
Meditacuento: Regreso a Clases
¡Hola! bienvenido a otro capítulo de los meditacuentos, hoy te traigo un capítulo sobre el regreso a la escuela. Espero que lo disfrutes, ¡gracias por meditar conmigo! No olvides comentarme que te pareció y si te gustaría escuchar un meditacuento de algún tema en especial Un abrazo
Transcripción
Hola a todos y bienvenidos a un nuevo capítulo de los meditacuentos.
Yo soy Cindy y estoy muy feliz de que me acompañes y que juntos sigamos construyendo el hábito de la meditación.
Ya sabes que cada lunes y cada miércoles tenemos un nuevo capítulo,
Así que ponte cómodo y cómoda que vamos a comenzar.
Prepararemos todo nuestro cuerpo y nuestra mente para meditar.
Ubícate en una postura en la que puedas tener la espalda recta y el pecho amplio y que puedas respirar profundamente sintiendo como el aire entra y sale de tu cuerpo.
Mientras el aire entra y sale a través de tu respiración,
Vas a notar que tu cuerpo se va relajando lentamente.
Con el aire que entra se relajan todos los pies,
Las piernas y las caderas y con el aire que sale se relaja todo el abdomen,
La espalda y el pecho.
Entra el aire y relaja todos los brazos,
Los antebrazos,
Las manos y cada uno de los dedos.
Sale el aire liberando cualquier tensión en el pecho,
La espalda,
El cuello y la garganta.
Una última vez deja que entre profundamente el aire para liberar cualquier tensión en tu rostro,
En toda tu cabeza.
Deja salir el aire liberando cualquier tensión o preocupación que tengas.
Quédate un momento ahí con los ojos cerrados observando tu cuerpo.
Nota como todo se ha relajado desde los dedos de los pies hasta la cabeza.
Permite que tu cuerpo vuelva a respirar normalmente,
Es decir,
Ya no tienes que seguir respirando a profundo y vas a sentir que esa respiración se hace cada vez más larga y más pausada y ya no tenemos que pensar en ella,
Se da de manera automática.
Estamos listos y listas para comenzar.
Si de pronto abriste los ojos,
Vuélvelos a cerrar.
Activa tus oídos y deja volar tu imaginación.
Este cuento se llama Regreso a clases.
Había una vez una niña llamada Sofía que adoraba los Pokémon.
Su habitación estaba llena de peluches,
Cartas y juguetes de estos adorables seres.
Pikachu era su favorito y siempre soñaba con tener uno como su amigo.
Aunque le encantaba aprender,
Investigar y en especial conocer más sobre los Pokémon,
El regreso a clases después de las vacaciones la verdad es que la estaba llenando de miedos y nervios.
Se llegó el último día de vacaciones.
Sofía miró su mochila con una mezcla de emoción y ansiedad.
Recordó que pronto tendría que enfrentarse a tareas,
Exámenes y comenzó a dolerle la panza.
La verdad es que no le gustaba nada la idea de tener que regresar a la rutina de los estudios.
Esa misma noche,
Mientras Sofía se preparaba para dormir,
Sintió que algo iluminó su habitación.
Muy asustada se sentó y abrió los ojos.
Se restregó pensando que estaba viendo mal,
Pero no.
Comenzó a notar que su peluche había cobrado vida.
Su pequeño Pikachu que siempre estaba con ella ahora se movía,
Parpadeaba y hasta hablaba.
Pero la verdad es que más que miedo,
Sofía sintió muchísima emoción.
Pikachu le confesó que había cobrado vida para acompañarla a su primer día de escuela después de las vacaciones y además quería ayudarle a enfrentar esos miedos,
Pues sabía que el día siguiente sería un día muy importante para ella.
Fue así que a la mañana siguiente,
Sofía y Pikachu comenzaron una increíble aventura escolar.
El primer día de clases,
Pikachu se escondió en la mochila y estaba listo para darle ánimos a Sofía cuando ella lo necesitara.
Le ayudaba a encontrar más rápido las libretas,
Los lápices y plumones y además le recordaba que anotara bien todas las tareas.
Cuando Sofía comenzaba a sentirse abrumada,
Abrazaba a Pikachu y le ayudaba a respirar profundo para volver a la karma.
Pikachu siempre la motivaba con su energía chispeante y amarilla y le recordaba que era muy talentosa.
Pronto,
Sofía se dio cuenta de que la escuela no era tan aterradora y además teniendo a Pikachu a su lado todo se veía mejor.
Hizo nuevos amigos,
Aprendió muchas cosas interesantes e incluso le enseñaron a utilizar el computador de la biblioteca y con él podía buscar más información sobre los Pokémon.
El regreso a la escuela ya no era algo tan aterrador para Sofía,
Con Pikachu a su lado aprendió que con esfuerzo,
Amistad y un poco de diversión cualquier cosa era posible.
La niña que amaba los Pokémon y su fiel amigo amarillo demostraron que los estudios pueden ser tan emocionantes como una batalla Pokémon y que juntos podían enfrentar cualquier desafío que la escuela les presentara.
Y hasta aquí el Medita Cuento de hoy,
Cuéntame cómo te pareció esta historia y si tú también ya tuviste que regresar a clases.
Espero que de ser así hayas tenido un día tan maravilloso como el de Sofía y si no,
Recuerda que siempre podemos buscar un amigo,
Incluso un peluche que nos acompañe a enfrentar esas situaciones difíciles o quizás desconocidas que nos causan un poco de miedo.
Nos escuchamos en un próximo capítulo.
¡Adiós!
Conoce a tu maestro
