
Calma, Concentración y Enfoque
Esta práctica te ayudará a calmar tu mente y encontrar claridad en medio del caos. A través de la respiración y la visualización de un punto de luz, nos sumergiremos en un estado de profunda concentración y serenidad. Esta meditación es perfecta para quienes buscan mejorar su enfoque y reducir el estrés. Tómate un momento para ti, encuentra un lugar tranquilo, y permítete ser guiada hacia un espacio de paz interior. Junta tus manos en el centro de tu corazón, inclina tu cabeza y honra la luz dentro de cada uno de nosotros. Gracias por estar aquí. Con cariño, Fanny
Transcripción
Encuentra un lugar tranquilo donde no vayas a ser molestada durante los próximos 20 minutos.
Siéntate en una posición cómoda,
Ya sea en una silla con los pies firmemente plantados en el suelo o en el suelo con las piernas cruzadas.
Mantén la espalda recta,
Pero no tensa,
Y coloca tus manos sobre tus rodillas o en tu regazo.
Cierra los ojos suavemente y lleva tu atención a tu respiración.
Observa cómo el aire entra y sale de tu cuerpo.
No trates de cambiar tu respiración,
Simplemente obsérvala.
Siente el aire fresco entrando por tus fosas nasales,
Llenando tus pulmones,
Y el aire tibio saliendo de nuevo.
Permítete estar completamente presente en este momento.
Con cada inhalación,
Siente cómo tu cuerpo se llena de calma y serenidad.
Con cada exhalación,
Siente cómo las tensiones y preocupaciones se disipan.
Tu única tarea en este momento es enfocarte en tu respiración.
Si tu mente comienza a divagar,
Gentilmente tráela de vuelta a la sensación de la respiración.
Vamos a incorporar un punto de atención.
Puede ser un objeto físico como una vela,
Una flor o una imagen en tu mente.
Si no tienes un objeto físico,
Puedes imaginar un punto de luz en tu mente.
Este será el centro de tu atención durante la meditación.
Visualiza este punto de luz en el centro de tu frente,
Justo entre tus cejas.
Este es tu tercer ojo,
Un punto de concentración que muchas tradiciones espirituales consideran como el centro de la intuición y la percepción interior.
Imagina este punto de luz brillando suavemente,
Irradiando una energía tranquila y serena.
Permite que tu respiración y tu punto de atención se sincronicen.
Con cada inhalación,
Imagina que el punto de luz se vuelve más brillante y claro.
Con cada exhalación,
Siente cómo se expande,
Llenando tu mente con una sensación de paz y claridad.
Si tu mente se distrae,
No te preocupes.
Es natural que los pensamientos vengan y vayan.
Simplemente observa estos pensamientos sin juzgarlos y con suavidad redirige tu atención de vuelta a tu punto de concentración.
Mientras te concentras en este punto de luz,
Siente cómo tu mente se calma.
Cada vez que inhalas,
Te llenas de una energía serena y pacífica.
Cada vez que exhalas,
Liberas cualquier tensión o preocupación que puedas tener.
Ahora,
Permítete profundizar más en este estado de concentración.
Siente cómo cada inhalación y exhalación te llevan más profundamente hacia un estado de tranquilidad.
El punto de luz en tu frente se convierte en tu ancla,
Manteniéndote presente y centrada.
Continúa enfocándote en tu respiración y en el punto de luz por unos minutos.
Permítete sumergirte completamente en esta experiencia,
Sintiendo cómo cada momento de concentración te lleva a un estado de mayor paz y claridad.
A medida que te sientes más cómoda con este estado de concentración,
Puedes comenzar a notar que tu mente está más tranquila y tus pensamientos están más claros.
Este es el poder de la meditación de concentración Samatha.
Es un espacio donde puedes encontrar calma en medio del caos y claridad en medio de la confusión.
Vamos a seguir en silencio,
Concentrándonos en la respiración y en el punto de luz por unos minutos más.
Siéntete libre de ajustar tu postura si lo necesitas,
Pero trata de mantener tu atención en la respiración y el punto de luz.
Es momento de ir finalizando nuestra práctica.
Poco a poco,
Comienza a traer tu conciencia de vuelta al entorno que te rodea.
Siente el peso de tu cuerpo en el asiento y la sensación de tus pies en el suelo.
Comienza a mover tus dedos y tus manos,
Despertando suavemente tu cuerpo.
Cuando te sientas lista,
Abre los ojos lentamente.
Tómate un momento para apreciar la calma y la claridad que has cultivado durante esta meditación.
Junta tus manos en el centro de tu corazón,
Inclina tu cabeza y honra la luz dentro de cada uno de nosotros.
Gracias por estar aquí.
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