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Meditacuento: Santuario de Caballos

by Cindy Vanessa Parra

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Puntuación
4.9
Group
Actividad
Meditación
Adecuado para
Niños
Reproducciones
509

¡Hola! Bienvenido a otro capítulo de los meditacuentos, en el capítulo de hoy vamos a conocer como se puede llegar a encontrar la pasión Espero que lo disfrutes, ¡gracias por meditar conmigo! No olvides comentarme que te pareció y si te gustaria escuchar un meditacuento de algún tema en especial Un abrazo y nos escuchamos en un próximo capítulo

Transcripción

Hola a todos y bienvenidos al nuevo capítulo de Los Meditacuentos.

Yo soy Cindy y estoy muy feliz de encontrarme nuevamente contigo y que sigamos aquí juntos construyendo el hábito de la meditación.

Vamos a comenzar.

Prepararemos todo nuestro cuerpo para meditar.

Te invito a que busques una postura en la que te puedas sentir cómodo,

En la que tengas el pecho amplio,

La espaldita recta,

Que sientas que estás bien sentadito o sentadita o también puedes hacerlo acostado,

Que los hombros se alejen de las orejas y vamos a cerrar suavemente nuestros ojos.

Vas a comenzar a observar todo tu cuerpo.

Imagina como si dieras un paso hacia atrás y te ves a ti mismo ahí sentado con la espaldita recta o acostado,

Bien relajado,

Y vamos a ver que ese cuerpo que está ahí sentado o acostado tiene relajado y completamente sueltos los pies,

Las piernas,

Que no hay ninguna tensión en toda la parte de la cadera,

En toda la espalda,

En el abdomen,

En el pecho,

Que se ven suaves y relajados todos los brazos desde los hombros hasta la punta de cada uno de los dedos,

Que se ve completamente relajado todo el cuello,

El rostro,

Todo nuestro cuerpo,

Que los ojos se ven cerrados suavemente sin esfuerzo,

Que incluso la boca se entreabre un poco para que no haya presión entre las mandíbulas,

Y observa cómo te sientes,

Cómo se siente que todo tu cuerpo esté tranquilo,

Pero también cómo se siente hacer este recorrido por todo nuestro cuerpo para ser conscientes de los pies que quizás han caminado mucho hoy,

Para ser consciente de las caderas que nos sostienen,

Que nos permiten movernos,

Para notar hoy cómo está nuestro abdomen,

Nuestra pancita,

Que nos ayuda a hacer la digestión,

Nos ayuda a comer,

Que nos permite respirar también,

Cómo está nuestro pecho,

Cómo están nuestros brazos,

Observa tus dedos que seguramente los has usado mucho el día de hoy,

A ver si se encuentran cansados y aprovechamos este momento también para agradecer a nuestro cuerpo,

Observa todo tu cuello que ha sostenido tu cabeza,

Que te ha permitido girar para ver mejor,

Observa toda tu cara,

Tu rostro,

Observa todo lo que eres en este momento,

Todo lo que hay en tu cuerpo físico,

Pero también en tu mente y en tus pensamientos y elige algo por lo que quieras agradecer.

Alguna parte de tu cuerpo,

Alguna función de nuestro cuerpo como respirar,

Como el latido del corazón,

Como la digestión,

Como el sistema circulatorio que lleva la sangre a todo el cuerpo,

El que tú quieras,

Y vamos a centrar toda esta meditación en estar agradeciéndole a nuestro cuerpo todo lo que hace por nosotros y que sea un recordatorio para cuidarlo,

Protegerlo,

Mantenerlo limpio y sano porque es la casa de nuestra alma y de nuestra mente.

Tomaremos juntos una respiración profunda tomando el aire por la nariz para que se llene todo nuestro pecho y abdomen y dejándolo salir por la boca pero primero que salga todo el aire que hay en el abdomen y después la del pecho.

Vamos juntos,

Inhala,

Exhala.

Una vez más,

Inhala,

Exhala.

Continuamos con los ojos cerrados,

Activamos los oídos y dejamos que vuele nuestra imaginación.

Este meditacuento se llama el santuario de caballos.

Era hace una vez un niño llamado Pedro a quien le encantaba explorar y descubrir nuevos lugares.

Resulta que Pedro vivía en una ciudad y nunca había estado en el campo,

Pero era verano así que sus padres decidieron llevarlo a una finca para que pudiera explorar la naturaleza y que se relajara lejos del bullicio de la ciudad y así fue como llegaron a esta pequeña finca llamada santuario de caballos libres.

Desde el momento en que Pedro puso un pie en la finca quedó fascinado.

