
En esta sesión del Dōjō Zen Rinzai Laico I Shin Den Shin, toca explorar un nuevo método para evitar los obstáculos que impiden el progreso espiritual: el Aguante. Pero antes de ello, el maestro Ikkyu Shin realiza reflexiones en torno dos lecturas. En su Teisho, el maestro revisa una más de las herramientas que plantea Buda para remontar los obstáculos: El aguante; así mismo, repasa lo referente al Uso justo.
Transcripción
Bienvenida y bienvenido a una sesión en podcast del dojo Zen Rinzai Laiko Isshin Denshin.
Un espacio para la reflexión de la vida desde la perspectiva budista.
Con el maestro Frank Zuniga y Kyushin.
Voy a leer algunos textos y al final voy a hacer una cosa que en japonés se llama teisho,
Que es la instrucción dharmic.
Yo estoy haciendo sobre uno de los sutras en este momento más propicios para entender lo que un meditador enfrenta,
Que son obstáculos y cómo vencerlos.
Es el sabasabasutra,
Es un texto tradicional de la tradición peravada.
Vamos a comenzar.
El maestro doje,
Aplícate a ti mismo con diligencia a todo lo que surja como un solo por un momento.
Ocúpate incluso de la hoja de hierba de tal modo que manifieste el cuerpo del Buda.
Esto a su vez permite que el Buda se manifieste a través de la hoja.
Así que me doy cuenta de que la mente no es otra que las montañas y ríos,
Tierra grande y ancha,
El sol y la luna y las estrellas.
El sonido del agua comienza y corriendo es el gran discurso del Buda.
Del Maestro Dayo El cuerpo del Buda llena el cosmos,
Manifiesta a todos los seres sintientes de todas partes.
La experiencia cumbre de la iluminación,
Ilumina los cielos y cubre la tierra e ilumina el pasado y el presente.
La gran causa de los Budas no es distinta de los asuntos cotidianos.
Observa con gran concentración el estado que precede a la distinción de cualquier forma,
A la aparición de cualquier representación.
Así,
La esfera de la perfecta comunión es clara en cualquier lugar.
¿Por qué la gente tiene tanta prisa?
Bienvenidos los que están por primera vez con nosotros el día de hoy.
Bueno,
La primera lectura empieza diciendo esto.
Esto es del Maestro A.
J.
Dogen.
Aplícate a ti mismo con diligencia a todo lo que surja como solo por un momento.
Es decir,
En este preciso instante me aplico con toda diligencia.
Conforme surja frente a mí,
Me dedico.
No a nada más,
Porque si no mi mente está dividida.
Estoy de un lado para el otro,
Haciendo que mi atención vague de una manera en donde no estoy meditando,
Evidentemente.
Entonces me tengo que aplicar a mí mismo.
Dice,
Ocúpate incluso de la hoja de hierba de tal modo que manifieste el cuerpo de Buda.
Esto a su vez permite que el Buda se manifieste a través de la hoja.
Aquí hay una relación que es fenoménica.
Nosotros podemos observar las cosas y permitir que estas cosas nos hablen de una manera en que haya el Dharma,
Haya enseñanza allí.
Pero para lo cual necesitamos lo primero,
Dedicarnos con diligencia.
Si no lo hacemos,
Pues solamente vamos a ver hierba.
Cuando nos aplicamos,
Vamos a permitir que el Buda se manifieste a través de esa hoja y nos hable.
Dice,
¿y entonces qué pasa?
Me doy cuenta de que la mente no es otra cosa que las montañas y ríos y la tierra grande y ancha,
El sol y la luna y las estrellas.
Es cuando se logra este efecto en donde ya no hay diferencia entre el sujeto y el objeto,
Que es la dualidad de lo que el Buda hablaba,
Que es el principal impedimento en lo que nos separa de las cosas.
Es nosotros como sujeto y los demás son objetos.
Cuando ya no hay así,
Cuando me he dedicado con diligencia,
Esto se disuelve.
Y entonces mi mente ya no es otra cosa más que esta actividad a un nivel microatómico de lo mismo de que están hechas las montañas y los ríos y la tierra y el sol y la luna y las estrellas.
Entonces,
¿qué sucede?
Que el sonido del agua corriendo se convierte en el gran discurso del Buda.
Es cuando nos habla.
Y también tiene que ver este con el segundo texto.
Este primero fue de A.
Hendojen y el segundo texto es de Dayo,
Un maestro chino,
Y dice lo siguiente.
El cuerpo del Buda llena el cosmos,
Manifiesta todos los seres sintientes en todas partes.
Y si ustedes ven,
Los dos textos están relacionados,
A pesar de que uno es de un japonés y el otro es de un chino con diferencia de 200 años.
Y luego dice,
La experiencia cumbre,
Ilumina los cielos y cubre la tierra,
Ilumina el pasado y el presente,
Cuando nos dedicamos con diligencia y entrenamos nuestra mente en el sentido de atender este discurso del Buda en el mismo torrente del río.
Así que ¿qué?
La gran causa de los Budas no es distinta de los asuntos cotidianos,
Porque es en los asuntos cotidianos,
Si tenemos esta actitud de una conciencia plena y dirigida hacia los asuntos cotidianos,
Donde la hoja de esta hierba nos puede hablar del discurso del Buda.
