
Conexión con la Madre (Cuencos)
La Diosa Madre está en cada uno de nosotros reflejado en la feminidad que habita en nosotros, somos hijos/as, hermanos/as, sobrinos/as, nietos/as, de ella, es la ancestra y la madre tierra. Ella es la Diosa que habita en nostros, nos protege y nos alimenta.
Transcripción
Vamos a soltar todo el aire y cogemos tres inspiraciones profundas,
Piramos,
Retenemos y soltamos,
Contamos hasta tres y volvemos otra vez a inspirar,
A retener y soltar.
Una vez que hemos soltado todo este aire que estaba acumulado en nuestros pulmones,
Vamos a comenzar a relajarnos.
Vamos a visualizar como una luz azul celeste empieza a acariciar la planta de nuestros pies.
Sentimos como esta luz relaja y calma la planta de nuestros pies,
Iluminándolos y soltando la presión del camino.
Es una llama que juguetea en las plantas,
Haciendo que éstas recuperen la estabilidad y la elastidad originaria de los pies.
La luz azul penetra en los dedos iluminándolos y soltando también la tensión acumulada en esta parte del pie.
Sube por la planta,
Acaricia los tobillos y vemos como los tobillos se iluminan relajando y soltando la presión.
Los tobillos son una parte fundamental de nuestro cuerpo porque ejerce una presión de movimiento.
Por eso es importante que en este instante permitamos a esta luz azul celeste que los calme,
Los relaje y los suelte de la misma forma que fortalezca los huesos que en ellos hay.
Sentimos que es una luz cálida que abraza y penetra,
Nutriendo y fortaleciendo no solamente los huesos sino las articulaciones y musculatura.
Lentamente va subiendo por la pantorrilla,
Acariciando y soltando la musculatura de esta zona.
Sentimos como las dos partes de las piernas se iluminan,
Se calman y se relajan,
Soltando la tensión que en ellas hubiese podido haber acumulado.
Su ascenso continúa muy lentamente.
Llega a la rodilla,
Penetra muy profundamente en este juego también tan importante de la pierna.
Le da fuerza y vigor y restaura el equilibrio para que la rodilla pueda hacer la función para la cual fue destinada el movimiento de caminar.
La rodilla se ilumina totalmente,
Hasta el líquido que permite que los huesos no se desgasten se ilumina completamente.
De esta fuerza tan vigorosa,
De esta fuerza que nutre y calma.
Sentimos como todo se relaja,
Se calma y se suelta y continúa su avance por el muslo.
Sentimos la caricia de esta luz,
De esta fortaleza,
De este vigor que restaura y equilibra y a la vez nutre.
Las piernas descansan totalmente relajadas y sueltas,
Iluminadas por esta luz azul celeste.
Es la hora de comenzar a relajar nuestra espalda,
A estirarla y esta luz empieza a ascender lentamente por la columna vertebral.
Sentimos como ilumina a su paso soltando cualquier interferencia o bloqueo o distorsión que hubiese en la columna vertebral.
Al ascender sentimos como la espalda se estira,
Soltando cualquier tensión a la vez que se oxigena y se relaja suavemente,
Dulcemente,
Como una caricia.
Cuando llega a la altura de las cervicales sentimos como hace una pequeña presión para agilizar más la entrada de oxígeno entre las vértebras.
Esta pequeña presión es como un pequeño masaje que aligera y suelta las cargas ahí acumuladas.
La espalda totalmente estirada y relajada da paso a la apertura de nuestros órganos centrales y principales de nuestro cuerpo y vemos como a través de ella esta energía va abrazando a cada uno de ellos.
Primero le toca a los órganos del bajo vientre,
El intestino,
Los órganos reproductores.
Todos son iluminados,
Nutridos,
Saneados y relajados en la calma del abrazo de esta luz azul celeste.
Le toca ahora a los órganos del vientre,
Al páncreas,
Al intestinal,
Al hígado,
Al bazo,
Al estómago.
Todo es iluminado,
Nutrido y calmado penetrando profundamente en cada célula para reestructurar el bienestar y el perfecto funcionamiento de cada una de las hormonas que en estos órganos regulan.
La energía sigue penetrando en los órganos del pecho,
El pulmón,
El corazón.
Todo es iluminado y fortalecido sintiendo la calma de estas zonas.
Baja por los hombros acariciando los brazos,
Los codos,
Las muñecas,
Las palmas de las manos y los dedos.
La sentimos como vibra y su fuerza en nuestras palmas.
Sentimos su cálido abrazo y su calor agradable que ayuda a relajar estos miembros exteriores de nuestro cuerpo y a soltar la tensión que hubiese en ellos y los brazos caen relajados y en calma.
Esta dulce energía acaricia nuestro rostro calmando nuestra vista,
Nuestros ojos,
La nariz,
Las bocas,
Las orejas.
Acaricia el pelo relajando el cuero cabelludo y haciéndonos sentir en un estado placentero,
Relajado y calmado,
De paz y bienestar.
Nuestro cuerpo totalmente iluminado da paso a la entrada de nuestro mar de pensamientos,
A un estado de calma,
De tranquilidad,
De sosiego.
Sentimos como este mar se mueve lentamente acariciando toda nuestra capacidad mental y despertando a las glándulas del cerebro para que brote de ellas la misma sabiduría que está guardada dentro de nosotros.
En este estado de calma permitimos que nuestra esencia se eleve y se sintonice en un espacio donde el tiempo no existe,
Donde todo sucede a la vez y donde nos reencontramos con nuestra familia energética para escuchar su legado y recordar que formamos parte de una inmensa familia que siempre está a nuestro lado,
Presente en cada instante de nuestra vida.
En este espacio donde nos hallamos una figura femenina se acerca a nosotros.
