26:07

Aceptación Semana 2: pensamientos y emociones

by Esther Rojas Merino

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En esta sesión veremos cómo podemos aprender a aceptar nuestros pensamientos y emociones. Es fundamental aprender a hacerlo ya que solemos sentirnos agobiados y preocupados cuando tenemos según que pensamientos y emocines. Aprenderemos a verlos desde un punto de vista más sano y adecuado.

Transcripción

Bienvenida y bienvenido a esta segunda sesión de práctica de aceptación.

Hoy vamos a hablar de la aceptación de fenómenos internos a nosotros,

Los pensamientos y las emociones.

Cómo podemos aceptar aquellos pensamientos y aquellas emociones que catalogamos como negativas y que no nos gustan.

Fijaros,

Vamos a explicar diciendo qué encontramos en nuestra mente,

Qué hay en nuestra mente.

Pues mirad,

En nuestra mente tenemos cuatro objetos o circulan cuatro objetos,

Cuatro fenómenos por nuestra mente.

El primero serían las sensaciones.

Las sensaciones pueden ser sensaciones corporales del interior del organismo,

Como por ejemplo latidos,

Plenitud de estómago o plenitud de la vejiga.

O sensaciones del exterior,

Que nos vienen del exterior,

Las sentimos en nuestro cuerpo pero no son internas sino que proceden del mundo exterior,

Como por ejemplo la temperatura.

Sensaciones también de los sentidos,

Es decir,

Corporales y también de los sentidos,

Pues visuales,

Auditivas,

Olfativas,

Gustativas y táctiles,

Táctiles pues por ejemplo el contacto con la silla,

Con el suelo,

Con la ropa.

El segundo fenómeno,

El segundo objeto que circula por nuestra mente son los pensamientos.

Esto es lo que más percibimos y a veces lo que más nos agobia.

Pueden ser verbales,

Que son los más habituales,

O bien en forma de imágenes.

Son lo que os comento el objeto mental más abundante y el que normalmente nos suele agobiar más.

El tercer objeto o fenómeno mental son las emociones,

Que aparecen asociadas siempre a pensamientos y que no suelen ser habituales durante la práctica de mindfulness o de la meditación.

En cambio los pensamientos sí,

¿no?

Y el cuarto objeto o fenómeno que circula por nuestra mente son los impulsos.

¿Qué es esto de los impulsos?

Pues aquellas ganas que tengo yo de hacer algo,

¿no?

Las ganas de levantarme,

Las ganas de arrascarme,

Las ganas de comer,

Las ganas,

¿vale?

Estos son los impulsos,

Es decir,

Circulan estos cuatro fenómenos por nuestra mente,

Las sensaciones,

Los pensamientos,

Las emociones y los impulsos.

Las sensaciones son involuntarias,

Nos vienen,

Nos llegan,

Fijaros,

La temperatura,

Un dolor,

Algo que estamos oliendo,

Todo esto nos viene.

Son involuntarias.

Los impulsos,

En cambio,

Son voluntarios.

Nosotros vamos a decidir si hacemos aquello de lo que estamos teniendo ganas,

¿no?

Arrascarnos,

Levantarnos,

Son voluntarios.

Y pensamientos y emociones pueden ser tanto voluntarios como involuntarios,

Aunque a veces no lo veamos así,

Aunque a veces tenemos la sensación de que son siempre voluntarios,

De que aquellos pensamientos y aquellas emociones que se producen a partir de aquellos pensamientos los hemos producido siempre nosotros,

¿no?

Pero la realidad es que la mayor parte del tiempo son involuntarios,

Específicamente el 85% del tiempo,

El 85% de los pensamientos son involuntarios,

Los produce la mente ella sola.

Fijaros,

En la tradición mudista dicen que la mente es el sexto sentido.

Vamos a explicar por qué.

Mirad,

Con la vista,

Con el sentido de la vista,

Podemos ver,

Pero también podemos mirar.

¿Qué diferencia hay?

