
Meditación Guiada Para Dormir o Relajarse Profundamente (Un Lugar Seguro)
Práctica para dormir o relajarse profundamente, ideal para crear una actitud de calma y regresar al cuerpo, tu verdadero hogar. Te ayudará a disminuir la ansiedad, ya que quizá tu mente esté muy inquieta. Esta práctica te ayudará a disminuir la agitación mental y te traerá al momento presente para lograr un sueño reparador.
Transcripción
Hola,
Mi nombre es Mónica Medina y voy a guiarte por una práctica de relajación profunda.
Puedes utilizarla para conciliar el sueño o solamente para encontrar un espacio donde soltar de manera amable todas las tensiones,
Preocupaciones o ansiedad que hayas estado acumulando en el transcurso del día.
Te invito a buscar un lugar donde puedas tener una postura cómoda,
Colocarte una frazada.
Si está bien para ti,
Coloca la palma de tu mano derecha extendida sobre tu pecho y la palma de la mano izquierda extendida sobre tu abdomen sin forzar.
En algún momento de la práctica te pediré que las coloques a los costados de tu cuerpo pero ahora simplemente déjalas descansando sobre ti.
En cualquier momento de la práctica si notas alguna incomodidad puedes hacer las adaptaciones que consideres prudentes para que estés lo más cómodo o cómoda posible.
Puedes cerrar tus ojos y por un momento percibirte e identificar cómo estás,
Cómo te sientes.
Intenta no rechazar ninguna respuesta que surja.
Deja que cualquier idea,
Sensación o emoción de cómo estás o de cómo te sientes simplemente surja.
Sin reactividad.
Simplemente notando sin juzgar,
Sin criticar.
Y si puedes menciónalo en tu cabeza.
Tal vez con un me siento cansado.
Tal vez con un estoy ansiosa.
Tal vez con un por un momento estoy tranquilo o tranquila.
Simplemente identificando cómo estás en este momento.
Identifica en tu cuerpo si tal vez él se sigue moviendo a pesar de estar recostado o recostada.
También nota si hay alguna tensión ya sea en tus hombros,
En tu cuello,
En tus manos,
En tu cara.
Intenta soltar un poquito más y aquietarte.
Intenta soltar un poco más esta tensión con las siguientes respiraciones.
Ahora te invito a que tomes tres inhalaciones profundas a tu propio ritmo.
Intenta inhalar el aire de manera suave,
Lenta.
Sostenerlo por unos momentos y soltar el aire por la boca también de manera suave y lenta.
Intenta ser consciente de sentir el aire cuando entra al inhalar.
Notar la pausa por unos momentos cuando lo sostienes y sentir el aire cuando exhalas.
Hazlo lento.
Inhala lo más profundo que puedas llenando tus pulmones.
Exhala lo más lento posible.
Y con cada exhalación,
Permite que el peso de tu cuerpo caiga y se suelte sobre el lugar donde te encuentras.
Inhala profundo,
Profundo,
Profundo.
Siente el aire por un momento y al exhalar suelta cualquier tensión que haya en tu cuerpo.
A partir de este momento te voy a invitar a que no cambies nada de tu respiración.
Permite tener una respiración natural sin intentar modificarla.
Deja que tu cuerpo tenga una respiración orgánica sin manipulación,
Sin perseguir nada.
Observa.
Lleva una atención curiosa a los movimientos sutiles de tu respiración e intenta notar si la estás controlando,
Soltando.
Si te sientes cómodo o cómoda,
Lleva una atención curiosa y receptiva a las palmas de tus manos.
Siente cualquier movimiento que haya en las manos.
Siente las palmas.
Y tal vez puedas sentir ese oleaje del movimiento de la respiración.
Cómo suben y bajan respirando.
Cómo se mueven suavemente.
Identifica cómo es este movimiento.
Si es lento.
Si es rápido.
Tal vez puedas notar la sensación que haya en las palmas de tus manos en contacto ya sea con tu piel o con la tela de la ropa que tengas puesta.
Tal vez puedes notar el eco y ese mecer que puede ocasionar tu abdomen al inhalar y al exhalar subiendo y bajando.
Y cómo mueve suavemente tus manos.
Cómo se va y vende la respiración.