Es la figura que representa la divinidad más pura de la Madre y colocando sus manos sobre nuestros hombros sentimos la bendición del amor más puro,
Incondicional y compasivo que podamos imaginar,
Pues ella es la dadora del amor y de la energía que mueve este universo y los universos de todos los sentientes.
Comprensiva de nuestras limitaciones nos coge de la mano y nos lleva hacia un estado donde la aceptación hacia todo nuestro entorno está bañado por la ley del dar y el recibir.
Dentro de nosotros se abre una comprensión mayor y exclusiva de esta ley tan universal que rige el mundo,
Porque el fluir de la energía es primordial para que pueda crecer,
Avanzar y desarrollarse.
El estancamiento o apropiación de la energía universal del amor hace que ésta se convierta en el polvo de la nada y a la vez puede ser destructiva para aquel que quiera poseerla.
Por eso la importancia de comprender el dar y el recibir,
Donde nada se estanca,
Nada se aquieta.
Todo permanece en movimiento porque el movimiento es la fuerza que hace crecer el amor y todo aquello que le rodee.
Por eso hoy dejaros guiar por esta mano que os lleva a la comprensión de la importancia de esta ley.
Todo aquello que permanece desaparece.
Todo aquello que se mueve perdura.
Lo que recibáis en una mano debéis soltarlo por la otra,
Pues es la única forma de estar siempre en comunión con la misma vida.
Si queréis dejar que una semilla florezca debéis depositarla en la tierra y soltarla de vuestra mano.
Será la única forma que la tierra le dé el nutriente para que ella pueda florecer,
Pero a su vez la tierra tiene que soltarla hacia el aire para que pueda crecer y mostrar todo su esplendor.
Y así la flor también debe de soltar su simiente porque así el aire puede llevarlo hacia otras manos,
Hacia otras tierras.
Recordad que no poseéis nada porque lo tenéis todo y esta ley es la primera y fundamental a la hora de convivir como hermanos y de estar en el planeta tierra.
Permanecéis quietos intentando acoplaros y cogiendo los dominios de un espacio,
Pero no os dais cuenta que ese espacio no os pertenece,
Pues pertenece al todo,
A la misma energía.
Cuanto más os aferréis,
Más pesados sois y más dificultad tendréis a la hora de liberaros y de aprender a comprender lo que es el verdadero fluir del dar y recibir.
Sois motas en un universo que está cambiando continuamente,
Diminutas y pequeñas formas de vida que evolucionan y crecen para llegar a fundirse en la misma energía del amor.
Cada vez que os agarráis perdéis la oportunidad de seguir avanzando y de seguir comprendiendo la grandeza donde pertenecéis.
¿Acaso un grano de arena forma la playa?
Un grano de arena forma parte de un conjunto de granos de arena que forman una playa.
Cada vez que permitís que lo que entra salga,
Os expandís un poco más hacia la verdadera esencia de lo que sois,
Pero sobre todo permitís la capacidad de seguir moviéndonos hacia la experimentación en lo que es la vida.
La energía es un movimiento,
El movimiento no es quietud,
Un ciclo constante que se mueve creciendo,
Evolucionando y desarrollando,
Día a día aprendiendo,
Experimentando y adquiriendo habilidades que os harán ser más íntegros con la energía de la cual pertenecemos,
De la cual llamáis amor.
Sentid ahora la inmensidad en la cual vivís y os alimentáis.
Aprender a soltaros de lo que no es vuestro,
De lo que no os pertenece y permitir que el flujo de la vida y el movimiento se instaure en vosotros para llegar a lo más supremo,
Infinito y grandioso que es el amor.
Recordad que sois seres todavía pequeños,
Que no comprenden la inmensidad.
Astreros de enjuiciar o de dar valor a lo que desconoceis,
Permitir sentir y observar toda la inmensidad de presentes,
Detalles,
Regalos que os están otorgando día a día,
En cada instante,
En cada respiración.
Observar la creación que os rodea y maravillaros de ella,
Por formáis parte,
Sois uno más.
Todo el conjunto de vida que os rodea está en vosotros y vosotros perteneceis al conjunto de vida.
Dejar vuestras manos libres para recibir y para dar.
De esta forma encontraréis la verdadera sabiduría,
El verdadero amor,
La verdadera felicidad.
Estoy aquí para ayudaros,
Para mostraros el camino,
Para enseñaros a aprender día a día y pronto comprenderéis mis palabras.
Poseéis en vosotros el fuego eterno de la vida,
Alimentarlo con amor y no seáis destructivos,
Sino que ejerzáis la labor de dar calor,
Arrope y ayuda a vuestro hermano.
La vida que os has dado es única y exclusiva para cada uno de vosotros.
No la desperdicieis,
Agarrándoos,
Acumulando y poseyendo lo que no os pertenece,
Porque formáis parte de él,
Sois uno con él.
Descansar ahora con mi bendición,
Con mi fuerza y mi arrope.
Descansar ahora porque yo estoy en vosotros y vosotros estáis en mí.
En esta calma en la que nos encontramos,
Vamos a regresar a la conciencia de nuestro cuerpo,
Pero vamos a hacerlo dulcemente,
Suavemente.
Vamos a sentir como la respiración se va haciendo más consciente,
Como sentimos los dedos de los pies y como la sangre circula por nuestras piernas.
Sentimos los dedos de las manos y como la sangre circula por nuestros brazos.
Regresamos a la conciencia del aquí y el ahora con esta paz,
Con esta calma,
Con la conciencia que hemos adquirido en esta meditación,
Pero con la alegría y la felicidad de ser realmente y de tener conciencia realmente de lo que somos,
Seres de luz,
Seres de amor.
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