
¿Qué me Está Enseñando Esto?
by Paula Marco
Esta práctica te permite ver de cerca una situación determinada, analizarla desde el punto de vista del observador y encontrar soluciones favorables para ti o aceptar esa situación tal y cómo es. En cualquier caso, esa condición que te creaba desasosiego, tendrás la oportunidad de verla con otros ojos.
Transcripción
Hola,
Bienvenida a tu meditación guiada en la que vamos a explorar tu respiración y tu presencia.
Hoy vamos a trabajar con una situación,
Problema o conflicto que estés teniendo en este momento,
Que puede que nos esté enseñando algo.
Porque cuando estamos con la armadura puesta y en modo piloto automático,
Nos es muy difícil analizar las situaciones.
Así que,
Después de que hagamos nuestros ejercicios de respiración y exploremos nuestra práctica mindful,
Veremos qué es lo que esta situación nos está mostrando.
Si estás sentada,
Comienza a acomodarte,
Permitiéndote estar aquí.
Observa tu postura.
Puedes estar sentada en el suelo con las piernas cruzadas o en una silla con los pies en el suelo.
Lo que más cómodo te resulte.
Vamos a escanear el cuerpo en busca de tensiones o áreas que estén un poco rígidas.
Alguna contractura que podamos poco a poco suavizar,
Relajar.
Comienza a relajar tu cara.
Permite que todos los músculos se relajen.
La mandíbula,
Los músculos de alrededor de los ojos,
El entrecejo.
Ve hacia la garganta y relájala.
Deja que los hombros caigan.
Deja que cualquier peso,
Preocupación que llegues sobre los hombros fluya y se disuelva.
Deja que los brazos descansen.
Tus manos pueden estar sobre tus muslos con las palmas hacia arriba.
Si te sientes cómoda,
O si lo prefieres,
Palmas hacia abajo.
Abre tu pecho,
Crea espacio alrededor de tu corazón,
Tu vientre relajado,
Tu columna está alineada,
Recta.
Has adoptado una postura relajada,
Pero erguida,
Abierta y receptiva.
Relaja tus piernas hasta las rodillas y de atrás de las rodillas,
Hacia abajo,
Hasta tus pies.
Siente tu cuerpo al respirar.
Y antes de empezar,
Trae una intención a tu práctica.
Esa intención que te trajo hasta aquí.
Y mientras conectas con esa palabra o sentimiento,
Intenta que venga de un lugar de profunda honestidad.
La razón de crear esta intención es crear una pausa sobre el piloto automático para que aparezca el espacio en el que puedas reflexionar sobre esta pregunta.
¿Qué te trajo hasta aquí?
Y que puedas escuchar a todo tu cuerpo y tu alma decirte qué es lo que necesitan.
Empecemos nuestra práctica de respiración para regular el sistema interior,
Calmar la mente y crear más espacio.
Vamos a hacer unos ejercicios de inhalación y exhalación doble.
Es una respiración limpia y de energía.
Y también vamos a hacer respiraciones en las que las inhalaciones y las exhalaciones tienen la misma duración para calmar nuestro sistema poco a poco.
Vamos a empezar con la doble inhalación por la nariz,
La primera inhalación más larga y la segunda más corta.
Y con doble exhalación por la boca,
La primera más larga y la segunda más corta,
De esta manera.
Empecemos.
Inhala,
Exhala.
Inhala,
Exhala.
Continúa a tu ritmo,
Explorando,
Dejando que la inhalación sea lenta,
Delicada,
Suave.
Y la exhalación que te ayude a soltar,
A calmar.
Continúa.
Conecta cada vez más profundo contigo mismo.
Nota como el aire viaja a través de tu cuerpo.
Cuando inhalas,
Te elevas.
Cuando exhalas,
Te liberas.
Unos ciclos más de respiración.
Y ahora toma una inhalación profunda a través de la nariz y exhala a través de la boca.
Vamos a inhalar ahora por la nariz en cuatro tiempos.
Retenemos cuatro,
Exhalamos en cuatro tiempos y retenemos sin aire por cuatro también.
Yo estaré contigo.
Empecemos.
Inhala,
Cuatro,
Tres,
Dos,
Uno.
