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Yoga Nidra. Ser Agua

by Roberto de Pedro

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4.8
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Esta práctica de Yoga Nidra ayuda en la reducción del estrés, armonizar procesos sociales o individuales dinfuncionales. Potencia el amor propio, la simpatia por uno/a mismo/a y la empatía. Trabaja sobre el elemento agua, el fluir y el desapego. Armonizando la emociones disfuncionales del segundo centro energético Svadhisthana. Esta sesión es la práctica nº2, grabada de las sesiones en vivo del programa de 21 días desarrollado y dirigido por Roberto de Pedro. Reeditada con ondas binaurales.

Transcripción

Túmate sobre la espalda y acomódate en la postura de Shavasana.

Separa las piernas amplia y cómodamente,

Dejando que los pies caigan pesados y relajados hacia el exterior.

Si tienes espacio,

Que los brazos queden bien separados del cuerpo.

Rota externamente los hombros,

Permitiendo que los homóplatos se acerquen entre sí y las palmas de las manos mirando hacia arriba.

Quizás necesites cubrirte con una manta o un pañuelo.

Tal vez acomodar la cabeza sobre un cojín.

Quizás utilizar un almohadón bajo las piernas.

Cualquier elemento que consideres adecuado para tu práctica.

Recuerda que vas a practicar Yoga Nidra y has de permanecer en completa inmovilidad durante toda la sesión.

Al menos inténtalo.

Así pues,

Ajusta la postura de la mejor manera posible,

Según tus necesidades.

Si crees que te vas a dormir inmediatamente,

Prueba a tomar varias respiraciones profundas,

Sin forzar,

Conscientes.

También puedes flexionar el codo,

Dejando el antebrazo levantado y la mano relajada.

Como si el brazo hiciera una L.

La parte superior del brazo apoyada en el suelo,

El codo se flexiona,

Quedando en un ángulo recto el antebrazo y la articulación de la muñeca relajada.

Encuentra lugar para que se sostenga la flexión del codo y practica de esa manera,

Con un brazo levantado.

Eso te avisará cuando el sueño acuda a tu práctica.

Mientras observas la comodidad de la postura,

Estás entregando todo el peso de tu cuerpo a la gravedad.

Sin resistencias.

Entrega todo el peso de tu cuerpo con confianza y cariño.

Con los ojos cerrados,

Observa cómo te sientes.

Observa sin interferir,

Evitando el rechazo o la elaboración de cualquier sensación.

Acoge.

Recuerda que solamente contemplas cómo es tu respiración en este momento,

Cómo están tus procesos mentales,

Cómo está tu cuerpo físico.

Observas la posición,

El peso,

Temperatura,

Con una mirada amplia,

Periférica,

Como cuando abarcas el horizonte con los ojos.

Así observas tu cuerpo.

Contemplas la expresión del rostro.

Aflojas la mandíbula.

Tal vez quieras hacer un gesto como si fueras a emitir un sonido fuerte,

Pero no lo emites.

Abres la boca y se libera la tensión de los maxilares.

Y si a ese gesto lo acompaña las ganas de un suspiro,

Suspira.

Y aflojas.

Los labios quedan entreabiertos,

Quizás.

La lengua en el interior de la boca descansa.

Si te es posible,

La punta de la lengua sobre el cielo del paladar o tras los incisivos superiores.

Toda la expresión del rostro se suelta.

Cada músculo del rostro en una perfecta laxitud,

Como si la piel se estuviera derramando plácidamente.

Te das cuenta de los cambios que suceden con estos pequeños gestos.

Y se va creando un espacio para todas las sensaciones y pensamientos que van surgiendo.

Todas las sensaciones y pensamientos tienen lugar,

Tienen cabida en este momento.

Tu cuerpo tiene espacio suficiente para todas ellas.

En esa capacidad se desvanecen las resistencias.

Date cuenta.

Es como si un plano más íntimo y profundo se abriera a ti,

A tu percepción.

La conciencia abierta al plano interno que se abre en la frente.

O quizás tras los párpados suavemente cerrados.

Vas observando el ritmo natural de tu respiración.

Solo observas la respiración.

Como quien contempla un paisaje en la distancia,

Sin tratar de modificarlo.

La exhalación sucede sin esfuerzo.

La inhalación sucede sin ninguna intención.

La exhalación sucede libre.

Evita sujetarla.

La inhalación sucede lenta.

Evita cualquier control.

