
Meditacuento: el Ratón Pérez
¡Hola! bienvenido a otro capítulo de los meditacuentos El día de hoy te traigo una bonita leyenda sobre los diente flojos Espero que lo disfrutes, ¡gracias por meditar conmigo! No olvides comentarme que te pareció y si te gustaría escuchar un meditacuento de algún tema en especial Un abrazo
Transcripción
Hola a todos y bienvenidos a un nuevo capítulo de los meditacuentos para celebrar este lunes y comenzar bien la semana escuchando meditacuentos que sean divertidos que nos hagan sonreír y sobre todo que nos inspire les mando un fuerte abrazo y espero que disfruten de esta historia antes de comenzar haremos unos ejercicios que nos sirven para activar nuestra concentración nuestra escucha y por supuesto nuestra imaginación pon tu cuerpo en una postura que te resulte cómodo puede ser acostado o sentado estira todo tu cuerpo hacia arriba y hacia abajo deja los brazos sueltos y las piernas sueltas que no estén cruzados para que tu corazón trabaje menos cierra los ojos e imagina cómo el aire entra en tu cuerpo a través de tus fosas nasales deja salir el aire por la boca de nuevo toma el aire profundo y ponle un color a ese aire y siente cómo ese color va pintando todo tu cuerpo deja salir el aire por la boca una última vez toma el aire por la nariz y permite que ese color te regale una sensación por ejemplo calma tranquilidad felicidad amor deja salir el aire por la boca todo tu cuerpo se encuentra completamente relajado toda tu mente se encuentra relajada activa para escuchar esta historia cierra los ojos activa tus oídos y deja volar tu imaginación el meditat cuento de hoy va dedicado especialmente para Matilda y su mamá luz que nos escuchan desde Córdoba Argentina hoy escucharemos una leyenda tradicional que se llama el ratoncito Pérez había una vez una niña llamada Abby que tenía un diente flojo era el primer diente que se le aflojaba la verdad es que tenía mucho miedo porque no quería perder su diente le había tomado mucho cariño incluso hasta le había puesto de nombre Bobby era su diente favorito lo limpiaba con especial cuidado y no quería dejarlo ir cuando empezó a sentir que estaba flojo corrió con mamá y angustiada le preguntó qué podía hacer llevaba su pegamento a ver si eso podría servir mamá se rió la abrazó y le explicó que era algo natural los dientes tenían que cambiar porque esos dientes que tenemos al inicio son temporales y luego llegan unos dientes más fuertes que nos durarán toda la vida pero Abby no entendía eso ella solo no quería perder a Bobby su diente mamá estaba un tanto angustiada no sabía cómo convencerla de que era lo que tenía que pasar así que decidió contarle la historia del ratón Pérez el ratón quién dijo Abby el ratón Pérez dijo su mamá un pequeño ratoncito que desde hace muchos muchos años vivía en un agujerito en la pared de un edificio no era el agujero más grande del mundo pero estaba cómodo y lo más importante vivía con su familia y no les faltaba la comida cerca del edificio había una panadería por lo que todas las noches este pequeño ratoncito y su familia iban por harina y todo lo que pudieran comer un día en el edificio se comenzó a escuchar un gran alboroto y como este ratoncito era muy curioso decidió ir a ver qué pasaba trepó por las cañerías y llegó hasta el último piso allí comenzó a ver una luz blanca muy fuerte sillones exageradamente grandes cuadros y flores pero estaba deshabitado este pequeño ratón tan curioso decidió ir todos los días a ver qué era lo que pasaba porque día a día traían un objeto más todo blanco con mucha luz y muchas conexiones de agua pasaron varias semanas hasta que se dio cuenta que había un señor de una bata blanca con un gorro muy particular que comenzaba a trabajar allí el doctor se llamaba José María eso decía en su bata y comenzó a ver cómo pasaba a grandes y chicos a una silla y algo le hacían sus bocas este ratón tan curioso decidió trepar a la luz para observar más de cerca que era todo eso que este doctor le hacía a las personas en la