Por eso dice,
Observa con gran concentración el estado que precede a la distinción de cualquier forma,
La apariencia de cualquier representación.
Si ustedes ven esto que está hablando de la representación,
Si nos refiriéramos más modernamente a Kierkegaard,
A Hegel,
A Kant,
Observaríamos que de lo que está hablando es del mundo fenoménico y del mundo neuménico,
Que para esto habría que hacer toda una clase completa acerca de estos dos conceptos.
En lo fenoménico son nuestra interpretación de cómo son las cosas.
Es como se dice,
Tu realidad y mi realidad son diferentes.
Ah,
Sí,
Porque lo estás viendo fenoménicamente.
Cuando podemos ver las cosas ontológicamente por lo que son,
Es cuando observamos el número,
No el fenómeno.
Y el número es como si pudiéramos observar esta naturaleza de las cosas,
Tan íntima que es la misma de nosotros.
Esta naturaleza en donde la mesa,
Que es de básicamente madera,
Y la madera es básicamente elementos de carbón,
Son los mismos elementos que tengo yo,
Es el mismo carbón a nivel atómico.
Entonces no hay diferencia entre uno y otro.
Por eso dice al final de este texto de Dayo,
La esfera de la perfecta comunión es clara en cualquier lugar.
¿Ven esto como tiene relación con los otros dos textos?
Como en cualquier lugar donde nos encontremos,
Cualquiera de las cosas nos puede informar del Dharma y de la Budeidad inherente en el universo.
Sí le prestamos atención,
Pero para prestarle atención tenemos que ir más lento,
Tenemos que observar los fenómenos y dejar de que sean fenoménicos objeto y sujeto.
Por eso termina diciendo,
¿por qué tiene tanta prisa la gente?
¿Por qué se pierde del discurso del Buda,
Del discurso del Dharma?
Hay que recordar que Buda,
Aunque fue un personaje histórico,
Buda significa despierto,
Significa la capacidad del universo inherente del despertar,
Del estar despierto y ver las cosas como son.
Precisamente por eso es que estos dos textos están entrelazados,
A pesar de tener esta diferencia de cientos de años.
Y cuando nosotros lo vemos al día de hoy,
Con varios cientos de años de diferencia,
Vemos que es tan vigente como lo fue en ese momento.
Estás escuchando una sesión en podcast del Toyo Sen Rinzai Laiko y Shin Denshin Me voy a saltar de esto que fue la reflexión de estos dos textos,
Espero que hayan quedado claros ahora,
Para volver a nuestro texto,
El Sabha Sabha Sutra.
Recordarán que hemos estado platicando acerca de ella,
Que es cómo vencer los obstáculos.
Y hemos visto que una forma de vencer los obstáculos de la lista que da el Buda es a través del discernimiento o la comprensión.
Otra es por el uso justo de ciertos medios.
Otra es a través del uso de nuestros órganos de los sentidos para que estos nos conduzcan de manera abiertosa a entender cuáles son los obstáculos que surgen ante nosotros y no se conviertan en estos elementos que son fundamentalmente opresivos y quemantes.
La semana pasada veíamos que el uso sabio de algunas cosas,
Como es el hogar,
Como es la morada,
Como es el vestido,
Como son los alimentos,
Cuando hacemos un uso sabio de ello,
Un uso justo,
Nos protege de estos obstáculos que son quemantes y opresivos.
Y para el día de hoy vamos a leer cuáles son los obstáculos que deben ser vencidos por el aguante.
Y por el aguante,
Esto involucra lo que yo leía también del Boddharyavatara,
Que es la paciencia frente a ciertas cosas que surgen en nuestro alrededor.
Y dice aquí directamente el Buda,
Aquí un monje,
Considerándolo sabiamente,
El monje aguanta pacientemente el frío,
El calor,
El hambre,
La sed,
El contacto con los tábanos,
De los mosquitos,
Del viento,
Del sol,
De las serpientes,
Así como los discursos malevicentes y malévolos.
Aguanta con paciencia las sensaciones corporales que sobrevienen,
Dolorosas,
Tulsantes,
Penosas,
Amargas,
Desagradables,
Molestas,
Inmortales.
Por lo tanto,
Monjes,
En aquel que carece de aguante surgen obstáculos opresivos y quemantes,
Pero en aquel que tiene aguante no surgen estos obstáculos opresivos y quemantes.
Estos son,
Monjes,
Los obstáculos que deben ser vencidos por el aguante.
El Buda enumera algunos de estos.
Nosotros podríamos decir ahora,
Y aguantar el confinamiento,
Y aguantar tal vez medidas respectivas,
Muchas más.
Para la próxima semana vamos a ver cuáles son los obstáculos que deben ser vencidos evitándolos y ser desechados.
Es un resumen casi del anterior y el desechar,
Cuáles son.
Les agradezco su presencia,
Les agradezco el día de hoy que han estado en la práctica y nos vemos la próxima semana.
Hasta pronto.
Has escuchado una sesión en podcast del Dojo Zen Rinzai Laiko y Shin Denshin.
Un espacio para la reflexión de la vida desde la perspectiva budista.
Con el maestro Frank Zuniga y Kyu Shin.
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