
Práctica de Relajación Guiada
by Heléne Berg
En esta práctica te guiaré suavemente para que alcances una relajación profunda. Es ideal en momentos de ansiedad o justo antes de dormir. Espero que te ayude y que te guste tanto como me ha gustado a mi prepararlo.
Transcripción
Sitúate en una posición cómoda,
Afloja cualquier prenda que pueda presionar tu cintura y coloca la cabeza alineada con el tronco,
Las piernas paralelas y toma conciencia de tu postura corporal.
Siente el peso de tu cuerpo y así mismo observa y toma conciencia de tu actual estado de ánimo.
Ahora empieza a respirar por la nariz lenta y profundamente.
Siente como inhalas y exhalas.
Abre bien tus clavículas.
Deja entrar y salir el aire libremente.
Al tomar el aire sientes como se llenan los pulmones desde la altura del ombligo y como el abdomen se mueve hacia afuera.
Nota como el aire asciende hasta la altura del corazón y por último como llega a la zona de las clavículas.
Al soltar el aire alargas ligeramente la expiración sin empujarlo.
Simplemente observa cómo fluye de forma natural hasta llegar al vacío total.
Observa el movimiento de tu respiración con plena atención a tus sensaciones sintiendo como la respiración asciende y desciende a lo largo de tu tronco.
Siente tus fosas nasales y percibe la entrada y salida del aire.
Observa.
Siente.
A medida que respiras las tensiones en tu cuerpo se van disolviendo.
Cada respiración inunda tu cuerpo y tu mente de una agradable sensación de paz y equilibrio.
Cada respiración te lleva hacia un espacio cada vez más profundo de serenidad.
Ahora enfoca tu atención en el cuero cabelludo.
Siéntelo.
Siente ese cosquillo sutil.
Imagina ahora una luz brillante justo encima de tu cabeza como si fuera un pequeño sol radiante que emana una luz de calma hacia tu cuerpo.
Siente como tu cuerpo está abierto a recibir ese manantial de agradables sensaciones de paz.
Siente como poco a poco esa luminosidad conforme llega a cada célula de tu organismo lo inunda de armonía y serenidad.
Siente como la luz te libera de todas las tensiones acumuladas por sutiles que éstas sean.
Imagina ahora cómo esa luz radiante llega a tu cerebro.
Siente cómo transmite claridad a través de tus vías neuronales.
Ahora la suave luz desciende a través de tus ojos y poco a poco fluye por tu rostro llegando a tu mandíbula.
Siente cómo tu mandíbula se afloja.
Los dientes superiores se separan ligeramente de los inferiores.
Los músculos de tus labios se ablandan.
Las tensiones de tu nuca y tu cabeza se disuelven.
Poco a poco la luz va llegando a tus hombros.
Siente cómo se aflojan.
Descansan.
Tus brazos flojos.
Muy flojos.
Completamente flojos.
Siente tus manos.
Las palmas de tus manos y las yemas de tus dedos.
Sientes ahora tu estómago y sientes cómo tu abdomen se llena de esa luz y cómo calma tus emociones y tensiones.
Sientes en tu abdomen paz y serenidad.
Poco a poco la suave luminosidad va llegando a tus caderas y a la zona pélvica.
Siente cómo esa parte se ilumina,
Tranquiliza y descansa.
La luz va bajando y sientes ahora los muslos flojos.
Muy flojos.
Completamente flojos.
Las rodillas descansan.
Las pantorrillas se aflojan.
Descansan.
La luz llega a los pies.
Las plantas de los pies.
Siéntelos.
Tu cuerpo está totalmente relajado.
Ahora la luz calmante ha atravesado todo tu cuerpo.
Notas una placentera sensación de paz y serenidad.
Quédate observando estas sensaciones.
Vuelve a poner tu atención en la respiración y nota cómo respiras de una forma calmada y profunda.
Queda tu momento sintiendo y respirando hasta que suene la campana.
En ese momento mueves lentamente manos y pies y abres los ojos cuando te sientes preparado.
Conoce a tu maestro
4.8 (363)
Reseñas Recientes
More from Heléne Berg
Meditaciones Relacionadas
Profesores Relacionados
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
