
Abrázate
Cuando aprendes a abrazarte con compasión se activan las hormonas del bienestar, entras en calma y bajas la ansiedad. En esta meditación te enseño a respirar en tu propio abrazo logrando hacerte presente en el amor y la ternura que tu alma y tu corazón necesitan. Escuchándola podrás sentir control, ser el ancla de tu respiración y tu existencia. Sentirás un profundo bienestar. Acompáñame en esta meditación, respira y abrázate.
Transcripción
Abrázate.
Esta meditación está creada para que tengas un encuentro contigo mismo.
Es necesario regresar a nuestro centro,
Utilizando como ancla nuestro corazón y nuestro aliento.
Es ahí donde de verdad habitamos.
Nuestro corazón es nuestro universo.
Al meditar,
Trata de encontrar una postura cómoda que te permita sentirte bien en tu propio cuerpo.
Acomoda tus piernas de una forma que no te molesten.
Deja caer tus brazos.
Que sea el propio peso de la gravedad suave la que los relaje.
Puedes dejarlos reposar sobre tus muslos o al lado de tu cuerpo si estás acostado o acostada.
Mueve tu cuello suavemente.
Muévelo hacia ambos lados.
Y comienza a hacerte presente.
Antes de cerrar los ojos,
Mira con ternura a tu alrededor.
Observa tus cosas.
Adéntrate con ternura y compasión en tu propio corazón.
Piensa en tu cuerpo.
Observa los detalles y sus sensaciones.
Si sientes alguna incomodidad,
Respira profundo.
Y envía el aire a esa parte de tu cuerpo que molesta.
Pero hazlo con cariño y amabilidad.
Escucha los sonidos que te rodean.
Respira con calma.
Siente esos sonidos.
El aire.
Las cortinas.
El abanico.
Siente la textura de tu ropa.
Siente el suelo.
Su materialidad.
Si tienes una alfombra,
Percibe la calidad de su textura.
De su tela.
Perciba el silencio de tu espacio.
Y haz lo tuyo.
O integra los sonidos que te rodean como si fuera una cálida música.
Una suave advertencia de que estamos vivos y presentes.
Piensa que es un placer estar vivos.
Ahora,
Respira hondo por la nariz.
Y suéltalo por la boca.
Esto te ayudará a soltar el cansancio.
A relajarte.
Hagámoslo tres veces.
Inhala profundo por la nariz.
Suéltalo por la boca.
Así.
Muy bien.
Inhala profundo.
Y sueltas.
Otra vez.
Sigue respirando lentamente.
Profundo.
Inhalando por la nariz.
Y ahora soltando por la nariz.
Mientras te haces presente,
Sonríete a ti mismo,
A ti misma.
Pon en tus labios una sonrisa suave,
Relajada.
Mueve tus quijadas un poco.
Despega la lengua.
Déjala suelta y cómoda dentro de tu boca.
No trinques los dientes.
Siente todo tu rostro relajado.
Y respira calmadamente por la nariz.
Llevando tu conciencia a tu corazón.
Ahora,
Levanta los brazos suavemente y abrázate.
Comienza por la parte superior,
Abrazando tu cuello con suavidad.
Puedes inclinar un poco tu cabeza hacia los brazos.
Hazlo con ternura,
Sintiendo que abrazas a tu niño interior,
A tu niña interior.
Sintiendo que abrazas a tu alma.
Abrázate.
Envía tu respiración a tus manos con suavidad.
Dile a tus brazos que amas ese cuerpo y esa vida que está dentro.
Hazte presente en ese cuerpo.
Exprésale tu ternura.
Cuando nos abrazamos,
Ocurre una magia especial en nuestro cuerpo y en nuestro espíritu.
Inmediatamente evocamos el amor arquetipal,
El amor universal,
La totalidad del amor y la aceptación.
Sigue respirando con ternura.
Si deseas,
Puedes bajar los brazos y colocarlos como más cómodo te sea.
Sé tierno.
Sé tierna contigo misma.
Permite que ese amor inunde tu corazón de paz,
De compasión.
Que tu cuerpo sienta que no estás solo.
Que hay una fuerza más grande sosteniéndolo con mucho amor.
Tus brazos no tienen que cubrir todo tu torso.
Basta con que los coloques en forma cruzada sobre tu pecho o con las manos ligeramente sobre los hombros.
También puedes dejarlos bajar y colocar los brazos sobre el regazo opuesto.
Como si hicieras una equis con ellos en tu pecho.
Con amabilidad,
Siente tu respiración.
Lo importante es que respires profundamente y de manera relajada.
Que tu abrazo sea cómodo a tu cuerpo.
Ahora,
Con tu imaginación,
Siga respirando en el abrazo.
Siente que tus brazos se llenan de aire.
Envíale ese aire a tu corazón y siente ese amor incondicional que te habita.
Percibe ese silencio y esa tranquilidad y esa paz que tu cuerpo sabe ofrecerte.
Estás lleno de paz,
Llena de paz.
Esa paz y ese amor son inherentes a tu cuerpo.
Son tu propia conciencia.
Tú eres ese abrazo de amor que te llena de vida.
Agradece a tu cuerpo el latir del corazón.
La abundancia del aire que respiras.
La ternura que eres capaz de ofrecerte a ti y al mundo.
Ese amor nace y se multiplica con reflejos.
Esa ternura se vuelve eje central de tu vida.
Todo el amor que bocas regresa a ti.
Todo el amor que nace de ti riega el mundo como una lluvia suave y nutritiva que alimenta la existencia.
Ya te has dado cuenta que este abrazo está lleno de paz y de luz.
Cuando respiras y te abrazas,
Tu esencia despierta.
La paz inunda todo tu cuerpo.
Quédate un momento respirando tu abrazo,
Respirando tu amor.
Disfruta esa calma.
Cuando desees terminar dale gracias a tus brazos.
Dale gracias a tu corazón.
Y dale gracias al aire que respiras.
Date gracias a ti mismo,
A ti misma.
Y te sonríes lentamente y respirando suavemente.
Cuando tú desees vas moviendo poco a poco tu cuerpo lentamente,
Suavecito.
Mueves tus pies,
Mueves los deditos de tus pies.
Vas moviendo las piernas,
Tus manos,
El cuello.
Y vas regresando poco a poco.
Solo cuando estés listo o lista puedes abrir los ojos o simplemente seguir disfrutando de este espacio de paz que tú has logrado conseguir.
Abrázate siempre.
Y gracias por meditar conmigo.
Soy Zoe Jiménez Correger para Inside Timer.
Y siempre puedes volver.
Namasté.
Conoce a tu maestro
4.8 (152)
Reseñas Recientes
More from Zoé Jiménez Corretjer
Meditaciones Relacionadas
Profesores Relacionados
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