Retén,
Cuatro,
Tres,
Dos,
Uno.
Exhala,
Cuatro,
Tres,
Dos,
Uno.
Retén,
Cuatro,
Tres,
Dos.
Inhala,
Retén.
Exhala,
Retén.
Inhala,
Retén.
Exhala,
Retén.
Inhala profundo por la nariz y exhala a través de la boca.
Tómate tu tiempo ahora para volver a tu respiración habitual.
Observa tu cuerpo,
Si ha cambiado algo,
Si hay diferencias.
Y conforme conectas cada vez más con tu respiración,
Permítete relajarte en tu respiración.
Observa dónde la notas más,
Quizá en la nariz,
En el pecho o en el ombligo.
Sólo obsérvala,
No intentes cambiarla o acelerarla.
Simplemente relájate.
Está bien,
Puedes estar aquí.
Si la mente se distrae con quehaceres,
Juicios,
Planes,
Date cuenta.
Nota las ganas que tienes de ir detrás de ese pensamiento y observa si hay un espacio entre él y tú.
Y puedes volver a tu respiración,
Suavemente,
Despacio,
Pero con firmeza.
La meditación se da cuando observamos que nos hemos unido a ese pensamiento y conscientemente nos separamos y volvemos a la respiración.
Así es como reforzamos nuevas conexiones en nuestro cerebro.
Es cuando nos decimos,
Está bien,
Puedo estar aquí.
Puedo permanecer unida a mi respiración desde el principio hasta el final.
Deja que los sonidos,
Las sensaciones,
Las emociones sean aceptadas.
No estamos intentando deshacernos de ellas,
Reprimirlas,
Cambiarlas o quedar atrapadas en ellas.
Solamente las estamos dejando ser mientras elegimos ir más allá,
Hacia la quietud.
Nos abrimos,
Nos relajamos.
¿Dónde está tu mente ahora?
Con una postura más estable,
Con una mente aquietada,
Con una presencia más consciente.
Piensa en una situación difícil por la que estés pasando.
No tiene por qué ser algo grande,
Puede ser un pequeño conflicto o problema.
Con esta sensación de seguridad que has establecido,
Pregúntate ¿qué está intentando enseñarme esta situación?
Y simplemente escucha.
Escucha con el corazón abierto,
Con una presencia receptiva.
Si comienza a ser una sensación abrumadora,
Siempre puedes volver a tu respiración,
A tu quietud.
Renovar la energía para volver a explorar un poco más.
¿Qué oportunidad me está ofreciendo esta situación que por estar demasiado involucrada o asustada no puedo ver?
¿Son experiencias previas que me están manteniendo en el papel de víctima o manteniéndome atascada en mi orgullo?
Solamente escucha con honestidad y con sinceridad.
Con cuidado observamos lo que sea que está ahí y estamos quizá intentando esconder o nos damos cuenta de que nos estamos infravalorando.
Podemos pensar que esta oportunidad nos está enseñando lo que tenemos que ver.
Podemos pensar que este conflicto,
Persona,
Problema nos está empujando para ver nuestra capacidad interior de conectar de nuevo con nosotras mismas.
Nuestra capacidad de cuidarnos y querernos.
Con la oportunidad de darnos cuenta de qué es lo que necesita esta situación para ser resuelta y escucha mientras conectas con tu corazón.
Ahora vuelve a llevar tu atención hacia la respiración,
Hacia tu cuerpo,
Hacia tu presencia y tómate un momento para reflexionar sobre lo que haya surgido en la práctica para ti.
Vuelve a conectar con tu intención inicial.
Te invito a que pongas tus manos sobre tu corazón y note si hay espacio a su alrededor,
Si hay alguna reflexión que quieras incorporar en tu vida.
Me gustaría que integrarás las reflexiones que hayas hecho en esta práctica y te quedes ahí un momento.
Nuestro corazón tiene una capacidad enorme de acoger muchas emociones distintas y es una gran oportunidad para encontrar el camino de vuelta hacia él.
Muchas gracias por estar aquí,
Por haber compartido este momento conmigo.
Podemos terminar con una gran inhalación a través de la nariz y una exhalación lenta y completa a través de la boca.
Gracias.
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