
10 Minutos Para Sanar el Sistema Nervioso
Si hoy te sentís con tensión, ansiedad o simplemente un poco fuera de balance, esta meditación guiada de 10 minutos está aquí para ayudarte a reconectar contigo. Es una práctica simple y tranquilizadora, pensada para acompañar a tu sistema nervioso mediante la respiración suave y la conciencia plena. Vamos a ir bajando el ritmo, comenzando por la respiración. Te voy a guiar para que encuentres una posición cómoda, relajes el cuerpo y alargues suavemente la exhalación, una técnica conocida por regular el sistema nervioso y estimular el nervio vago. No necesitás experiencia previa—solo unos minutos y la intención de hacer una pausa. No hay presión para hacerlo perfecto—solo una invitación abierta a respirar, escuchar y notar lo que está presente.
Transcripción
Hola,
Te doy la bienvenida a Pausa con Nata.
Soy Nata y hoy te acompaño en una meditación corta pero muy efectiva para ayudarte a equilibrar tu sistema nervioso,
Sobre todo en momentos que se sienten pesados o difíciles.
No necesitas nada especial,
Solo un poco de tiempo y las ganas de hacer una pausa.
Si te interesa,
Puedes buscar algo para ponerte más cómodo o cómoda,
Como un cojín,
Una planta doblada o lo que tengas a mano.
Vamos empezando.
Buscando una posición que te resulte cómoda hoy.
Puede ser el piso,
En una silla,
En el sillón,
O incluso recostarte si eso es lo que necesitas más ahora.
Si sientes que puedes mantenerte sentado o sentada con la espalda recta,
Te lo recomiendo.
Vamos a comenzar con un poco de respiración consciente y puede venir bien estar con la respiración alarga,
Pero como siempre hazlo a tu manera,
Eligiendo la postura que mejor se adapte a cómo estás hoy.
Te invito a suavemente cerrar los ojos y dejar que el sonido de mi voz te guíe.
No hace falta mirar nada ni hacer nada en particular,
Solo escuchar,
Respirar y dejarte acompañar.
Gracias por estar aquí y por dejarme compartir este ratito contigo.
Tómate un momento para aflojar los hombros,
Dejándolos caer con suavidad.
Si quieres hacer algún pequeño movimiento para alinearme con la espalda y luego imagina que la coronilla de tu cabeza se eleva un poquito más hacia el cielo,
Como si fuera el gancho de una percha y todo tu cuerpo colgando sobre esa percha.
En la práctica de yoga se habla mucho de la sensación de oposición,
Una parte del cuerpo que se alarga hacia arriba y otra que se hunde hacia abajo.
Siente cómo tu centro se extiende,
Mientras los hombros,
La cadera y las extremidades se van soltando más y más.
Ya estamos aquí.
Presta atención a cómo te sientes en este momento.
¿Hay algo de inquietud?
¿Tu mente un pensamiento a otro?
Todo está bien,
Todo está bienvenido.
Eso también es parte del proceso y estás exactamente donde necesitas estar.
Suaviza la expresión de tu rostro,
Relajando la mandíbula y ahora te invito a empezar a profundizar tu respiración de poco a poco sin forzar.
Intentemos quedarnos quietos,
Dejando que el único movimiento venga de la respiración.
Vamos a hacer una respiración un poco más larga.
Te guío,
Inhalamos por 6 y exhalamos en 8.
Probémoslo juntos.
Suelta todo.
Inhala 2,
3,
4,
5,
6.
Exhala 2,
3,
4,
5,
6,
7,
8.
Una vez más.
Inhala 2,
3,
4,
5,
6.
Exhala 2,
3,
4,
5,
6,
7,
8.
Y ahora sigue tu propio ritmo.
Puedes seguir contando si notas que te ayuda o simplemente deja que el aire fluya de manera natural.
La idea es extender la inhalación y alargar la exhalación aún un poco más.
Deja que eso te vaya trayendo más calma paso a paso.
Cuando termines la respiración en la que estás,
Suelta.
Suelta el control y deja que la respiración vuelva a su ritmo habitual.
Quédate quieto o quieta un momento más,
Habitando este espacio,
Este cuerpo,
Esta pausa,
Observando la conciencia que está consciente de todo.
No hay que hacer nada.
Solo deja que la presencia fluya.
Ahora lleva tu atención de nuevo al cuerpo.
Si puedes,
Alarga un poquito más la espalda con suavidad y presta atención a los sonidos que te rodean.
Comienza a mover suavemente los dedos de las manos,
De los pies.
Mueve la lengua dentro de la boca,
Sintiendo tus dientes,
Las encías.
Y cuando te sientas listo o lista,
Abriendo los ojos despacito,
Juntando las palmas frente al pecho,
Toma una respiración profunda.
Y al exhalar,
Observa cómo te sientes ahora.
Quizás más presente,
Con más tranquilidad,
Más conectado con tu interior y a lo que te rodea.
Vamos a cerrar con una pequeña reverencia,
Con respeto y gratitud.
Y al exhalar,
Baja un poco la cabeza hacia el corazón.
Gracias por darte este momento.
Nos encontramos la próxima vez.
De mi corazón al tuyo,
Namasté.
Conoce a tu maestro
4.7 (72)
Reseñas Recientes
More from Natalia Ramirez Villota
Meditaciones Relacionadas
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
