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Más que Ansiedad al Comer: Hambre Espiritual - Capítulo 8: Detrás de una Vida Radiante

by Vanessa Jaramillo Rios

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Hemos construido una visión limitada de cómo ser, de qué lucir, cuánto comer o qué comer, qué cosas hacer... en el capítulo de hoy, te narro una historia que te llevará a comprender qué hay detrás del "tener": Hambre de Dios, nos hemos sentido abandonados, perdidos, solos, vacios. Algo que solo un poder divino puede llenar, o como decidas llamarlo, ese es el poder infinito que habita en ti y en cada particula del universo. Gracias por escuchar y cuentanos tu opinión.

Transcripción

Hola,

Hola gente linda,

Mi nombre es Vane Jaramillo.

Bienvenidos a un capítulo más de este podcast.

Gracias por estar aquí escuchándome en detrás de una vida radiante.

En el capítulo de hoy te contaré una historia que nos llevará a comprender la razón de la obsesión con la comida y como consecuencia,

Con bajar de peso.

Esta es la historia de Perla.

Perla era una niña feliz,

Nació feliz,

Sabía que su derecho era la felicidad.

Cuando estuvo en edad de hablar y memorizar,

Dedicaba unos minutos cada noche y hablaba con su ángel de la guarda.

Ángel de la guarda,

Mi dulce compañía,

No me desampares ni de noche ni de día,

Hasta que recuerde estar en paz todos los días.

Perla cerraba los ojos,

Terminaba sus noches feliz por tener otro día más en paz.

Sin embargo,

Los años llegaron y empezó a cumplir muchas tareas y compromisos.

Crecía cada día.

Entre más crecía,

Más compromisos llegaban y menos tiempo para agradecer había.

Y los instantes para entregar sus noches a su ángel de la guarda se disipaban.

Perla,

Que siempre fue una niña feliz,

Creció.

Ahora es una adulta que finge gustarle su vida mientras guarda en un espacio seguro a esa niña pequeña,

Esa Perla pequeña,

Para que nada ni nadie la lastime.

Perla decidió ser una adulta con claridad y firmeza.

Es abogada,

Siempre tiene la respuesta correcta,

Es buena ciudadana.

Cumple con todo lo establecido,

Hace su trabajo según los estándares y atiende las peticiones de su jefe al pie de la letra,

A pesar de verse siempre segura y determinada,

Internamente batalla una guerra entre el hambre y sentir un vacío emocional.

Perla no sabe si tiene hambre,

Pero parece que siempre fuera así.

A cada instante está probando cosas.

A menos de que estuviera muy concentrada en su trabajo,

Está comiendo o pensando en qué comer.

Perla creció en una casa muy humilde.

Su familia era tradicional de un pueblo pequeño cercano a la ciudad principal.

Siempre se dedicó con mucho esmero en su autoformación y obtener las mejores calificaciones.

Ella quería destacar por su inteligencia,

Sabía que su cerebro la acompañaría siempre y prefería ser reconocida por lo que sabía en vez de lo que su cuerpo reflejara.

Prefería mil veces que no la notaran.

Pasar desapercibida era su especialidad,

Pero si la llegaban a ver,

Que destacara por sus conocimientos.

Y así ha vivido por años.

En su ámbito laboral la conocen y la conciben como una abogada intachable y excelente en su área.

Perla sentía como la juventud se disipaba.

Cada vez se sentía menos enérgica.

El apetito mayor.

Nada parecía saciarla.

Cambiaba de caramelos a galletas,

De pasteles a tortas o a grandes platos que luego no podía creer haberse los comió todos.

Tenía una vida monótona y rutinaria de su casa al trabajo,

Del trabajo a su casa.

Iba en piloto automático a todos lados hacia su trabajo por no dejar.

Se distraían películas o series por Internet.

Además de leer,

Le encantaba leer.

Se perdían sagas románticas en donde el amor se hace posible y la protagonista casi siempre termina con el que le roba el aliento desde el primer capítulo o finalizaba con alguna desilusión porque nunca terminaron juntos los protagonistas.

Y entonces la llevaba a reafirmar su creencia de que el amor no era para ella.

Ese amor soñado,

Si no pasaba ni siquiera en sus libros favoritos,

Pues mucho menos le iba a pasar a ella.

Se acercaba a la fecha de su cumpleaños número 38.

Se quedó frente al espejo y por un momento tuvo una sensación de pánico terrible.

Mirándose,

Dijo me quedaré sola y además sigo teniendo más y más y más kilos extra.

