
Escaneo Corporal
by Gaby Gueret
En esta meditación te invito a realizar un recorrido por tu cuerpo dirigiendo tu atención a sus distintas partes. Como el cuerpo habita siempre el presente, conectar con él de manera consciente y atenta, te ayudará a asentarte en el momento presente. Al acercarnos al cuerpo a través de esta práctica podemos ampliar la conciencia corporal, descubrir cómo nos sentimos en nuestro interior y ver qué necesitamos en este momento para encontrar bienestar y plenitud. A través de esta meditación también estarás entrenándote en dirigir tu atención, mantenerla y retirarla cuando desees. Te deseo que disfrutes de tu práctica y que vivas plenamente.
Transcripción
Hola te doy la bienvenida a esta práctica de escaneo corporal que nos enseña a ampliar la conciencia que tenemos de nuestro cuerpo y descubrir cómo nos sentimos en nuestro interior.
Muchas veces vivimos alejados del cuerpo y esto nos lleva a instalarnos en la mente.
Nuestro cuerpo siempre está habitando el momento presente y nos brinda un hermoso regalo.
Nuestro cuerpo nos cuenta cómo nos sentimos aquí y ahora y nos muestra qué es lo que necesitamos.
Entonces para esta práctica vas a recostarte en algún lugar en el que tu cuerpo pueda encontrar comodidad.
Puede ser en el suelo,
Sobre una manta o en una cama.
Si te recostas en una cama intenta no dormirte.
Ajusta la postura todo lo que necesites.
Si te sirve puedes colocar un almohadón debajo de tu cuello o una manta o un almohadón debajo de tus rodillas y comenzar sintiendo el cuerpo en contacto con la superficie sobre la que está descansando.
Poco a poco vas abandonando en alguna medida el esfuerzo por sostener tu cuerpo.
Permitir sentir su peso.
Ahora tu atención se dirige hacia la respiración con una actitud curiosa.
Date cuenta de la inhalación cuando inhalas y date cuenta de la exhalación cuando exhalas sin preocuparte por la forma de tu respiración ni por su ritmo,
Simplemente sentí la sencillez de ese cuerpo respirando.
Y ahora vamos a explorar las distintas partes del cuerpo.
Vamos a hacer como una especie de reconocimiento mientras dirigimos la atención de una manera liviana,
Amable,
Compasiva.
Comenzas llevando la atención a tu pie derecho.
Abrí tu atención a cualquier sensación que surja de esa parte del cuerpo.
Sensaciones en los dedos,
Del pie,
En la planta,
El empeine,
El borde externo,
El arco del pie,
El talón.
Y desde el pie derecho este recorrido continúa hacia el tobillo derecho,
La pierna,
Tu rodilla,
El muslo y la cadera derecha.
Nota cómo se siente la pierna derecha desde la cadera hasta el pie.
Observa también cómo la sentís con respecto a la otra sin juzgar.
Estamos solo observando como quien explora sin expectativa alguna.
Y tu atención ahora se traslada al pie izquierdo y con esa misma cualidad de apertura deja que tu atención capte todas las sensaciones posibles que provengan de ese pie.
Los dedos,
Sensaciones en la planta del pie,
El empeine,
El borde externo,
El arco,
El talón.
Y el camino de la atención sigue hacia el tobillo izquierdo,
La pierna,
La rodilla,
El muslo,
La cadera izquierda.
Sintiendo ahora las sensaciones de toda la pierna a la vez,
Desde la cadera hasta el pie.
¿Dónde está tu mente en este momento?
Tal vez notes que se ha ido de viaje hacia algún lugar,
Hacia el pasado,
Hacia algún recuerdo,
Hacia el futuro.
Y si es así,
Traela con suavidad de una manera amorosa nuevamente a las sensaciones físicas o a la respiración.
Hace esto todas las veces que sean necesarias,
Recordando que de esto se trata la práctica de la atención plena.
Entonces ahora el viaje sigue hacia los glúteos y aquí puedes sentir cómo es el contacto de tus glúteos con la superficie de apoyo.
