
Calmar el Clima de la Mente
by Kensho Life
La maestra Pema Chödrön nos dice: Tú eres el cielo. Todo lo demás es solo el clima. Tenemos pensamientos de todo tipo: positivos, negativos, catastróficos, esperanzadores… los pensamientos son abstractos, van y vienen, son cambiantes y su aparición es inevitable igual que aparece un nubarrón, o una tormenta con rayos y truenos, o un ciclón… En esta meditación practicamos estar con todos esos pensamientos y observarlos desde la calma.
Transcripción
Siéntate en una postura cómoda,
Con la espalda erguida,
Pero no rígida.
Que tu cuerpo esté relajado,
Pero atento,
Despierto.
Puedes cerrar los ojos,
Si te resulta cómodo o si no,
Entórnalos.
Y empieza tomando unas respiraciones más profundas para estabilizar la mente y el cuerpo,
Observando las sensaciones que se crean al entrar y salir el aire.
Y deja que la respiración vuelva ahora a la normalidad y reflexiona sobre tu intención de estar hoy aquí y ahora,
Meditando.
Y haz un rápido escaneo del cuerpo.
Intenta relajar las partes del cuerpo que puedas tener en tensión,
Suavizando la cara,
La frente y el ceño,
Soltando la mandíbula,
Dejando caer los hombros,
Relajando el estómago y el pecho.
Mira a ver si puedes suavizar estas zonas de forma natural,
Sin forzar.
A lo mejor alguna parte permanece en tensión,
No pasa nada.
Simplemente trae tu atención a las sensaciones de esa zona,
Aceptando que hoy no se quiere relajar.
Y centra ahora tu atención en el ancla que prefieras,
Las sensaciones de la respiración,
Las sensaciones del cuerpo o incluso los sonidos que te rodean.
Y deja que tu atención repose ahí.
A continuación voy a dar una instrucción para que explores cómo surgen los pensamientos.
Trae a tu mente tus zapatos,
Bien los que llevas ahora o los últimos que te hayas puesto,
Y centra tu atención en ellos.
Seguramente haya surgido una imagen en tu cerebro y quizá,
Al cabo de unos segundos,
Tu mente haya dejado de pensar en los zapatos.
Ahora trae a tu mente la dirección de la casa donde vives y pon ahí tu atención.
Esta vez el pensamiento ha podido ocurrir de distintas formas,
Bien una imagen de tu casa,
O el nombre y número de tu calle,
O un marcador de posición en un mapa,
O una combinación de experiencias.
Y quizá,
Al igual que con los zapatos al cabo de un rato,
La mente ha dejado de pensar en la dirección y ha saltado a cualquier otro pensamiento.
El caso es que la mente no está diseñada para pasar mucho tiempo centrada en un mismo pensamiento.
Antes o después,
Otro aparecerá.
Mira a ver si eres capaz de identificar el momento en el que uno surge.
Esto puede ser complicado porque normalmente,
Cuando nos damos cuenta,
Ya estamos metidos en el pensamiento.
Pero inténtalo en la medida lo posible.
Y cuando te des cuenta de que tu atención ha sido secuestrada por ese pensamiento,
Identifícalo y nómbralo,
Diciendo recuerdo,
Recuerdo,
O preocupación,
Preocupación,
O idea,
Idea,
Plan,
Plan… Algo sencillo.
Si te distrae el intentar encontrar la palabra,
Simplemente identifícalo como pensando,
Pensando,
Y seguidamente,
Con amabilidad,
Vuelve a llevar tu atención al ancla que estés utilizando,
Hasta que surja otro pensamiento.
Observa con curiosidad cómo,
Al igual que las nubes,
Los pensamientos van y vienen a su ritmo,
Cómo algunos son más oscuros y amenazantes,
Mientras que otros son más claros y ligeros.
Pero recuerda que el cielo azul en calma siempre sigue ahí,
Al igual que tu conciencia,
Capaz de observar el ir y venir de los pensamientos.
Y cada vez que te des cuenta de que tu mente se ha distraído,
Nombra el tipo de pensamiento y vuelve a dirigir tu atención al ancla que estés utilizando,
Con paciencia,
Con amabilidad.
Y te invitamos a que en los próximos días prestes atención al clima de la mente,
A los distintos tipos de pensamiento que van surgiendo,
Que recuerdes que no es necesario hacer caso a todos los pensamientos que surgen,
Que puedes elegir y actuar o atender solamente a aquellos que te benefician.
Y,
Antes de terminar,
Dedica un instante a agradecerte el estar aquí,
El invertir tu tiempo y tu energía en cuidar de ti,
En cuidar de tu bienestar.
Y ve tomando conciencia del entorno donde estás,
El espacio donde estás,
Y ve reconectando con los sonidos que te rodean.
Y puedes ir moviéndote y estirándote poco a poco y,
A tu propio ritmo,
Puedes ir abriendo los ojos.
Gracias por tu atención.
Conoce a tu maestro
4.6 (285)
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