
Meditación Guiada Para el Dolor Menstrual
by Anna Medita
Esta meditación guiada está pensada para favorecer la relajación y ayudar a las mujeres a reducir cualquier tensión provocada por el dolor menstrual. Favorece su alivio e invita a vivir la experiencia del dolor con ecuanimidad. También disponible en catalán.
Transcripción
Bienvenida a esta meditación guiada para el dolor menstrual.
Esta meditación guiada está pensada para favorecer la relajación y ayudarte a reducir cualquier tensión provocada por el dolor menstrual.
Favorece su alivio e invita a vivir la experiencia del dolor con ecuanimidad.
Encuentra un lugar tranquilo y agradable para la relajación,
Libre de distracciones o interrupciones.
Este momento es muy importante para ti,
Por lo que no es necesaria ninguna interacción con el mundo exterior.
Dedícate a este momento y deja que la fuerza vital que está dentro de ti esté completamente presente.
Adopta una postura cómoda,
Puede ser tumbada o sentada con la espalda erguida.
Cierra los ojos suavemente para enfocarte en ti mismo.
Para empezar,
Haremos tres respiraciones juntas,
Inhalando profundamente y exhalando lentamente por la nariz.
Tómate el tiempo que necesites.
Puedes suspirar o costezar para ayudarte a aflojar cualquier tensión del cuerpo y de la mente.
Invita a tu cuerpo a relajarse completamente.
Piensa que la respiración es tu aliada para ayudarte a soltar cualquier tensión o dolor que exista en ti en este momento.
Lenta y progresivamente vas conectando con tu deseo de bienestar.
Imagina que la tensión y el dolor se van cada vez que vacías el aire de tus pulmones.
Puedes ver una forma,
Un color o una textura cada vez que expulsas el aire para vaciarte.
Con delicadeza lleva las manos a tu bajo vientre.
Nota cómo se expande y se relaja el abdomen con la respiración,
Inhalando y exhalando lentamente.
Explora si puedes sentir algo más que el dolor.
¿Cómo es el tacto de las manos en tu cuerpo?
¿Qué sensación te produce?
Nota ese apoyo de tus manos.
Imagina que llegan ese deseo de bienestar hacia tus órganos internos,
Hacia los ovarios,
Hacia el útero.
Sé consciente de que puedes comunicarte con tu cuerpo con ternura y calidez con tus manos.
Si el dolor es muy fuerte o molesto,
Puedes dirigir tu atención de nuevo a tu respiración.
Si te resulta insoportable,
Permítete cambiar de postura.
Incluso está bien dejar de meditar si así lo sientes.
Puedes retomar esta meditación en otro momento.
Sé consciente de que te encuentras a salvo y segura,
En un espacio íntimo en el que puedes mandar un mensaje de calma a tu cuerpo y a tu sistema hormonal.
Lo que experimentas en este momento forma parte de la vida.
Imagina cómo sería este mensaje de calma y bienestar en tus manos,
Que están apoyadas en tu vientre.
Puedes ver una forma,
Un color o una textura que da vida a este mensaje.
Quizá un resplandor o puntitos dorados brillantes que despliegan una sensación de dicha y sanación en tu cuerpo.
Permite que fluya esta energía en ti.
Acompáñala con tu respiración,
Lenta y profunda.
Recuerda que siempre puedes volver a colocar tus manos en el mismo lugar,
Para que tu cuerpo conecte de nuevo con una sensación de bienestar.
Para acabar,
Toma una respiración larga y profunda.
Agradecete concederte esta práctica de atención plena en un momento que puede ser difícil.
Cuando te sientas preparada,
Abre los ojos suavemente.
Conoce a tu maestro
4.6 (239)
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