boca comenzó a ver que la gente llegaba tocándose la cara algunos incluso llorando y veía cómo el doctor le sacaba los dientes pero la gente salía feliz salía sin dolor este ratoncito quedó fascinado de ver todo lo que hacía el doctor por las personas así que todos los días iba y comenzaba a aprender aquello que hacía el doctor y lo aplicaba con su familia de ratones comenzó a enseñarles a limpiarse los dientes e incluso aprendió cómo curar el dolor de muevas fue así que este pequeño ratoncito de apellido Pérez se fue haciendo muy famoso todos los ratones del mundo venían a que él los curara ratones grandes y gordos ratones flacos y chiquitos ratones con sombrero ratones con bastón todos querían que este ratoncito Pérez les arreglara la boca pero resulta que empezaron a venir los ratones más adultos de todo el condado ratones que ya habían perdido sus dientes ratones que no tendrían cómo morder ni las almendras ni las nueces y estaban muy tristes pero este ratoncito Pérez no sabía qué hacer ya no había dientes que limpiar ni muelas que curar así que como siempre subió de nuevo a la clínica a saber qué pasaba allí el ratoncito observó como un señor muy adulto que llegó sin dientes salió con una caja de dientes que le permitía sonreír y hasta comer y todo venía de una fábrica pero era una fábrica de dientes de dientes muy grandes dientes que no le servirían a sus ratones justamente en ese momento mientras el ratoncito se preguntaba cómo hacer dientes para sus amigos ratones vio que entró una mamá con su hijo el que tenía el diente muy flojo y le dolía la boca el doctor le explicó que debía cuidar su diente más o menos esa misma noche el diente se le iba a caer era un diente de leche y debía caerse para que naciera un diente más grande y más fuerte así que el ratoncito encontró la solución iba a perseguir ese niño para comprarle el diente que se le iba a caber justo esa noche lo siguió por toda la ciudad hasta que por fin llegó a la casa pero le costó entrar porque este niño tenía de mascota dos gatos grandes y gordos el ratoncito tuvo que esperar a que todos se durmieran y despacito y sin que nadie lo viera entró a la casa del niño miró que el niño estaba dormido y vio que ya se le había caído el diente pero el ratoncito no lo encontraba resulta que al niño se le cayó el diente mientras dormía y en darse y darte vueltas en la cama se le había metido debajo de la almohada al ratoncito le costó mucho llegar a ese diente pero por supuesto que le dejó un bonito regalo a cambio al niño al día siguiente el niño vio el regalo y feliz fue a contarle esto a todos sus amigos el ratoncito pérez logró un diente para ponerle a sus amigos los ratones más viejos y a partir de ese día comenzó a recoger todos los dientes que dejaban los niños debajo de la almohada pues ya se había hecho un rumor en todas las escuelas del condado y hasta hoy seguimos creyendo que llega el ratoncito pérez por lo que es importante que esos dientes de leche se caigan cuando mamá terminó de contar esa historia Abby ya había dejado que su diente se le cayera estaba dándole un beso a su diente Bobby y le decía que por favor le saludara de su parte al ratoncito pérez lo puso bajo la almohada y se acostó feliz esperando al otro día encontrar un bonito regalo y hasta aquí el meditacuento de hoy una fabulosa historia que nos cuenta qué es lo que sucede con nuestros dientes cuando se caen pero también nos recuerda la importancia de tener siempre una higiene en nuestros dientes lavarlos siempre que comamos recordar que es importante comer frutas y verduras y reducir el consumo de dulces para que no lleguemos a ser como estos ratoncitos adultos que ya no tenían dientes y no tenían cómo comer sus botanas favoritas espero que lo hayas disfrutado tanto como yo y no te olvides dejarme en los comentarios si lo disfrutaste y si tienes historias para un próximo meditacuento nos escuchamos en un próximo capítulo adiós
Conoce a tu maestro
4.9 (64)
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