Nota la pelvis y tal vez cómo la pelvis pesa en dirección a los glúteos y desde ahí hacia la tierra.
Continúa hacia la espalda,
La parte baja de la espalda,
La parte media y la parte alta de tu espalda.
Identifica aquellos lugares de la espalda que están en contacto con la superficie donde estás descansando.
También identifica aquellos lugares que no hacen contacto.
¿Cómo se sienten esos lugares donde hay encuentro entre el cuerpo y esa superficie?
¿Y cómo se sienten esos lugares en los que no hay contacto?
Intentando no juzgar,
Sintiendo todo tal cual es.
Y si te sorprendes adjudicando algún juicio de valor,
Simplemente lo notas,
Reconociendo como parte de la experiencia este juicio de valor y soltando este pensamiento regresas con tu atención al cuerpo.
De la misma forma cuando notamos alguna tensión o alguna molestia podemos dirigir la respiración hacia esa zona sintiendo como se expande al inhalar y como algo de esa incomodidad,
De esa tensión se suelta,
Se alivia al exhalar.
Ahora la atención se dirige a la mano derecha,
Rescatando también aquí todas las sensaciones que lleguen a la conciencia.
Sensaciones en los dedos,
En la palma,
El dorso,
La muñeca.
Más sensaciones en el antebrazo,
En tu codo y en la parte superior del brazo.
Desde este brazo vas a pasar a explorar las sensaciones de la mano izquierda,
Los dedos,
La palma,
El dorso,
La muñeca.
Recorre el antebrazo,
El codo y la parte superior de tu brazo izquierdo.
Les damos ahora una atención especial a los hombros.
Explora ambos hombros desde el exterior hacia su interior.
Desde la piel,
Las sensaciones de contacto con la ropa o con el aire.
Tal vez puedas encontrarte con sensaciones internas,
Con alguna vibración y durante este recorrido tal vez te hayas encontrado con alguna emoción.
Si es así,
Reconocela,
Se consiente de que también hay espacio para las emociones,
Se consiente de que como todo son impermanentes y regresa a estas sensaciones que en este momento son las que te brindan ese anclaje a este espacio de observación en el que no rechazamos nada y tampoco nos aferramos a nada.
La atención se traslada a la zona del cuello,
Se consiente de las sensaciones en el cuello,
Sensaciones en la cabeza,
Observa cómo sentís el peso de tu cabeza,
La piel que la recubre y ahora se consiente de tu rostro,
Es el lugar donde muchas veces alojamos tensiones casi sin notarlo,
Observa tu piel,
La piel de tu rostro,
Está suelta o está tensa,
Hay alguna sensación de temperatura,
Si te encontrás con alguna tensión y te resulta posible aliviar algo de esa tensión,
Pero sobre todo continúa observando,
Continúa sintiendo,
Permití que tu atención se dirija nuevamente hacia la respiración para sentir ese recorrido que hace el aire desde que entra por la nariz hasta que sale del cuerpo,
Seguí ese recorrido del aire y sin pensar cómo debería ser,
Sino simplemente sintiendo todo tal cual es,
Observa cómo estas sensaciones de la respiración pueden sentirse tal vez en tu abdomen,
Tal vez en tus costillas,
En tu pecho,
Tal vez hacia la pelvis o inclusive en tu espalda,
Ahora la respiración se expande hacia todo tu cuerpo,
Tu cuerpo entero respira nutriendo cada una de las células de tu cuerpo,
De este cuerpo que es tu hogar y así permanece descansando en las sensaciones del cuerpo,
Ese campo donde fluyen estas sensaciones que observamos con un espíritu de apertura a medida que nos van llamando la atención y ahora poco a poco vas a ir transitando el pasaje de la quietud a un estado más activo,
Moviendo tu cuerpo de la forma que te resulte natural,
Orgánica,
Sin hacer esfuerzos y cuando estés listo,
Cuando estés lista,
Puedes comenzar a parpadear para acostumbrarte a la luz,
Luego abrís tus ojos para conectar con el entorno
Conoce a tu maestro
4.8 (11)
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