
Visualización Para Rendir en un Examen
Esta práctica está dirigida a personas a partir de 12 años que tengan que presentarse a una prueba escrita o examen. La propuesta plantea una programación mental para disponer de todos los recursos y capacidades en el momento de la prueba y así que el resultado refleje el esfuerzo y dedicación. Incluye una práctica de relajación corporal y visualización positiva del momento del examen y su resultado. Se recomienda practicar los días anteriores al examen para reforzar la programación.
Transcripción
Hola,
Si estás escuchando este audio es porque tienes ante ti un reto,
Una prueba de conocimientos y habilidades y quieres que todas tus capacidades estén preparadas para responder de forma adecuada,
Con calma y confianza,
De manera que tu esfuerzo y dedicación se vean reflejados en el resultado.
Te acompaño en esta práctica de relajación y visualización para la que te propongo que te coloques en una postura cómoda,
Sobre la espalda en la cama con los brazos y piernas un poco separados del cuerpo o en una posición sentada donde te sientas a gusto.
Vas a empezar relajando el cuerpo y para ello empezaremos sintiendo la tensión y la relajación.
Puedes cerrar tus manos en un puño,
Coges aire por la nariz y lo aguantas dentro de ti mientras haces fuerza con tus puños.
Sientes la tensión hasta los hombros y ahora suelta el aire por la boca relajando los brazos.
Puedes repetir,
Coge aire por la nariz,
Cierra fuerte los puños,
Aguanta y suelta por la boca descansando los brazos.
Ahora sientes tus brazos y manos más flojos y relajados.
Aguanta en tus pies,
Coge aire por tu nariz y puedes estirar las puntas de los pies sintiendo la fuerza de las piernas.
Aguanta un poco más y suelta por la boca relajando los pies y las piernas.
De nuevo,
Toma aire por tu nariz,
Apunta con los dedos de los pies hacia arriba y trata de levantar un poco las piernas,
Aguanta y suelta por la boca.
Sientes las piernas relajadas desde los pies hasta las caderas.
Piensa en tu espalda,
Las diferentes partes de tu espalda que están apoyadas.
Toma aire,
Aguántalo dentro de ti y trata de levantar el pecho separando la espalda de su apoyo.
Aguanta un poco más y suelta por la boca apoyando la espalda.
Puedes repetir,
Coge aire,
Levanta el pecho,
Aguantas,
Sientes la tensión y sueltas.
Ahora sientes tu espalda y tu pecho relajados.
Por último,
Coge aire y levanta un poco la cabeza de donde la tienes colocada.
Aguanta el aire dentro de ti y suelta con cuidado descansando.
Todo tu cuerpo está relajado y tu respiración es una gran ayudante para encontrar la calma.
Puedes dejar los labios separados y coger aire por la nariz y soltarlo muy despacio por la boca,
De una forma silenciosa.
Con cada respiración tu cuerpo se vacía de todas tus tensiones y cada vez que entra el aire sientes la calma.
Ves ahora tu respiración tranquila,
Cogiendo aire por la nariz al inspirar y al expirar,
Y ante tus ojos imaginas el número 3.
Obsérvalo como si lo quisieras dibujar delante de tus ojos cerrados.
Cada vez que imagines este número mientras respiras,
Recuperarás estas sensaciones de relajación en tu cuerpo.
Voy a ir contando ahora de 5 a 1.
A medida que cuentes sentirás más relajación.
Cuando llegue a 1 te encontrarás en un lugar en el que sientas mucha tranquilidad.
5,
4,
3,
Vas sintiendo cada vez más relajación.
2,
1,
Te encuentras en ese lugar en el que sientes mucha tranquilidad.
Imagina que ya estás allí,
Que observas a tu alrededor,
Que sientes en tu piel,
A qué huele en ese lugar,
Que escuchas.
Tómate tu tiempo.
Poco a poco la imagen va desapareciendo,
Pero la calma sigue contigo.
Y ahora puedes imaginar delante de tus ojos el número 2,
Como si lo dibujaras en el aire con tus ojos cerrados.
Cada vez que imagines este número mientras respiras,
Recuperarás estas sensaciones de calma y relajación en tu cuerpo y en tus pensamientos.
Ahora vas a imaginar el momento del examen como si ya hubiera ocurrido y fuera un bonito recuerdo.
Te encuentras ante la puerta del lugar donde vas a realizar el examen.
Sientes tu respiración en calma.
Tu cuerpo está relajado y tus pensamientos te hacen sentir confianza en todas tus capacidades y en el esfuerzo que has realizado.
Llega el momento de entrar y te sientas en el asiento que será tu puesto.
Es cómodo y preparas todo el material que necesitas sobre la mesa.
Te entregan el examen y escribes tu nombre.
Escribes tu letra que te ha salido muy bien y comienzas a leer las preguntas con tranquilidad.
Sientes una gran alegría al descubrir que todas las respuestas las conoces.
Tienes toda la energía para responder con claridad.
Todo tu cuerpo y tus pensamientos están concentrados y encuentras las palabras perfectas para cada respuesta con una seguridad completa.
Es muy divertido responder estas preguntas.
Disfrutas escribiendo las respuestas,
Resolviendo los problemas y te sorprendes con las ideas tan buenas que se te ocurren.
Como si fueran interminables,
Una detrás de otra,
Las puedes escribir con letra firme y clara.
Has terminado de responder a todo y aún tienes tiempo para leer con atención todas tus respuestas.
Sientes que todo es perfecto,
No cambiarías nada y sientes una gran satisfacción por el buen trabajo que has hecho.
Desde lo más profundo de tu corazón sonríes,
Pensando en el momento en el que corrijan tus respuestas y te imaginas que cada pregunta es correcta,
Una tras otra,
Tienen la máxima puntuación.
Al finalizar la corrección escriben junto a tu nombre,
Excelente,
Gracias por tu esfuerzo.
Ahora imagina delante de tus ojos el número uno,
Como si lo pudieras dibujar con tu mente,
De manera que cuando imagines este número mientras respiras,
Recuperarás estas sensaciones de relajación en tu cuerpo,
La tranquilidad de tus pensamientos y todas tus capacidades estarán preparadas como en el ejercicio de visualización.
Recuerda,
En cada reto lo importante es el esfuerzo y seguir hacia adelante.
Con ayuda el camino es más fácil,
Pídela siempre que lo necesites.
Cada logro comienza con la decisión de intentarlo,
Gracias por tu valentía.
En cualquier momento cuando necesites recuperar estas sensaciones,
Puedes dar tres respiraciones profundas imaginando el número tres,
El número dos y el número uno frente a tus ojos cerrados.
Cuantas más veces repitas este ejercicio,
Más fácil vendrán a ti todas estas sensaciones,
A la cuenta de tres,
Dos,
Uno.
Voy a comenzar a contar de uno a cinco y a la cuenta de cinco abrirás los ojos sintiendo un gran descanso,
Calma en tus pensamientos y confianza en tus capacidades.
Uno,
Dos,
Tres,
Puedes dar una respiración profunda,
Cuatro,
Puedes ir moviendo con suavidad las manos y los pies y cinco,
Puedes abrir los ojos,
Gracias,
Gracias,
Gracias.
Conoce a tu maestro
4.8 (85)
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