El lugar era hermoso,

Estaba lleno de praderas verdes y árboles frondosos,

Pero lo que más llamó su atención fueron los caballos.

Había caballos de todos los colores y tamaños y por supuesto que los había visto en la televisión,

En las caricaturas y en fotografías,

Pero nunca en la vida real y menos corriendo libremente por los campos.

Pedro con cautela y mucha emoción comenzó a acercarse a uno de los caballos.

Era majestuoso,

Con un pelaje marrón y brillante,

Ojos grandes y expresivos.

El caballo volteó a verlo con curiosidad y luego con un relincho se acercó suavemente a Pedro.

Desde ese momento Pedro supo que había encontrado una conexión especial con ese hermoso animal.

Día tras día Pedro comenzó a pasar horas observando a los caballos,

Acariciándolos,

Se maravillaba de ese pelaje sedoso,

De la forma elegante en la que caminaban,

De su comportamiento cuando estaban en manada y de lo sociable que eran.

Cada noche entonces pidió que le trayeran libros sobre caballos para leerlos y comenzar a aprender datos interesantes.

Ya sabía cómo se comunicaban entre sí,

Cómo se cuidaban,

Qué teníamos que hacer los humanos para protegerlo y cómo habían sido ellos de importante para la humanidad a lo largo de toda la historia.

Se acabaron las vacaciones pero el interés de Pedro en los caballos no terminó.

En su casa,

En la ciudad,

Seguía estudiando sobre los caballos,

Aprendiendo de su anatomía,

De su cuidado,

Todo lo que venía de caballos.

Con el paso de los años Pedro siguió visitando el santuario.

Le pedía a sus papás que cada vacaciones pudieran pasar un tiempo allí.

Se podría decir que se había convertido en un experto de caballos,

Estudiando ya para convertirse en un gran veterinario,

Uno que pudiera especializarse en el cuidado de estos majestuosos animales.

Su sueño más grande era utilizar todo eso que había aprendido para mejorar la vida de estos hermosos seres y protegerlos contra cualquier tipo de explotación.

Pasó el tiempo,

Pedro creció y logró graduarse como veterinario y regresó a ese lugar que lo había inspirado y llenado de pasión,

Al santuario de los caballos libres.

Allí comenzó a trabajar incansablemente para asegurarse de que cada caballo recibiera el cuidado que merecía y también empezó una nueva iniciativa.

Propuso rescatar a aquellos caballos que habían sido utilizados para jalar carretas o que habían sufrido algún tipo de maltrato,

Dándoles una segunda oportunidad en la vida para que pudieran ser libres y felices.

Con el tiempo Pedro ayudó a que ese santuario de caballos se convirtiera en un refugio seguro y próspero para todos los caballos de ese lugar,

Gracias al amor y la dedicación.

Los caballos establecieron una comunicación especial con él,

Confiaban en él y Pedro sin lugar a dudas seguía alimentando esa pasión,

Esa pasión de cuidar y proteger a estos magníficos animales.

Fue así que Pedro continuó su vida alimentando esa pasión que reinspiró el primer contacto con ese caballo que aún hoy estando grande no había podido olvidar.

Y hasta aquí el medidacuento de hoy,

Me encantaría saber qué te pareció esta historia.

Esta bonita anécdota en la que Pedro cuenta como un encuentro majestuoso con uno de estos animales tan lleno de vitalidad,

Tan fuerte,

De tanta valentía,

Lo hizo encontrar su verdadera pasión.

Y puede que así nos pase a nosotros en la vida,

Que encontremos cosas que nos hacen sentir especiales,

Que nos dan una sensación de paz en nuestro corazón,

Ya sea por ejemplo el contacto con un animal,

Con una persona,

Con la música,

Quizás con el agua a través de la natación,

No sé.

Puedes encontrar la pasión en tu vida a través de cualquier cosa y todo es completamente válido,

Como por ejemplo asomarse a observar las estrellas o ver cómo se construyen los edificios,

Pensar cómo llega la luz hasta nuestra casa.

Todas esas preguntas que nos dan curiosidad pero que también alimentan una pasión en nuestro corazón son lo que nos orientarán a pensar qué queremos ser en un futuro.

Espero que esto te inspira a encontrar tu propia pasión y también a recordar la importancia del cuidado de los seres vivos y también de nuestro propio cuidado del cuerpo,

Porque cuando aprendemos a cuidarnos a nosotros eso se ve reflejado en cómo tratamos y cuidamos a los demás.

Espero que hayan disfrutado tanto de este meditat cuento como yo y recuerden que nos escuchamos en un próximo capítulo.

¡Adiós!

4.9 (21)

Reseñas Recientes

SILVINA

July 15, 2024

Que lindoooo gracias

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