Estás liberando el diafragma de toda tensión.

Tu atención descansa en el movimiento del abdomen.

Tu atención descansa en el movimiento ondulante del abdomen.

Como olas a la orilla del mar.

Las olas surgen y se desvanecen.

Igual que cada inhalación y cada exhalación.

Mientras sostienes la atención en el movimiento del abdomen,

Te invito a que acojas mi voz como una voz amiga que te acompañará durante toda la práctica de Yoga Nidra.

Hoy,

Mi voz se convierte en la guía de tu interior profundo.

La voz que tu comprensión utiliza para manifestarse a través de la experiencia de esta práctica.

Es mi voz el vehículo de tu sabiduría interior.

Y tu sabiduría está recorriendo todo tu sentir.

Acogiendo todo pensamiento,

Toda sensación,

Toda experiencia.

En esta acogida se manifiesta la dulzura del ser.

Tu respiración es observada por tu atención.

Como observas las olas a la orilla del mar,

Al mismo tiempo te das cuenta como eres consciente de la totalidad de la experiencia.

Pero tu atención se mantiene sobre la respiración.

Te das cuenta.

Cada ola es como una sonrisa que acaricia todo el cuerpo.

Cada ola es como una sonrisa que acaricia todo tu sentir.

Te dejas acariciar por la sonrisa del mar que se funde como tu sentir.

Cada partícula de tu existencia es agua,

Es sonrisa,

Movimiento,

Es vida.

Y te das cuenta.

Sucede y dejas que suceda.

Mi voz es la nave que tu comprensión profunda utiliza para navegar por la misma experiencia.

Esa comprensión está recorriendo todo tu cuerpo,

Todo tu sentir,

La totalidad de tu presencia.

Lleva ahora la caricia de esa sonrisa al pulgar de tu mano derecha.

Al dedo índice.

Dedo medio.

Dedo anular.

Dedo meñique.

Torso y palma de la mano derecha.

Muñeca.

Antebrazo.

Codo derecho.

Brazo.

Hombro.

Axila.

Todo el costado derecho.

Cadera derecha.

Pierna derecha.

Rodilla.

Pantorrilla.

Empeine todo el pie.

Deja que la caricia de esa sonrisa recorra todo el pie.

Tobillo derecho.

Pantorrilla.

Rodilla.

Muslo.

Cadera derecha.

Todo el costado derecho.

Axila.

Hombro.

Brazo.

Codo.

Antebrazo.

Muñeca.

Toda la mano derecha.

Observa si aún sigues consciente.

Escuchas mi voz.

Siente todo el lado derecho.

Todo tu lado derecho.

Inunda tu lado derecho.

Con la caricia de esa sonrisa.

Y lleva ahora la caricia de esa sonrisa al pulgar de tu mano izquierda.

Dedo índice.

Dedo medio.

Dedo anular.

Dedo meñique.

Dorso y palma de la mano izquierda.

Muñeca.

Antebrazo izquierdo.

Codo.

Brazo.

Hombro.

Axila.

Todo el costado izquierdo.

Cadera izquierda.

Muslo izquierdo.

Rodilla.

Pantorrilla.

Tobillo.

Empeine.

Todo el pie izquierdo.

Todo el pie izquierdo.

Inunda el pie izquierdo con la caricia de esa sonrisa.

Tobillo izquierdo.

Pantorrilla.

Sigues despierto.

Sigues despierta.

Rodilla izquierda.

Muslo izquierdo.

Cadera izquierda.

Costado izquierdo.

Axila.

Hombro.

Brazo.

Codo.

Antebrazo.

Muñeca.

Mano izquierda.

Observa todo el lado izquierdo.

Todo el lado izquierdo.

Inunda todo el lado izquierdo con la caricia de esa sonrisa.

Estás sintiendo ahora ambas manos.

Mano derecha,

Mano izquierda.

Ambas manos a la vez.

Ambos brazos.

Torso.

Abdomen.

Genitales.

Ingle derecha,

Ingle izquierda.

Ambas piernas.

Rodillas.

Pantorrillas.

Empeines.

Pies.

Ambos pies.

Rodillas.

Ingles.

Genitales.

Bajo vientre.

Abdomen.

Pecho.

Garganta.

Boca.

Labio inferior,

Labio superior.

Fosa nasal derecha,

Fosa nasal izquierda.

Punta de la nariz.

Ojo derecho,

Ojo izquierdo.

Frente.

Todo el rostro.

