de estas sensaciones?
Buda estaba experimentando.
¿Qué está pasando?
Pasa Pachaya Vedana.
Hay un contacto y una vez hay un contacto,
Una sensación está destinada a ocurrir en el cuerpo.
¿Contacto de qué con qué?
Contacto de las seis puertas de los sentidos.
Contacto de los ojos con alguna forma,
Silueta,
Color,
Luz.
Una vez haya un contacto hay una sensación.
Cuando la puerta del sentido del olfato entra en contacto con un olor,
Se crea una sensación,
Un sabor que entra en contacto con el sentido del gusto produce una sensación.
Cuando el sentido auditivo entra en contacto con un sonido produce una sensación.
Cuando el sentido del tacto entra en contacto con algo tangible está destinado a ser una sensación.
Lo mismo ocurre con los pensamientos y las emociones.
Cuando entran en contacto con el sentido de la mente están destinadas a ser una sensación.
¿Por qué este contacto?
Salai Atana Pachaya Paso.
Paso significa contacto.
Salai Atana significa las seis puertas de los sentidos.
Desde que haya una puerta sensorial habrá un objeto respectivo en el mundo que está destinado a entrar en contacto con ella.
El contacto se debe a las seis puertas de los sentidos que cargamos y a los respectivos objetos en el mundo.
¿Por qué estas seis puertas sensoriales?
¿A qué se debe?
Na Parupa Pachaya Saltitanam.
Nama significa la estructura mental.
Rupa significa la estructura física.
Cuando estas dos se combinan,
Al momento en que esta combinación empieza,
Cuando el flujo de la vida comienza,
Cuando el continuo de la vida comienza,
Comienzan a operar estas seis puertas sensoriales.
¿Por qué la vida de la mente en la materia comienza de esta manera?
Viñana Pachaya Namarupam.
Porque el flujo de la conciencia está allí todo el tiempo.
Al momento en que la vida de alguien termina,
La conciencia entra en contacto con otra vida y surge en otro lado.
Se la pasa surgiendo,
Desapareciendo,
Surgiendo,
Desapareciendo.
Al momento de la muerte desaparece y luego surge nuevamente en algún lugar,
En otra vida,
En otro cuerpo,
Y comienza a fluir de la misma manera.
Viñana Pachaya Namarupam.
¿Por qué este viñana?
¿Cuál es la causa?
Y se le hizo muy claro.
Sanjara Pachaya Viñana.
Todas las acciones mentales voluntarias,
Los sanjaras,
Son los responsables de la conciencia del siguiente momento.
A cada momento que genera sanjara,
Al siguiente momento surge la conciencia.
Al momento de la muerte un sanjara profundo,
Es como una línea tallada en piedra con martillo,
Sale a la superficie,
Da un empujón fuerte y la conciencia surge en cualquier otro lugar.
Entonces el flujo continúa debido a ese sanjara.
¿Por qué este sanjara?
Y se le hizo muy claro,
Es debido a la ignorancia.
Todos estamos generando sanjaras como resultado de la ignorancia.
¿Qué ignorancia?
No aquella por no haber ido a alguna escuela o universidad,
No por no leer las escrituras,
No es la ignorancia de no escuchar charlas del Dharma,
Sino la ignorancia a nivel de la experiencia.
Uno no sabe cómo está surgiendo la tristeza en la profundidad de uno mismo,
O cómo hay sensaciones en todos lados,
Ni cómo cuando hay sensaciones placenteras uno reacciona con el sanjara del deseo,
Ni cómo cuando son sensaciones desagradables uno se la pasa reaccionando con el sanjara de la aversión.
Aunque este proceso en su totalidad sucede continuamente a nivel muy profundo,
A nivel superficial,
Uno no sabe nada sobre lo que está pasando.
Este proceso de multiplicación,
Generando sufrimiento,
Multiplicando sufrimiento,
Generando sufrimiento,
Multiplicando sufrimiento,
Creando sanjaras,
Multiplicando sanjaras,
Se debe a la ignorancia.
En la última parte del discurso el Maestro explica cómo podemos interrumpir el ciclo de la cadena del sufrimiento y las maravillosas primeras palabras de Buda luego de haber alcanzado la iluminación.
Con seguridad todo este contenido te sorprenderá.
Feliz día,
Todos los días,
Tenis.
Conoce a tu maestro
4.9 (33)
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