
Antan Coranne Y El Pajaro Sei Sei
Esta historia nos muestra como el amor de un padre que cultiva yerbas para traerlas al desayuno, una madre que hace deliciosas arepas ,un pajaro que canta ,unas ardillas que acompañan pueden curar la tos de un niño y llenarlo de alegria y ganas de jugar
Transcripción
Antán Korané y el pájaro Zey Zey Hace mucho,
Muchos años,
En un bosque donde habitaban muchos monos,
Pájaros,
Ranas,
Caballos,
Vivía un niño llamado Antán Korané con sus padres Rourke y Amsoud.
Antán era un niño muy alegre.
Siempre se despertaba a las cinco de la mañana,
Saltando de un brinco de la cama y decía,
Papá,
Papá,
Vamos a jugar.
Su papá lo abrazaba fuertemente y su mamá le decía muy suavecito al oído,
Antán,
Te amamos mucho.
Antán terminaba durmiéndose otra vez.
Tenía una mirada muy especial.
Sus ojos brillaban de alegría y siempre quería jugar.
Le gustaba pintar,
Comer nueces.
Tenía sus ardillas preferidas,
Cholis y batí.
Que siempre le acompañaban al desayunar.
Ese día,
Después de quedarse dormido,
Se despertó de nuevo a las siete de la mañana.
Sus padres ya se habían levantado,
Su mamá estaba haciendo arepas y su papá estaba haciendo un delicioso té con las hierbas que siempre se levantaba a recoger para tener al desayuno.
Antán vivía muy feliz con su padre Rourke y con su mamá Amsoud.
Un día,
De pronto Antán empezó a toser y le dijo a su papá,
Pa,
Últimamente he sentido algo que me rasca en la garganta.
Siento como unas bolitas que suben y bajan.
Voy a hacerte unas compresas de hierbas y también voy a darte cúrcuma que tu papá moló,
Le dijo Amsoud.
Rourke y Amsoud siempre estaban pendientes de Antán.
Nunca lo dejaban salir sin cubrir su pecho y la garganta.
Le ponían sacos y botas por si había pantano.
Pero poco a poco el niño empezó a toser más y más.
Un día Antán estaba fuera de la cabaña en un asiento de madera que sus padres habían construido.
Papá,
Mamá,
Quiero salir a jugar.
No,
No,
Dijo su padre,
No puedes salir a jugar porque has estado tosiendo mucho.
Pero yo quiero salir.
No,
Antán,
Tienes que escuchar a tu padre,
Le dijo Amsoud.
Tenemos que esperar a que te pase la tos.
Pero sin embargo,
Podemos cantar el pájaro sí,
Sí.
Y en la tarde tu papá va a salir a buscarlo para que te haga compañía.
Empezaron los tres a cantar sí,
Sí,
Sí,
Sí,
Sí,
Sí,
Sí,
Sí.
Era algo que les encantaba hacer en familia.
Antán cantó hasta que empezó a quedarse dormido.
Su mamá lo abrazó suavemente,
Lo cargó y lo llevó a un mueble que Rourke había hecho con madera del bosque.
También tenían una chimenea que calentaba toda la caba��a.
Su mamá prendió la chimenea y Antán quedó profundamente dormido.
Voy a ir al bosque y voy a encontrar a sí,
Sí,
Dijo Rourke.
Lo voy a traer para que le cante a Antán y le haga compañía.
Yo sé que le va a ayudar a recuperarse porque con su canto puede ayudar a quitarle la tos.
Rourke se puso sus botas,
Su abrigo,
Sus pantalones anchos y se fue al bosque.
Duró toda la mañana buscando a sí,
Sí,
Pero sí,
Sí no apareció.
Rourke se internó cada vez más y más en el bosque hasta que se quedó dormido por un rato.
Los gorilas,
Que eran sus amigos,
Empezaron a acercarse.
¿Qué le pasará hoy a Rourke?
No contesta.
Ya le he dicho tres veces,
Oye,
Oye,
Oye,
Estamos acá,
Vamos a jugar,
Pero no contesta.
Ellos se quedaron a su alrededor y le hicieron compañía.
Rourke se durmió durante dos largas horas y soñó que estaba jugando con su hijo y que su hijo le decía,
Papá,
Papá,
Te amo tanto,
Que si volviera a nacer en las estrellas y los planetas que siempre me señalas allá en el cielo,
Siempre quisiera que tú fueras mi papá.
Y Rourke le decía,
Sí,
Hijo,
Siempre voy a ser tu papá porque me siento muy orgulloso de ti.
Cuando Rourke despertó,
De pronto abrió los ojos y se dio cuenta que el pájaro Zéi Zéi estaba parado en su hombro.
Quiero que vayas a mi casa y le cantes a mi hijo Antán.
Tiene mucha tos y mi esposa y yo estamos muy,
Muy preocupados.
Claro que te acompaño,
Le dijo el pájaro,
Y los dos regresaron juntos a la cabaña.
Rourke estaba muy feliz,
Muy ilusionado.
Mientras tanto,
Amsut estaba preparando alimentos.
Había hecho unas deliciosas verduras y estaba haciendo una especie de aguapanela caliente con hierbas.
Amsut se acercó suavemente a su hijo,
Pero empezó a notar que Antán no despertaba.
Se acercó un poco más.
Le parecía que no respiraba.
Se asustó mucho y empezó a masajear su pecho.
Ella sentía que su respiración se iba apagando poco a poco.
Pero de pronto,
Rourke entró con el pájaro Zéi Zéi en su hombro.
Suavemente se acercó hasta donde estaba Antán.
Zéi Zéi empezó a cantar.
Antán empezó a abrir los ojos.
Miró a su madre y a su padre con amor.
Pa,
Ma,
Cuando me quedé dormido,
Fui a muchos planetas.
Tenía un caballo llamado Pegaso.
Me llevó a ver el amanecer,
Cuando de pronto,
Escuché al Zéi Zéi.
Viré hacia abajo y los vi masajeando mi pecho con hierbas.
Entonces le dije a Pegaso que quería volver a casa.
Ma,
Pa,
Cuando quiero pasear con Pegaso,
¿puedo llamarme en mis sueños?
En ese momento Zéi Zéi empezó a cantar de nuevo.
Poco a poco Rourke y Amsud también empezaron a cantar.
Desde ese día Antán tuvo siempre a Zéi Zéi en la ventana,
A Pegaso en sus sueños y a sus ardillas de siempre,
Choliz y Batí.
Con tantos amigos,
El amor de sus padres,
Los masajes en su pecho y el canto de Zéi Zéi,
Antán nunca volvió a toser.
Conoce a tu maestro
More from Maria Fernanda Martinez
Meditaciones Relacionadas
Profesores Relacionados
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
