
Consciencia de la Mente
La mente es la llave que abre el camino en esta vida apoyada con el amor de la adre y la sabiduría del cosmos. Ella por si sola puede confundir y perderse en su laberinto emocional, darle las herramientas de apoyo hará que esta sea de gan utilidad.
Transcripción
Vamos a colocarnos en una posición cómoda,
Manteniendo la espalda recta y los ojos entreabiertos.
Vamos a envolvernos en una luz para activar la conciencia y reparar la mente para poder aprender de ella,
Conociéndola y evitando que sea la que dirija nuestros actos,
Sino un sistema de ayuda para decidir sabiamente sobre ellos.
Para ello,
Primero vamos a relajar nuestro cuerpo físico,
Concentrándonos en la respiración.
Vamos a respirar lenta y tranquilamente,
Observando cómo entra el aire y cómo sale.
En este instante,
Sólo existe nuestra respiración.
Sentimos el vaivén de los hombros,
Cuando inspiramos y cuando expiramos.
Como sube y baja nuestro pecho,
Como nuestro cuerpo recibe el oxígeno.
En cada inspiración tomamos la paz y en cada expiración soltamos las preocupaciones.
Un movimiento continuo que nos recuerda al pulso del latir de un corazón,
Al vaivén de las olas,
Al murmullo de las hojas.
Inspiramos y exhalamos,
Entrando en un estado de calma y de bienestar.
Ponemos la atención en nuestro corazón,
Justo en su centro.
Allí comienza a crecer un punto de luz azul claro celeste.
Este rayo comienza a ascender hacia la cabeza,
Conectando la glándula pineal,
Que está en la base del cráneo,
Y llenándola de energía azulada sedante.
En este instante,
El corazón y la glándula pineal están conectadas.
De aquí,
Otro rayo se conecta a la hipófisis,
A la glándula pituitaria,
Que está justo en medio del cerebro.
Esta energía calmante,
Sedante,
De color celeste,
Une los tres puntos,
Conectándolos y concentrando la energía de calma,
De tranquilidad y de paz.
Las tres glándulas,
Las tres partes,
Inundan el estado mental,
Penetrando en sus diferentes estratos,
Para convertir el cerebro,
La cabeza,
En una esfera celeste radiante.
Esta energía relajante y sedante,
Que se expande a través de la mente,
Nos hace sentirnos en paz,
En calma,
Expandiéndonos hacia el exterior,
Con una capacidad absoluta de tranquilidad.
En este estado,
Descubrimos que en nuestra mente aparece un laberinto.
Está vacío,
Y es grande,
Pero sencillo.
Es como un inmenso océano de serenidad,
Y tu mente en el centro,
Está en calma,
Inactiva a la espera,
Pero consciente de todo.
Está en el presente,
Existe,
Es y se mantiene.
Bajo tus pies,
Sientes la tierra,
Cómo vive,
Cómo vibra,
Cómo te transmite unas ondas que se propagan por tus piernas,
Tu cuerpo,
Hasta alcanzar el corazón,
Haciéndolo vibrar,
Y cómo recorre la vida el puro movimiento,
El puro amor a través de ti.
Este amor que te manda la vibración de la tierra,
Que se junta con la energía de tu corazón,
Se expande alrededor de tu cuerpo físico,
Con una energía rosada,
Una energía vibrante,
Pura,
Llena de vida y de amor incondicional.
Esta energía avanza hacia el cerebro,
Llenándolo de sensaciones,
De amor incondicional,
Dándole un sentido al ser,
Activándolo hacia un propósito en la vida.
Al mismo tiempo,
Del cielo,
Del universo,
Del cosmos,
Descienden destellos brillos dorados que penetran a través de tu coronilla,
Dándole la chispa necesaria,
Aportándote sabiduría y claridad mental innata,
Para ayudarte en tu propósito y en tu función.
De esta forma,
Te sientes conectado a la tierra por el corazón y al cosmos por la coronilla.
La mente es una poderosa e inmensa herramienta necesaria para alcanzar nuestro propósito en este presente.
Así,
Conectado,
Es un hermano amoroso,
Que nos comunica con la fuente,
Que tiene la sabiduría y la luz para encauzarlos,
Y nos conecta con el amor de la tierra.
Esta mente que nos propulsa hacia adelante,
Nos hace ver el camino,
Hacia nuestro interior,
Hacia nuestro hogar.