Mi vida no tiene sentido,

Por más de que estudio y estudio sigo en el mismo lugar.

Sigo siempre ahí,

En ese lugar en donde estoy.

Si tan solo bajara de peso,

Si al menos me viera como Mariana o como Lucía,

Siempre tan disciplinadas y atléticas.

O María,

Que está por casarse con ese tipo.

Sí,

Ese tipo,

El tipo de sus sueños.

Pero es que todo es porque ellas son delgadas,

Bonitas y disciplinadas.

Perla empezó a probar cosas.

Quería bajar de peso,

Así que empezó con la dieta hiperproteica.

Se desilusionó porque le daban muchas ganas de dulce.

Así que se cambió la acupuntura para controlar la ansiedad.

Luego de un par de meses,

Aunque había reducido un par de kilos,

Se seguía sintiendo inconforme y frustrada por no poder comer casi nada.

Alguien le habló de la dieta cetogénica o keto,

La cual probó y funcionó parcialmente,

La báscula marcaba menos,

Pero se sentía pesada.

Así que se cambió a los ayunos prolongados,

Que le resultaban causando picos altos de ansiedad.

Dijo no,

Lo que tengo que hacer es lo básico,

Lo que siempre hablan.

Así que intentó regresar a eso de lo que siempre han hablado y redujo el dulce,

Dejó de comer harinas,

Pan,

Los carbohidratos.

Bien,

Bajaba un par de libras a la semana y cuando llegaba al fin de semana regresaba a casa y estaba de nuevo inmersa en sus repetidos hábitos de consumo excesivo de azúcar.

Después de ese fin de semana,

Llena de culpa y remordimiento,

Iba caminando hacia su oficina y vio en un cartel pegado ahí en una pared como de lo más insignificante.

Quizá nadie lo haya notado.

De pronto era un mensaje solo para ella.

Leyó mi verdadera identidad no reside en mi cuerpo,

Sino en mi espíritu.

Como si un universo paralelo se hubiera abierto ante ella.

Se quedó con esta frase durante todo el día en la cabeza.

Mi verdadera identidad no reside en mi cuerpo,

Sino en mi espíritu.

Mi verdadera identidad no reside en mi cuerpo,

Sino en mi espíritu.

La escribió en una nota en el teléfono móvil y en un papelito que puso en su escritorio.

Mi verdadera identidad no reside en mi cuerpo,

Sino en mi espíritu.

Durante el día la vio muchas veces y la leía una y otra vez.

Mi verdadera identidad no reside en mi cuerpo,

Sino en mi espíritu.

Tal era el impacto de este mensaje que Perla llegó a su casa y buscó en la web.

Mi verdadera identidad no reside en mi cuerpo,

Sino en mi espíritu.

Más de 19 millones de resultados.

Estaba tonita.

Empezó a leer los enunciados.

Decía la página resultados de la búsqueda.

Primer espacio.

Mi verdadera identidad.

Coalición por el Evangelio.

Tu verdadera entidad.

Misión vida para las naciones.

Ya no vivo yo.

Es Cristo que vive en mí.

Gal 2 20.

Cinco características de una mujer que alegra el corazón de Dios.

No podía creerlo.

Leía y se sentía como viendo una película.

Estaba viviendo la historia de una película religiosa.

Aunque le generaba resistencia y algo de molestia,

Pensaba.

Bueno,

Será que Dios me está dando algún mensaje?

Tuvo un instante de claridad.

Parecía tener sentido porque recordaba esos momentos de su niñez,

En donde era una niña feliz y en paz y hablaba con su ángel de la guarda y sentía que cualquier cosa usada para difundir la alegría y comunicar el amor formaba parte del plan que Dios tenía para ella.

Justo en ese momento encontró un libro que alguna de sus amigas había dejado hacía meses en su casa.

Abrió una página al alzar y se encontró con lo siguiente.

¿De qué me sirve tener una relación contigo?

Si no me siento motivada para agradarte,

Hacer más placentera tu vida y endulzarte las cosas.

Ese es el único propósito del maquillaje,

De la ropa y de cualquier otra cosa en el mundo de la forma.

No sirven para seducir otra persona,

Sino para añadir luz al mundo.

El significado de las cosas depende de la medida en que las usemos para aportar felicidad al mundo.

Perla estaba asombrada como la escritora Marianne Williamson en este libro llamado Volver al amor.

Hubiera dejado ese mensaje,

Sentía que su voz interna,

Su niña olvidada,

Su poder interno,

Casi que el ángel de la guarda,

Había gritado esas frases con tanta fuerza.