Pues fijaros,

Por el simple hecho de tener ojos,

De tenerlos abiertos y de tener mi sistema visual bien,

Sano,

Voy a ver,

Aunque no quiera,

Si yo tengo los ojos abiertos,

Voy a ver,

Sí o sí,

Pero también puedo mirar,

Mirar ya implica una intención,

Una voluntad mía de mirar con atención aquel objeto.

Con el oído pasa igual,

Por el simple hecho de tener mis oídos y mi sistema auditivo en perfectas condiciones,

Y si no me tapono los oídos,

Voy a oír,

Sí o sí,

Aunque no quiera,

Pero también puedo escuchar.

Aquí también hay una intención y una motivación de escuchar atentamente aquella música,

Aquel canto del pájaro,

Aquella persona que me está hablando.

¿Vale?

Es decir,

Hay esta distinción de involuntario,

Por el simple hecho de tener este sentido correcto y sano,

Voy a ver,

Voy a oír,

Voy a oler,

¿vale?

Pero también puedo hacerlo de forma voluntaria y con una intención de querer oír,

Querer ver aquello,

¿no?

Y fijarme expresamente en aquello.

Pues fijaros,

Con la mente pasa igual,

Aunque nos cueste creerlo.

Podemos pensar de forma voluntaria,

Esto pasa el 15% del tiempo,

El 15% de los pensamientos son voluntarios,

Porque yo los estoy escogiendo.

En aquel momento yo necesito pensar porque quiero planificar en mi viaje,

Porque estoy organizando mi trabajo,

Porque,

Lo que sea,

Necesito tirar de mi pensamiento,

Que es maravilloso y fantástico,

Porque necesito organizar,

Planificar,

Trabajar en algo,

Pero esto solo sucede el 15% del tiempo,

Solo el 15% de los pensamientos son voluntarios,

Escogidos por mí,

Quiero pensar.

En este caso nosotros escogemos el tema y podemos finalizar el pensamiento a nuestra voluntad,

Es decir,

No son pensamientos aleatorios de un tema aleatorio que yo no he escogido y en ese momento no quiero pensar,

No,

No,

Escojo el tema y cuando yo lo decido,

Dejo de pensar en eso porque ya he terminado ese trabajo,

Ya he terminado de planificar o de organizar.

Lo utilizamos pues esto para organizar o para planificar cosas,

¿no?

Pero también puede ser involuntario,

Realmente el 85% de los pensamientos son involuntarios,

En este caso el pensamiento aparece solo,

Aunque nos cueste creerlo,

No hemos escogido el tema,

Ni siquiera queríamos que estuviese ahí y nos es difícil desengancharnos de él y nos suele hacer sentir mal.

Pero es que lo curioso es que esto pasa el 85% del tiempo y si no,

Vamos a en algún momento pararnos y darnos cuenta de los pensamientos que acudan a nuestra mente,

¿no?

La mayoría de ellos son involuntarios porque aparecen de temas que nosotros no hemos escogido,

En ese momento seguramente no queremos ni pensar en eso y nos cuesta desengancharnos de ellos,

¿no?

Y luego vamos generando un pensamiento tras otro,

¿veis la diferencia?

Voluntario lo escojo yo,

Es mi intención pensar en aquello porque tengo que planificar y organizar,

Involuntario me bombardea la mente ella solita con la temática que a ella se le antoja en cada momento,

¿no?

Como veis,

El 85% de nuestros pensamientos son involuntarios.

Es como aquello de tengo los ojos abiertos o tengo el oído perfecto,

Voy a oír o voy a ver,

Sí o sí,

Tengo una mente,

Me va a generar pensamientos,

Sí o sí,

No solamente cuando yo quiera,

Sino cuando ella quiera,

Porque esa es su función,

Generar pensamientos sin parar.

Existe,

De todas formas,

Una gran diferencia entre la mente y los demás sentidos y es lo que llamamos el fenómeno de apropiación.

Es decir,

Fijaros,

Si yo veo una botella,

¿vale?

Estoy… os está activando el sentido de la vista,

¿vale?

Yo no pienso que aquella botella es mía y que la he producido yo,

Simplemente hay allí una botella y yo la estoy viendo.

¿Por qué?

Pues porque tengo mi sentido de la vista en correctas condiciones y lo estoy viendo.