Se convierte en esta calma,
En un aliado.
La mente es la llave que abre y que muestra el camino,
En este estado de calma y de expansión de conciencia,
El miedo,
Preocupaciones.
No tienen cabida,
Pues están respaldadas con el amor de la tierra y la sabiduría del cosmos.
Cuando encontremos esas sombras en el camino que nos invadan,
Nos paralicen o nos bloqueen,
Sólo hay que usar esta llave,
Abrazada en el amor y en la luz,
Para poder encontrar otra vez el sentido.
La mente,
Apoyada así en el amor de la tierra y en la sabiduría del cosmos,
Nos muestra el equilibrio y la estabilidad de la vida de este presente,
Y cuál es el camino que debemos de seguir.
Nuestra mente pertenece a una red de conciencia,
De más mentes de este planeta.
Cuando una se enciende,
Es capaz de ir alumbrando las que tiene en su entorno.
Por eso,
Ahora,
Vamos a compartir esta luz,
Esta reconexión,
Este despertar,
Con las que tenemos a nuestro alrededor.
Sentimos la inercia y la saturación del entorno,
La desgana,
La apatía,
El miedo,
La culpa,
El juicio.
Por eso,
Ampliamos la luz azulada,
Brillante,
Sedante y calmante,
Hacia este entorno que nos rodea,
Para transitar los laberintos de esta red y limpiarlos de suciedad,
Iluminándolos.
A la vez que avanzamos,
Comprendemos que todo esto que estamos viviendo desde nuestro entorno hacia el exterior,
Es un reflejo también de lo que habitaba dentro de nosotros.
Nos comportamos como un limpiador,
Como un transmutador,
Que va eliminando pensamientos negativos,
Viejos,
Arcaicos,
Obsoletos,
Rayantes y repetitivos,
Iluminándolos con la luz que sede y calma,
Apoyado por la conexión de la tierra y la saliduría del cosmos.
Liberando cada espacio,
Cada rincón,
Cada cámara,
Cada pasillo de este complejo laberinto mental que nos une al exterior y a nuestro entorno.
No hay pensamientos,
Solo actos,
Fluir a través de la luz dura y clara y serena que emerge de ti,
Que te guía,
Porque está conectada al corazón y que al avance te hace sentirte más libre,
Más ligero.
Cuando hemos finalizado con el laberinto de mentes de nuestro entorno,
Que están conectadas a la nuestra,
Continuamos hacia la mente de la humanidad.
Dejamos estas semillas de claridad,
De brillo,
De ligereza,
De poder,
De libertad,
Para que germinen y crezcan,
Emitiendo amor,
Emitiendo esperanza,
Fe y confianza.
Sentimos aquí en el corazón mismo de esta mente de la humanidad el latir del corazón de la tierra y cómo se une a él en una cascada de luz que lo impregna y lo inunda todo.
Y cómo de aquí,
Como un volcán,
Se conecta a la fuente del cosmos y desciende esta misma luz,
Llenando todo de una energía dorada de sabiduría,
De discernimiento que nos reconecta a los orígenes,
A nuestros propósitos,
A nuestras misiones.
Todo está conectado.
Somos lo que hemos vivido en el pasado.
Pertenecemos a la mente de la humanidad que se empequeñece en la mente de nuestro entorno,
Llegando a nuestra propia mente,
Donde aún sentimos la luz que lo ilumina todo y comprendemos que podemos ser artífices del cambio,
Que podemos llegar a cualquier sitio,
A cualquier mente,
Conectándonos en la luz,
En la conexión con la tierra y el cosmos.
Y a través del universo nos llega la sabiduría y la fuerza y el valor y el vigor de crear una red de color azul sedante y calmante que envuelve el planeta,
Sus tierras,
Sus aguas,
Sus habitantes y las energías de luz,
De amor,
De conexión,
De elevación,
De verdad,
Caen como semillas hacia este planeta.
Inspiramos y expiramos la calma,
La gratitud.
Inspiramos y exhalamos el amor,
La conexión,
La unión.
Inspiramos y exhalamos la vida y comenzamos a sentir nuestro cuerpo,
Primero los dedos de los pies,
Los dedos de las manos,
Las piernas y los brazos,
El latir del corazón y la respiración.
Y cuando lo creamos conveniente abrimos los ojos en calma,
En tranquilidad,
En bienestar y en agradecimiento.
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4.3 (12)
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