Sentía tanta alegría,

Era una alegría indescifrable,

Un par de lágrimas de gozos escurrían por sus mejillas.

Finalmente entendía que ya tenía todo lo que buscaba o que llevaba buscando en dietas o en la comida.

Lo único que tenía era hambre espiritual.

Ese deseo de lucir distinta,

Esa pieza faltante estaba a la distancia de recordar que fue creada por el amor.

Tenía hambre del amor de Dios.

A partir de ese día,

Perla repetía en su mente.

Soy parte de la fuente de creación,

Soy divina y perfecta tal y como soy.

Y de manera natural,

Todas las personas que la veían empezaron a verla bella,

Radiante,

Empezó a tener pretendientes a salir.

Su vida empezó a tener un sentido.

Ahora quiero contarte que esta historia,

Como muchas otras,

Ha sido inspirada en una pregunta que me hicieron.

Y esta historia tiene un poquito de mí,

Como todas las historias que vas a estar escuchando en este programa.

Estos capítulos son pedacitos de mi vida combinados con la vida de otras mujeres que han llegado a mí,

Que me han contado dentro de mis programas,

Su historia,

Su vida,

Sus procesos.

Muchas llegan con el deseo de perder peso,

Con que quieren tener relaciones saludables,

Con que quieren enriquecer su capacidad de ejecutar las cosas,

Su disciplina,

Su voluntad.

Y el único faltante en todo esto es que nos olvidamos que no somos nosotros los que hacemos las cosas,

Sino es la conexión que tenemos con Dios.

Cuando nos conectamos,

Cuando recordamos la conexión divina que tenemos,

Recuperamos la fuerza de hacer porque nos olvidamos de cumplir un estándar,

Porque nos olvidamos de que hay que alcanzar un peso ideal.

Es más que el peso,

Es más que el peso ideal.

Es esa conexión con Dios.

Muchas veces ni siquiera es hambre de comida,

Es hambre de Dios.

Nos sentimos solos,

Vacíos,

Abandonados,

Perdidos,

Con susto.

Y eso solo lo puede llenar un poder divino.

Puedes llamarle como quieras,

Como quieras puedes llamarle,

Pero así como como elijas llamarle,

Hay que dedicarle un momento.

Ese momento es el momento infinito.

Cómo es posible que le dediquemos a veces 20 horas,

18 horas a otras cosas y no destinemos siquiera 10 minutos,

5 minutos a estar con la fuente que nos creó.

Hemos olvidado estar con la fuente que nos creó porque creemos que todo lo podemos hacer con nuestras propias fuerzas.

Y desde mi experiencia puedo decirte que no,

Que con nuestras propias fuerzas no vamos a llegar a ningún lado.

Pero con la conexión,

Con ese poder superior,

Recordando que nos sostiene,

Que nos lleva,

Que nos cuida,

Que nos hace llenos de luz.

La oportunidad de llevar luz a esos lugares oscuros.

Podemos cambiar todo este miedo,

El miedo a no encajar,

El miedo a no tener el peso ideal,

El miedo a no vernos atractivos,

El miedo a no cumplir el estándar,

El miedo a no vernos como la sociedad dice.

Porque todo eso es puro miedo y el miedo solo se derrumba,

Solo se desaparece con el amor.

Y esto es algo que enseño dentro de mi programa Hambre Espiritual.

Realmente no tenemos nada más que hambre espiritual.

Ya sea que busquemos en comida o en cosas o en ropa o en viajes o en fiestas o en personas,

Realmente lo único que estamos buscando es recordar a Dios,

Recordar que nuestra función es ser feliz.

Mereces ser feliz.

Sé que estás escuchando esto porque quieres recordar ser feliz.

Recuerda que eres inocente,

Digno del amor divino y que tu verdadera identidad no reside en tu cuerpo,

Sino en tu espíritu.

Excelente.

Esto ha sido todo por hoy en este capítulo.

Te agradezco infinitamente por haberme prestado tus oídos un martes más.

Por favor,

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Pero si quieres que te responda alguna pregunta,

Si quieres que haga algún capítulo inspirado en ti y en la situación por la que estás pasando,

Por favor déjame un mensaje en baneresponde arroba banejaramillo.

Com Te envío un abrazo radiante.

Gracias,

Gracias,

Gracias,

Gracias por escucharme en Detrás de una Vida Radiante.

4.5 (20)

Reseñas Recientes

Jadid

February 25, 2022

Me encanto! Esta fabuloso el tema! Gracias

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