
Práctica Matutina
by Marga Bauzá
Realiza esta práctica cada mañana a fin de sentirte preparado/a para tus actividades diarias. Lo mismo que creas una rutina de higiene física, también te ayudará esta higiene de pensamientos y emociones. Feliz día de presencia.
Transcripción
Adopta una postura de presencia que te permita estar un tiempo en atención plena,
Sin rigidez,
Pero sin estar muy relajado como para que puedas dormirte,
Preferiblemente sin apoyar la espalda en el asiento.
Cierra tus ojos o déjalos ligeramente entreabiertos y suaviza tu rostro.
Date un tiempo para observar cómo está el cuerpo en este instante.
El cuerpo entendido como un recipiente,
Como un gran contenedor en el que van apareciendo emociones,
Pensamientos y sensaciones,
Como contenido de ese recipiente.
Y vas a observar qué hay en este contenido.
Trata de que sea una observación ajena al propio contenido lo más externamente posible.
Observa y date cuenta de la fricción que hay ahí dentro,
Los pensamientos,
Las sensaciones físicas,
La emocionalidad que aparece.
Lleva la atención especialmente a tu rostro,
Tus ojos.
¿Cómo pueden descansar tus ojos?
¿Están abiertos o cerrados?
Desactiva la fuerza interior.
Siente como unos azucarillos que se van disolviendo.
Trata de llevar los ojos lo más arriba posible,
Aunque estén cerrados,
Casi a la altura del entrecejo.
Llevar los ojos a esa altura te permite desactivar el sistema nervioso,
Simpático y conectar con el parasimpático.
Activa el modo descanso.
Desactiva la vigilia y a la vez permite que estés más abierta a la experiencia,
Menos inputs,
Menos intensidad.
Observa cómo respondes a eso.
¿Dibuja ahora una sonrisa en tu rostro?
Una sonrisa amable y ligera,
Que te ayude a percibir la experiencia y el día que comienza de un modo más abierto,
Menos tenso y menos rígido.
A continuación presta atención a la lengua.
Colócala en el paladar,
Detrás de los dientes incisivos superiores,
Permitiendo que la lengua también esté descansada y tenga un punto de apoyo.
Estas tres premisas son importantes para que tu estado de calma se active,
Siguiendo con esta definición del cuerpo como un recipiente que se va llenando de contenido.
Activando ciertos botones internos permiten que el cuerpo se experimente de una manera u otra.
Si damos con las teclas necesarias,
Con una posición específica de los ojos,
De la boca,
De la lengua… Estamos tocando esas teclas,
Esos puntos clave,
Para que nuestro cuerpo pueda sentirse más relajado,
Más abierto y expansivo.
Sostenernos ahí.
Observa ahora cómo es la respiración que entra y sale de tu cuerpo,
Preferiblemente una respiración nasal.
Y observa si puede ser un poco más profunda y más larga.
Hace unas cuantas respiraciones.
La espalda está recta pero no rígida,
Los hombros están relajados,
La frente suavizada,
Lo más expandida y lo más serena posible.
Esta serenidad requiere de una gran activación por dentro,
De una gran toma de conciencia.
Y de un ejercicio constante de devolverte a esta presencia,
A esta serenidad.
Porque es posible que aún con esta postura te vengan pensamientos,
Sonidos externos,
Distractores que te llevarán a otro sitio.
Y entonces tu ejercicio voluntariamente es volver.
Volver a ese gesto del rostro,
A esa postura amplia y serena de tu cuerpo.
Y devolverte las veces que haga falta.
Ahí es donde tú te reafirmas en tu elección,
Tu voluntad de forma consciente.
Y donde vas desactivando de esta forma tus automatismos.
Entonces no busques ahora mismo el sentirte fantásticamente,
No busques el ideal de cómo debería ser.
Simplemente estás en el punto de acompañarte una y otra vez al punto de partida.
Lo mismo que te pueda suceder en el día de hoy.
Puede que tengas contratiempos,
Alguna discusión,
Alguna expectativa no cumplida.
Entonces la invitación será respirar,
Tomar conciencia del cuerpo en ese momento,
Dibujar una sonrisa y acompañarte a un estadio de serenidad para,
Desde tu centro,
Afrontar de la forma más consciente la situación.
Desde el automatismo no encontrarás plena satisfacción en tus actos.
El hecho de devolverte al punto de partida debe ser lo más amable posible,
Lo más amoroso posible.
Contigo misma,
Contigo mismo.
De ahí te vas sosteniendo.
Sigue observando la respiración,
Sensaciones físicas que aparecen en la sensación térmica del cuerpo.
Entiendo la verticalidad,
Cómo está la espalda,
Cómo es esa posición erguida,
Amplia,
Digna.
Y bien,
Desde ahí,
Para despertar una energía de activación interna y buena predisposición para la mañana,
Te propongo que tu inhalación comience en el chakra raíz,
Es decir,
En tu suelo pélvico,
Y sientes cómo inhalas desde ahí,
Como un ascensor,
Donde el aire sube del chakra raíz a la cronilla,
La parte superior de tu cuerpo.
El chakra raíz se encuentra en lo que conocemos como el suelo pélvico y sientes cómo inhalas desde ahí,
Como un ascensor,
El aire sube hasta la parte superior de tu cabeza.
Es como que de abajo a arriba hay una fuerza en la inhalación que sube y la exhalación,
Ese impulso del aire,
Se bifurca en dos grandes donas,
Dos grandes círculos hacia los lados.
Imagínate una mariposa,
Todo lo que sería el cuerpo de la mariposa es la fuerza de la inhalación hacia arriba,
Y ese dibujo de las alas sería esa exhalación hacia los lados.
Inhala el aire,
Sube del chakra raíz hasta la cronilla.
En la exhalación,
Dibuja los dos círculos hacia los lados y de nuevo el aire se propulsa de abajo a arriba.
En la exhalación se propulsa hacia los lados.
Y así vas siguiendo,
Con este dibujo interno,
Con ese sentir,
El aire entrando por el interior de tu cuerpo,
Subiendo por la espina dorsal y luego yéndose a los dos diferentes lados,
Para volver a entrar a través del suelo pélvico.
Cada vez que se propulsa hacia arriba sientes una fuerza,
Sientes que algo emerge,
Algo que te hace grande,
Que te empodera.
Cuando vas hacia los lados,
Algo puede soltarse y liberarse.
Es una energía que se retroalimenta,
Una gran fuente.
Subiendo y bajando,
Observa a través de tu rostro,
En armonía a través de tu postura,
Cómo estás recibiendo esta práctica,
Cómo está siendo tu respiración.
Te dejo unos instantes más para que sigas practicando y respirando,
Hasta que suene el gong que indicará que la práctica ha finalizado.
Sigue sonriendo y disfrutando del proceso.
Te acompaño,
Te abrazo y te deseo un fabuloso día de presencia.
Ciao
Conoce a tu maestro
4.7 (415)
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