
El Mejor Consejo Estoico De Todos Los Tiempos
by Malafama1981
En esta charla, profundizarás en la perspectiva estoica sobre la naturaleza finita del tiempo —24 horas, 1440 minutos y 86.400 segundos— y cómo usarlo sabiamente evitando el desperdicio mediante elecciones deliberadas. Espera ideas clave sobre seleccionar batallas que valgan la pena, inspiradas en el consejo de Epicteto de solo comprometerte donde la victoria dependa de ti, lo que ahorra energía y reduce enormemente las derrotas. La charla cierra con un ejercicio diario práctico para enfocarte en lo que sí está en tu poder y lograr un crecimiento personal duradero.
Transcripción
El mejor consejo estoico de todos los tiempos.
Librar batallas que no puedes ganar te impide librar aquellas que sí puedes ganar.
Un día,
Igual 24 horas,
Igual 1.
440 minutos,
Igual 86.
400 segundos.
Eso es todo lo que tienes.
Depende de ti cómo usar ese tiempo.
Si lo usas sabiamente,
Tu vida mejora.
Si lo malgastas,
Tu vida empeora.
El problema reside en saber cómo usarlo con inteligencia.
Por eso me gusta leer a los estoicos.
Puede que no tuvieran muy claro cómo invertir su tiempo,
Pero sí que tenían clarísimo cómo no malgastarlo.
Eso es fantástico,
Porque si conoces bien qué evitar,
Las cosas que no debes hacer,
Terminarás haciendo lo correcto por descarte.
Incluso si al principio no estás seguro de qué es lo correcto exactamente.
¿Por qué?
Porque una vez que eliminas todas las opciones equivocadas,
Sólo queda la correcta,
Como la única diable.
Eureka.
Elice bien tus batallas.
Y es que librar batallas que no puedes ganar te impide librar aquellas que sí podrías ganar.
Porque 1.
Como vimos al principio,
Tu tiempo es el que es cada día.
Y 2.
A menos que tengas el don de la bilocación como el padre Pío y otros santos,
No podrás estar en dos lugares al mismo tiempo.
Para saber cuáles son esas batallas,
Basta con interiorizar esta frase del sabio estoico y antiguo esclavo Epícteto.
Puede ser invencible si no entras en combate alguno cuya victoria no dependa de ti.
Esto no te garantiza la victoria al 100%,
Pero reduce enormemente tus derrotas.
Lo cual te ahorra tiempo,
Energía y,
Sobre todo,
Disgustos.
Y es que,
Otra vez por descarte,
Si no tienes malos ratos,
Tienes buenos momentos.
Ya que,
Como decía Epícteto,
Hay sólo una vía hacia la felicidad.
Y esa es dejar de preocuparte por cosas que están fuera de tu control.
¿Qué cosas?
Ya la sabes.
Tratar de cambiar a los demás.
Tratar de agradar a alguien que ya decidió no darte la oportunidad.
Tratar de que salga el sol un día nublado.
Siento decirte que no eres Dios,
Y no puedes controlar ni el clima ni a tus vecinos.
Te puedes controlar a ti,
Y no todos los días,
¿verdad?
Y es que,
Como decía el emperador y filósofo estoico Marco Aurelio,
Tienes poder sobre tu mente,
No sobre los acontecimientos.
Date cuenta de esto y encontrarás la fuerza.
Esa fuerza mejorará tu vida enormemente,
Pues pondrás tu atención en aquellas cosas que sí dependen de ti,
Y eso maximiza tus resultados.
Consejo,
No te compares con los resultados de los demás.
Recuerda,
Tú no eres tu vecino,
Ni tienes las experiencias que él tiene,
Los contactos que él tiene o los recursos que esta persona tiene.
Así que no midas tu éxito con respecto al lugar que ocupan los demás,
Sino al que ocupabas tú en el pasado.
Si prestas tu atención,
Tiempo,
Recursos,
Energías,
Aquellas cosas que dependen de ti,
Esa actitud te está llevando en la dirección correcta.
Te darás cuenta de que,
Aun teniendo problemas,
Tu vida es infinitamente mejor de lo que era cuando te obsesionabas con cosas que no dependían de ti.
Para ello te propongo un pequeño ejercicio estoico,
Titulado Elige tus batallas diarias.
Este ejercicio te ayuda a aplicar el principio de «hacer lo correcto por descarte» y enfocarte en lo que depende de ti.
Pasos 1.
Escribe rápidamente 3,
4 o 5 actividades que te preocupan.
Ejemplo,
Discutir con un amigo,
Preocuparme por el clima,
Compararme con alguien más.
No juzgues,
Solo haz la lista de cosas que te incomodan o preocupan.
2.
Elimina lo incontrolable.
Para cada actividad que hayas apuntado,
Pregúntate «¿la victoria aquí depende de mí?
».
Marca con una X las batallas que no puedes ganar.
Por ejemplo,
Cambiar a los demás,
Cambiar el clima.
Luego descártalas mentalmente para liberar tiempo y energía.
3.
Enfócate en las preocupaciones que quedan sin marcar con una X.
Medita cuál es la que tienes más posibilidades de solventar hoy.
Y pasa a la acción.
A medida que implementes este ejercicio en tu día a día y pasen las semanas y los meses,
Pregúntate,
Sin compararte con los demás,
Solo con tu yo del pasado,
¿estoy mejor de lo que estaba?
Te sorprenderá la respuesta.
Hasta aquí la charla meditativa de hoy.
Un abrazo virtual.
Conoce a tu maestro
4.7 (12)
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