En cambio,

Con la mente no pasa,

Con los pensamientos no pasa igual.

Mi mente produce el 85% de los pensamientos y yo me apropio de ellos.

Pienso siempre que los he producido yo,

Todos,

Cuando ya hemos visto que el 85% de ellos son involuntarios y aparecen solos.

Y esto es bueno que de vez en cuando nos demos cuenta,

Intentemos darnos cuenta.

Una muy buena forma de darnos cuenta es a través de la meditación,

Cuando estamos meditando,

En aquel momento no queremos que aparezcan pensamientos,

Todo lo contrario,

En cambio aparecen.

No ha sido bajo nuestra voluntad,

No hemos tenido intención de que aparezcan,

Pero están ahí,

Nos produce la mente.

Pero lo que nos pasa es que nos solemos fusionar con el pensamiento creyendo que todos ellos los producimos nosotros a voluntad y nos hace sentir mal,

Muchas veces nos sentimos incluso mal de estar pensando aquello,

¿cómo puedo estar pensando esto,

No?

Bueno,

Pues lo ha producido tu mente ella solita,

Tú no has tenido intención de producirlo.

Mindfulness nos ayuda a crear metacognición,

¿qué es esto?

Pues es la capacidad de nuestra mente de observarse a sí misma,

Dejando así de fusionarse con los objetos que aparecen en ella,

Es decir,

Me coloco en la figura del observador,

No soy mi mente,

Ni soy los fenómenos que aparecen en ella,

Soy aquel que observa todo eso.

Esto es la metacognición y es muy importante para no fusionarme con pensamientos,

Con emociones,

Con sensaciones y sentirme mal,

Es decir,

Simplemente aquello está pasando,

Está circulando en ese momento por mi mente y yo me dedico a observarlo,

Yo soy quien observa,

No soy aquello,

No me fusiono con ello,

¿no?

Las emociones están ligadas a los pensamientos,

Es decir,

Siempre que hay una emoción ha habido un pensamiento previo que aparece en la mente,

Así que no fusionarnos con los pensamientos y no creerlos como si fuesen la verdad absoluta nos ayuda a tener un mayor equilibrio emocional,

Es decir,

Si logramos crear esta figura del observador y crear esta metacognición,

Este observar mi propia mente y observar los fenómenos que circulan por ella,

Logro separarme de todos estos fenómenos y logro no sentirme tan mal por aquellos pensamientos y por aquellas emociones,

Simplemente es algo que ahora está circulando por mi mente,

Dentro de un rato ya no estará y no me fusiono.

Nos es muy difícil la aceptación de estos fenómenos internos porque creemos firmemente que los producimos nosotros a voluntad.

En algunas culturas orientales existen dos palabras distintas para nombrar el pensamiento voluntario y el involuntario,

Fijaros que claro lo tienen,

En nuestra cultura no,

Pero sería algo así como pienso,

Que es cuando yo lo hago a voluntad o soy pensado por mi mente,

Que es lo que nos pasa el 85% del tiempo.

De esta forma nos esforzamos en eliminar esos pensamientos que catalogamos como negativos o inaceptables creyendo que los hemos producido nosotros,

Pero esto estaría imposible,

Sería como intentar hundir bajo el agua una pelota de goma,

Volver a salir con más fuerza hacia arriba.

La rumiación mental solo disminuye e incluso cesa cuando estamos atentos al presente,

Cuando vivimos el presente.

Se trata entonces,

Tanto con pensamientos como con emociones,

De ser conscientes de que son un objeto más de nuestra mente,

Que ella sola los va produciendo,

Que es su función,

Que no los generamos nosotros y simplemente dejar que lleguen y se vayan,

Mirándolos con amabilidad como nubes que vienen y van por el cielo,

Sin enfadarnos,

Sabiendo que si no nos enganchamos a ellos se van a ir.

Cuando dejamos de querer eliminar los pensamientos y simplemente dejamos que surjan y cesen,

Nuestra rumiación mental empieza poco a poco a disminuir.

Vamos pues,

Después de esta breve explicación,

A hacer la práctica de hoy.