Qué temperatura sientes en la palma de tus manos.
Y si alguna emoción o alguna sensación o algún pensamiento te distraen,
Solamente nótalos.
No los rechaces.
Permite que aparezcan.
Ponles atención por un momento.
Y como si fueran nubes en el cielo que van flotando y se van,
Así permite que eso se vaya.
Con amabilidad,
Con suavidad,
Sin rechazar.
Intenta no juzgarte ni criticarte si pierdes la atención.
La atención se escapa.
Y esto puede ser natural.
Puede estar planeando o puede estar pensando otra cosa.
No te pelees con ello.
Piensa que no es un defecto.
Es una naturaleza misma.
Solamente regresas tu atención con amabilidad a notar tus manos sobre el pecho y el abdomen tantas veces como sea necesario.
Con suma suavidad,
Deja descansar tus manos si así lo prefieres a los lados de tu cuerpo.
Si te sientes cómodo en la postura en la que te encuentras,
Permanece ahí como estás.
Ahora tómate un tiempo para identificar si alguna tensión en el cuerpo surgió.
Vamos a revisar comenzando por los pies.
Déjalos caer a los lados.
Revisa tus piernas.
Permite que el subpeso caiga hacia el lugar donde te encuentras.
Nota tu cadera,
Tu pelvis,
Tu estómago.
Abre y suelta.
Ve hacia arriba,
Hacia tu pecho.
Y nota tu tronco y ve hacia abajo y hacia la espalda,
Soltando el peso de tu cuerpo y notando que puedes estar más relajado,
Cada vez más relajado.
Observa tus hombros,
Suéltalos,
Tu cuello y déjalos caer un poco más.
Observa tu cara y nótate si hay tensión en esta parte de tu cuerpo,
Tus mejillas,
Tus ojos.
Nota si estás apretando los dientes,
Tu entrecejo y tu frente.
Observa tu cabeza y nota cómo puede estar más relajado y más profundo tu cuerpo completo.
Observa tu cuerpo y suavelo en su totalidad.
Imagina que todo tu cuerpo y tus órganos,
Desde el cerebro,
Los músculos de tu cara,
Los órganos,
Pulmones,
Están funcionando de manera armónica.
Con cariño,
Con ternura hacia ti mismo,
Hacia ti misma,
Con una actitud de calma y de tranquilidad,
Atiende los ecos de la respiración en tu cuerpo,
En cualquier lugar que se manifieste.
Nota cada expansión y cada contracción de la respiración.
Y así,
Como estás,
Puedes notar que este es un lugar tranquilo,
Que es un lugar de quietud,
Que tu actitud y en tu interior es el lugar de paz y calma,
Siempre que lo necesites.
Un lugar seguro,
Donde puedas estar sin presiones,
Sin tensiones,
Sin buscar ni perseguir nada.
No hay nada que alcanzar,
No hay nada que crear.
Simplemente estando en tu verdadero hogar,
Tu cuerpo.
Y amplía un poco más el campo de tu experiencia,
En tu imaginación.
Imagina que puedes materializar ese lugar seguro,
Tal vez buscando un espacio,
Un lugar donde te gusta estar.
Puedes ser tumbado en un jardín,
Viendo las estrellas.
Puedes ser sentado en la orilla de una playa,
Viendo el oleaje suave y escuchándolo.
Tal vez sea observando una laguna tranquila,
Viendo las montañas.
Busca el lugar que tú prefieras.
Observa el cielo,
Que puede estar estrellado,
Lleno de estrellas.
Investiga qué hay en ese sitio y siente cómo te sientes,
Cuando puedes estar ahí descansando en quietud,
Paz y tranquilidad,
Bienestar.
No hace falta que te esfuerces buscando un sitio,
Simplemente deja que aparezca.
Un lugar donde hayas sido muy feliz.
Observa alrededor.
Tal vez puedas sentir una pequeña brisa en tu cara y siente cómo te sientes,
Cuando estás en un lugar que te protege y que te acoge.
Y ahí descansa.
Ahí descansa.
Por unos minutos más,
Seguirás escuchando el fondo.
Descansando en ese lugar.
Acompañándote.
Conoce a tu maestro
4.7 (913)
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