
Mindfulness del ancla de la respiración
La meditación mindfulness “el ancla de la respiración” es una meditación en la que nos entrenamos en reposar o anclar nuestra conciencia en la respiración, como una manera de volver al cuerpo y al momento presente una y otra vez. Además te ayudara a desarrollar calma y mejorar tu concentración.
Transcripción
Esta meditación forma parte de un conjunto de meditaciones del programa Mindfulness y compasión para la salud de Respiravira Breathworks.
El ancla de la respiración es una meditación en la que nos entrenamos en reposar o anclar nuestra conciencia en la respiración.
Como una manera de volver al cuerpo y al momento presente una y otra vez.
Además,
Te ayudará a desarrollar calma y mejorar tu concentración.
Adopta una postura que te sea cómoda.
Suele ser mejor hacer esta práctica sentado,
Pero puedes también hacerlo en cualquier otra postura,
De pie,
Recostado o incluso caminando.
Mis instrucciones van a asumir que estás sentado,
Pero te sugiero que las adaptes a la postura que hayas escogido.
Sentándote con tu espalda elevada,
Pero a la vez relajada,
Permite que la columna siga su curvatura natural.
Busca adoptar una postura estable en la que puedas mantenerte durante unos 10 minutos con el cuerpo cómodo y la mente alerta.
Si sientes dolor o incomodidad,
Puedes moverte y hacer ajustes en la postura,
O si lo prefieres,
Puedes tumbarte.
Cierra los ojos.
Deja que tu cuerpo se vaya quitando,
Entregando tu peso al suelo tanto como puedas.
Poco a poco,
Centrando,
Vamos llevando nuestra atención a las sensaciones de la respiración en el cuerpo.
¿En qué parte de tu cuerpo notas más la respiración?
Durante esta práctica intentamos cultivar una actitud de interés genuino por lo que está pasando,
Sin juzgar,
Dejando al lado lo que piensas que debería de estar pasando,
Conectando con las sensaciones presentes en este momento.
Ahora toma conciencia de la respiración en el torso.
Observa el suave movimiento del abdomen abombándose y retrayéndose.
¿Notas algún movimiento en la espalda o en los costados del torso?
Poco a poco,
Habitando tu cuerpo,
Profundamente,
Con una actitud amable y curiosa,
Hacia cualquier cosa que estés experimentando mientras respiras.
Recuerda que puedes traer aceptación hacia cualquier cosa que surja.
Nota cómo todos los movimientos de la respiración cambian continuamente.
Intenta cultivar una conciencia precisa del flujo de sensaciones según van surgiendo y cambiando,
Momento a momento,
Con cuidado de no forzar ni tensar el cuerpo,
Siendo receptivo al flujo natural de la respiración en tu cuerpo,
Permitiendo que la respiración sea por sí misma,
Permitiendo que la respiración llegue cada vez más y más profundo en tu cuerpo,
A la vez que tu respiración mueve y mece tu cuerpo,
Deja que ésta se impregne de amabilidad,
Ternura,
Que sea una fuente de cariño y cuidado que acaricia y calma cualquier tensión,
Dolor o malestar.
Y ahora toma conciencia de tus pensamientos y emociones.
Recuerda que la meditación no tiene nada que ver con vaciar la mente o dejarla en blanco como se suele decir.
La meditación es un entrenamiento para cultivar conciencia de lo que está realmente pasando en tu experiencia a nivel físico,
Mental y emocional,
De modo que puedas gradualmente cambiar tu perspectiva y puedas surgir una conciencia de mayor libertad que te permita elegir la manera y el modo en cómo te relacionas con la vida.
Puedes mirar a tus pensamientos en vez de desde tus pensamientos sin involucrarte.
Puedes ser consciente de tus pensamientos y sentimientos sin rechazar tu experiencia ni sentirte ahogado por ellos.
Recuerda,
Los pensamientos no son los hechos,
Ni siquiera aquellos que dicen que lo son.
En la medida que estás desarrollando mayor perspectiva de tus pensamientos puedes soltarlos,
Incluso aquellos que son corrosivos y críticos,
Y no dejarte arrastrar por ellos.
Nota cómo los pensamientos,
Las sensaciones,
Cambian constantemente como lo hace tu respiración.
Tal vez puedas dar de cuenta de que los pensamientos y las emociones no son tan fijos ni sólidos como creías.
Usando esta conciencia del movimiento y sensaciones de la respiración en tu cuerpo como un ancla,
Una ancla para la mente,
Una y otra vez,
Siguiendo la respiración cuando entra el aire al cuerpo,
Cuando sale del cuerpo.
Cada vez que encuentres que tu mente se distrae,
Simplemente date cuenta de ello y vuelve a la ancla de la respiración.
Una y otra vez,
Asegurándote de ser muy amable y paciente contigo mismo.
Incluso si te puede pasar cientos de veces,
No pasa nada,
Está bien.
Es esto en lo que consiste entrenar la mente,
Volviendo al flujo de la respiración,
Yendo y viniendo.
Recuerda que cada vez que eres consciente de que te has distraído,
Es un momento mágico,
Un momento de despertar,
De darte cuenta de tu distracción,
Un momento de lección.
Cada vez que notas que tu mente se distrae y aleja,
Estás teniendo éxito en la práctica,
De la misma manera que es un éxito estar centrado en la respiración.
¿Qué está pasando ahora?
¿Qué estás pensando?
Simplemente observa esto y regresa tu conciencia a la sensación,
A la respiración,
Al cuerpo,
Una y otra vez.
Vamos a comenzar a concluir con esta meditación.
Lentamente abre los ojos,
Toma conciencia de los sonidos,
Tanto adentro como fuera de la habitación,
Y siente todo tu cuerpo,
De forma gradual,
Y amablemente comienza a moverte,
Asegurándote de dejar un tiempo de transición entre la meditación y lo que sea que vayas a hacer a continuación,
Llevando el ancla de la respiración a tu vida cotidiana.
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