
Monitoreo Abierto
Esta práctica tiene como objetivo expandir tu atención de forma que puedas permitirle a los diferentes objetos ir y venir sin esfuerzo, sin detenerte en alguno de ellos. Simplemente observando, sintiendo desde la presencia.
Transcripción
Adopta una postura sentada que refleje dignidad y presencia.
Te invito a cerrar los ojos por un momento.
Tómate tu tiempo para sentir dónde el peso de tu cuerpo toca la silla,
El cojín o la superficie en donde estás sentado o sentada,
Anclándote a este espacio en este momento.
Ahora,
Primero dirige tu atención a la respiración por unos momentos.
Simplemente inhala y exhala.
Cada respiración es una nueva oportunidad para estar plenamente presente en este momento.
Cada respiración te dirige a ese espacio de calma y observación consciente y constante.
Cuando estés listo o lista,
Deja de atender a tu respiración.
Permite que tu atención simplemente flote de un momento a otro,
De un objeto a otro.
Tu atención puede dirigirse a pensamientos,
Sonidos,
Sensaciones físicas,
Emociones,
No importa dónde vaya tu atención.
Observa,
Escucha,
Siente,
Huele,
Degusta.
Simplemente flota de un sentido a otro.
Quizás notes que te duele un poco el pie.
Quizás tu respiración capte tu atención.
Una sensación de miedo en tu pecho te pide atención.
Tal vez notes el sonido de un automóvil que pasa,
Algunos pájaros,
Algunos perros.
Si surge algún estímulo que llame abruptamente tu atención,
Permite que este te ancle más a un estado de presencia consciente.
Simplemente cambia de un sentido a otro,
Permitiendo que tus sentidos te guíen.
Trata de ver la sensación no como una distracción,
Sino como una oportunidad para explorar,
Ser curioso o curiosa.
Mantén tu atención en lo que te parezca más urgente,
Hasta que otro sentido te guíe en una nueva dirección.
En algún momento,
La sensación actual se disipará al fondo de tu conciencia nuevamente.
Puede ser que haya algo más en tu cuerpo o en tu entorno que sea más relevante ahora.
Ve ahí y repite el proceso.
Simplemente permítete estar con lo que sea que esté pasando.
Sube a la corriente de conciencia a medida que cambia naturalmente.
Al igual que con todas las meditaciones de atención plena,
Siempre que tu mente divague,
Llévala de vuelta al objeto de atención.
En este caso,
El sentido que más capte tu atención.
A veces pueden surgir experiencias agradables o incómodas.
Obsérbalas y atiéndelas sin juzgarlas.
Solo fíjate en ellas.
Obsérbalas.
Cuando te sientas abrumado o abrumada por las experiencias,
Siempre puedes volver a la respiración para poder anclarte en el momento presente.
Continúa con esta conciencia flotante durante unos minutos más.
En silencio.
Conciencia.
Para finalizar este ejercicio,
Trae de vuelta tu atención al cuerpo.
Comienza a mover los dedos de tus manos,
Los dedos de tus pies.
Y a tu tiempo y a tu ritmo,
Abre los ojos.
Conoce a tu maestro
4.5 (29)