Toda la cabeza.

Toda la parte posterior de tu cuerpo.

Todo tu cuerpo.

Lleva la caricia de esa sonrisa a la totalidad de tu cuerpo en unidad.

Siente tu cuerpo en este momento.

Todo tu cuerpo en unidad.

La sonrisa y tu cuerpo como un todo.

Y experimenta las sensaciones de tu cuerpo en este estado de relajación,

Tumbado en sabásana,

Mientras envuelves tu cuerpo en la caricia de una sonrisa.

Y te das cuenta.

Dejas que se exprese cualquier sensación.

En este momento tal vez puedas ser consciente que los pensamientos están ya muy lejos de ti.

No te afectan.

No son parte de ti.

Tu cuerpo reposa en la seguridad de la práctica.

Y mi voz te acompaña.

Sientes el aire que entra acariciando las fosas nasales como brisa fresca.

Al salir,

El aire se torna cálido.

Y lo sientes.

Mantén la atención en las sensaciones del aire al entrar y al salir por las fosas nasales.

Déjalo ser.

No lo fuerces.

Observas tu cuerpo tumbado,

Completamente entregado,

Y tu atención observando las sensaciones del aire con cada inhalación y cada exhalación.

Aunque mantengas la atención en las sensaciones del aire en la nariz,

Tu conciencia se abre a la experiencia interna.

Observas.

Acoges.

Observas ese espacio de la conciencia que se abre a la experiencia interna,

Como si quisieras ver la pared de la frente.

En ese espacio íntimo,

Te visualizas como si te miraras a un espejo.

Un espejo refleja tu imagen.

Observas.

Te visualizas mirándote en un espejo.

Y el espejo refleja tu imagen.

Acoge toda sensación que surja.

Crea espacio.

Lleva la atención a las sensaciones físicas que pudieran manifestarse.

Permite la libre expresión de la experiencia.

Observas tu imagen y las sensaciones físicas que pudieran manifestarse.

Observa tu cuerpo.

Siéntelo.

Casi que puedes ver reflejado en el espejo las partes que se encienden en tu cuerpo,

Las partes que manifiestan diferentes formas de expresarse.

Estás en calma.

Estás practicando yoga nidra.

Mi voz es la nave de tu comprensión profunda.

Y tu comprensión está recorriendo todo tu cuerpo.

Dibujas una cálida sonrisa que el reflejo del espejo te devuelve.

Dibujas una cálida sonrisa que el reflejo del espejo te devuelve.

Te sonríes como sonríes a un amigo,

A una amiga.

Te sonríes con la ternura de quien sonríe a un bebé.

Te sonríes con la sinceridad de quien sonríe a un ser amado.

Te sonríes con la picardía como se sonríen los cómplices.

Te sonríes como quien sonríe a un cachorro,

A una mascota.

Te sonríes con la fuerza de la vida.

Te sonríes como lo hace una planta al recibir tu riego,

Tu cuidado.

Te sonríes y la totalidad de tu existencia sonríe.

Date cuenta.

Tu cuerpo sonríe.

Observa las sensaciones que recorren la experiencia presente.

Y en este momento,

Mirándote al espejo,

Puedes reconocerte.

Te invito a que proyectes en esa imagen que se abre en el reflejo tu propósito.

O aquella imagen de ti que quieras despertar.

O quizás quieras descubrir qué se refleja y observarlo.

Quizás te ves actuando como lo necesitas,

Con la actitud deseada.

Tal vez desarrollando una actividad o creando un nuevo hábito.

Es muy real.

Lo puedes vivir.

Ya es una realidad.

Y sonríes y te sonríes.

Esta realidad se está haciendo carne.

Cada partícula,

Toda la expresión bioquímica que recorre la experiencia,

Se está acomodando amablemente a tu visión.

Y te alegras de que esté sucediendo.

Observa las sensaciones que recorren tu sentir.

Las huellas que esta visión dejan en ti.

Como la espuma blanca de las olas dejan en la orilla del mar.

Observa.

Eres agua.

Eres mar.

Eres un ser social que se relaciona con naturalidad,

Con la existencia.

Social contigo.

Social con tus relaciones personales.

Permaneces observando tu cuerpo tumbado.

Tumbado sobre la arena.

Las huellas del mar acarician tu piel.

Permanece descansando en esa playa.

La playa de tu interioridad.

Y observa.

Mantienes la observación en ese plano interior que se abre a ti y todas las sensaciones que vayan surgiendo.