Vamos a hacer una práctica de meditación en la cual vamos a seguir nuestra respiración mientras somos conscientes de la espaciosidad de la mente.

¿Qué es esto?

A veces tenemos la sensación de que nuestra mente está encerrada dentro de nuestra cabeza,

Dentro de nuestro cráneo,

¿no?

Pero realmente la mente es un espacio ilimitado,

Es un espacio que sale de nuestra cabeza,

De nuestro cráneo,

De lo que es nuestro cerebro.

Está más allá de todo eso y es un espacio ilimitado y enorme en el que circulan,

Como hemos visto,

Muchísimos fenómenos,

Sensaciones,

Emociones,

Pensamientos e impulsos.

Todo esto circula por la mente,

Es decir,

Es un espacio,

Tenéis que verlo o tenéis que intentar verlo,

Al principio cuesta mucho,

Como un espacio ilimitado por el cual circulan todos estos fenómenos.

Así es que vas a adoptar tu postura habitual de meditación y vas a cerrar los ojos.

Comenzamos.

Haz tres respiraciones más profundas para ir dejando atrás tensiones,

Planes y situarte en este instante,

Que en realidad es el único que tenemos para vivir.

Vas ahora por unos minutos a sentir tu cuerpo,

A sentir su postura y las sensaciones.

El cuerpo siempre está en el presente,

Por tanto,

Sentir el cuerpo por unos minutos te hace centrarte y volver aquí ahora.

Te invito ahora a que busques un punto para seguir tu respiración.

Pueden ser fosas nasales,

Puede ser el pecho o el abdomen,

El que te sea más cómodo.

Atento o atenta a las sensaciones que el aire produce en ese punto que has escogido al entrar y salir.

Te voy a invitar a que seas consciente de la espaciosidad de la mente,

De que no está encerrada dentro de tu cabeza o dentro de tu cráneo,

Sino que es un espacio ilimitado por el que circulan infinidad de fenómenos.

Te invito a que centrado o centrada en la respiración,

Monitorices,

Tengas en segundo plano todo aquello que pueda ir apareciendo en esa espaciosidad enorme de tu mente.

Emociones,

Pensamientos,

Sensaciones como picor,

Dolor,

Algún olor,

Algún sonido o incluso impulsos,

Ganas de levantarte,

Ganas de acabar la meditación,

Ganas de beber.

Te invito a que seas consciente de cualquier fenómeno que pueda ir apareciendo y circulando por tu mente y,

Sobre todo,

A que seas consciente de que si no te enganchas a ninguno de ellos,

Estos fenómenos,

Sea una sensación,

Sea un impulso,

Sea un pensamiento,

Aparecen y se van.

Ninguno de ellos tiene intención de permanecer para siempre,

Recuerda la impermanencia de todo.

Por tanto,

Si no nos enganchamos a ninguno de ellos,

Simplemente los observamos,

Nos daremos cuenta de que tal y como llegan,

Se acaban yendo.

Vamos a crear,

Te voy a invitar a que crees aquí,

Esa figura del observador,

Dándote cuenta de que en realidad no eres ninguno de esos fenómenos y que,

Muy importante,

No has producido ninguno de ellos,

Sino que todos ellos se van produciendo y tú simplemente eres el observador o el testigo que los mira venir e irse,

Llegar y marcharse.

Te dejo así unos minutos.

Puedes ahora hacer tres respiraciones profundas y poco a poco,

Sin prisas y a tu propio ritmo,

Ir abriendo los ojos y volviendo al lugar donde estés.

Espero que esta práctica y la charla de hoy os haya podido ser útil.

Os espero en la próxima sesión,

En la tercera,

En la que hablaremos de la aceptación de los demás y del perdón.

Gracias por estar ahí.

4.7 (14)

Reseñas Recientes

Patricia

March 8, 2025

Excelente 🥰, GRACIAS !

Anto

March 8, 2025

Muchas gracias por su trabajo y tiempo.

Maria

March 6, 2025

Sua "charla" és maravilhosa!!! Gracias 🧘🏼🙏🏼🌟🌟🌟

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