En este mar todo tiene cabida.

En este mar todo fluye.

Sigues consciente.

Observas tu cuerpo nuevamente.

¿Cómo se siente?

Llevas la atención a la respiración nuevamente.

Y poco a poco comienza a respirar profundamente.

Sin esfuerzo.

Sintiendo como el aire entra hacia la base de los pulmones.

El abdomen se eleva.

Con un gesto amable.

Con esa sonrisa bajo la piel que habitas.

Y para exhalar abre la boca.

Esboza una placentera sonrisa y suelta el aire.

Y una vez más.

Inhalas.

Con un gesto amable.

Para exhalar abres la boca.

Sonríe y exhala libremente.

Y lleva la atención a las sensaciones y a los sonidos que hay en el exterior.

Sientes la temperatura a través de la piel.

Y recuerda el lugar en el que estás.

La ropa que llevas puesta.

Y comienza a mover los dedos de las manos lentamente.

Ayúdate de la respiración.

Y siente como un movimiento atrae otro movimiento.

Yoga Nidra ha terminado.

Comienza a mover los tobillos,

Los pies.

Desperézate a tu ritmo.

Estírate.

Y haz todos los movimientos que consideres necesarios para ir saliendo de la práctica de Yoga Nidra.

No te apures.

No hay prisa.

Puedes doblar las rodillas.

Y abrazarte para aprovechar y mecerte hacia un lado o hacia otro.

Y para salir deja que tu cuerpo se gire sobre el lado izquierdo.

Dejas el brazo izquierdo como almohada.

El peso de tu cuerpo sobre el costado izquierdo.

Las rodillas flexionadas.

Yoga Nidra ha terminado.

Y de a poquito con la ayuda de la mano derecha que se apoya en el suelo frente a ti.

Comienzas a incorporarte.

Adoptas una postura cómoda.

Con la espalda recta.

Este tiempo para tener un gesto amable contigo.

Para agradecerte por tu tiempo.

Para agradecerte a ti misma,

A ti mismo por tu dedicación.

De manera que refuerces el mérito,

La constancia,

El sacrificio.

Y envuelvas todo eso con un gesto de gratitud.

Con un gesto amable.

Con un abrazo.

Y te invito a que si así lo sientes,

Compartas ese sentimiento con el resto de los seres sintientes.

Con las personas que conoces y con los que no conoces.

Las personas que compartimos hoy.

Y aquellas personas que comparten en otros lugares.

Y de a poquito puedes juntar las manos,

Frotarlas,

Generar calor.

Y puedes llevar ese calor al rostro,

Al cuello.

Repartir la energía de tus manos por todo tu cuerpo.

Y cuando termines,

Vuelves a frotar las manos.

Y te cubres los ojos.

Dejas que los ojos también sientan el calor de tus manos.

Generas un pequeño espacio entre el rostro y tus manos.

Y en ese espacio cóncavo puedes comenzar a parpadear,

Permitiendo que la luz se vaya filtrando.

Mueve los ojos hacia arriba y hacia abajo.

Hacia un lado y hacia otro.

Haz círculos en un lado y hacia el otro.

Haz círculos en un sentido y círculos en sentido opuesto.

Mantén la mirada al frente mientras retiras las manos.

Y cuando llegues a una distancia que tus ojos se hayan acomodado.

Namaste.

Jariyom.

Gracias.

4.8 (89)

Reseñas Recientes

Hanna

May 20, 2025

Qué meditación tan bonita!

Carmen

April 25, 2025

Gracias, Roberto, por tu generosidad. Es mágica esta práctica.

José

August 21, 2024

Gracias... muchas gracias 🫂

Carina

February 26, 2024

Una de mis favoritas. Gracias Roberto

Marcelo

February 20, 2024

Otra sesión increíble de yoga nidra 👐 desbordando gratitud y dicha. Hari om

Araceli

April 30, 2023

Gracias gracias gracias por esta meditación tan maravillosa 🫶🫶🫶🙏🏻🙏🏻🙏🏻

Rafael

March 25, 2023

Muchas Gracias, namaste

Aymin

January 15, 2023

Gracias 🙏🏽

Eva

April 9, 2022

Una maravilla ✨ Cómo siempre Graciñas Roberto😌🙏🏽

Graciela

April 3, 2022

Rober el mejor!!! Sus Yoga Nidra son lo mejor que he escuchado en mi vida. Un grande!!!!

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