34:11
34:11

Filosofía del Estoicismo - Cómo Aplicar Hábitos Estoicos

by Elías Berntsson

rating.1a6a70b7
Puntuación
4.8
Group
Actividad
Meditación
Adecuado para
Todos
Reproducciones
757

Filosofía del Estoicismo - Cómo Aplicar Hábitos Estoicos para Vivir más Feliz y Sufrir Menos Imagina tener una mente sana que te permite enfrentar los desafíos de la vida con calma y claridad. Reflexionar sobre nuestras reacciones y emociones nos ayuda a encontrar la paz interior y a vivir de manera más plena. Al adoptar hábitos estoicos, puedes aprender a controlar tus pensamientos, reducir el estrés y aumentar tu bienestar general. Atrévete a transformar tu vida con la sabiduría milenaria del estoicismo. Trigger Warning: This practice may include references to death, dying, and the departed.

Transcripción

Imagina a un individuo varado a una gran distancia de su hogar,

Sin recursos ni posesiones.

Esta situación podría desencadenar desesperación y llevar a muchos a maldecir su infortunio.

Sin embargo,

Para Zenón de Sitio,

Esta circunstancia se convirtió en la piedra angular de su labor y el legado de su existencia.

Este comerciante,

Que alguna vez gozó de riquezas,

Lo perdió todo cuando naufragó en Atenas alrededor del año 300 a.

C.

Sin muchas opciones a su alcance decidió adentrarse en una librería donde se topó con escritos sobre Sócrates que lo intrigaron.

Así,

Comenzó a buscar y estudiar con los renombrados filósofos de la ciudad.

A medida que Zenón educaba a sus propios discípulos,

Sentó los cimientos de la corriente filosófica conocida como estoicismo,

Cuyas enseñanzas sobre la virtud,

La tolerancia y el autocontrol han inspirado a múltiples generaciones de pensadores y líderes.

La denominación estoicismo proviene del término griego stoapoikile,

En referencia al pórtico público adornado donde Zenón y sus seguidores se reunían para debatir.

En la actualidad empleamos el adjetivo estoico de forma coloquial para describir a aquel que mantiene la calma ante la presión y evita los extremos emocionales.

No obstante,

Si bien este término refleja aspectos importantes del estoicismo,

Esta filosofía originalmente abarca más que una simple actitud.

Los estoicos sostenían la creencia de que todo en nuestro entorno opera conforme a una red de causa y efecto,

Lo cual resulta en una estructura racional del universo denominada logos.

Aunque no siempre podemos controlar los sucesos que nos impactan,

Sí tenemos el poder de manejar nuestra respuesta ante ellos.

En lugar de idear una sociedad ideal,

El estoicismo se esfuerza por enfrentar el mundo tal como es,

Mientras persigue su crecimiento personal a través de cuatro virtudes cardinales.

La primera es la sabiduría práctica,

Que implica abordar situaciones complejas de manera lógica,

Fundamentada y sosegada.

La segunda virtud cardenal es la templanza,

Que consiste en ejercer autocontrol y moderación en todos los aspectos de la vida.

La tercera virtud es la justicia,

Que implica tratar a los demás con imparcialidad,

Incluso cuando han cometido errores.

Y la cuarta virtud es la valentía,

Que se manifiesta no sólo en circunstancias extraordinarias,

Sino también al enfrentar desafíos cotidianos con claridad e integridad.

Como expresó Séneca,

Uno de los más reconocidos escritores romanos,

A veces incluso vivir es un acto de coraje.

A pesar de que el estoicismo se enfoca en el desarrollo personal,

No es una filosofía egocéntrica.

En una era en la que las leyes romanas consideraban a los esclavos como posesiones,

Séneca abogó por un trato humanitario hacia ellos y subrayó que todos compartimos una misma esencia humana.

El estoicismo tampoco promueve la inacción.

La premisa es que solamente aquellos que han cultivado la virtud y el dominio propio pueden provocar un impacto positivo en los demás.

Uno de los más destacados autores estoicos fue uno de los eminentes emperadores romanos.

El estoicismo asistió a Marco Aurelio a lo largo de sus 19 años de reinado en la dirección del imperio durante dos grandes conflictos y al afrontar la trágica pérdida de varios de sus hijos.

Siglos después,

Los escritos de Marco guiarían y confortarían a Nelson Mandela durante sus 27 años de encarcelamiento en su lucha por la igualdad racial en Sudáfrica.

Tras ser liberado y alcanzar la victoria final,

Mandela destacó la relevancia de la paz y la reconciliación.

Convencido de que,

Aunque las injusticias del pasado no podían ser modificadas,

Su pueblo tenía la capacidad de enfrentarlas en el presente para forjar un porvenir más brillante y equitativo.

La doctrina estoica,

Surgida como corriente filosófica activa en Grecia y Roma a lo largo de varios siglos,

Desapareció como entidad formal,

Pero su influencia perdura hasta hoy como una filosofía de gran relevancia.

Los teólogos cristianos,

Entre ellos Tomás de Aquino,

Mostraron admiración por esta filosofía y adoptaron su enfoque sobre las virtudes,

Encontrando similitudes entre la serenidad estoica,

Conocida como ataraxia,

Y el concepto budista de Nirvana.

Uno de los estoicos más influyentes fue el filósofo Epicteto,

Quien enseñó que el sufrimiento no proviene de los eventos de nuestras vidas,

Sino de cómo los juzgamos.

Esta idea ha tenido un eco significativo en la psicología contemporánea y en el ámbito de la autoayuda.

Por ejemplo,

La terapia racional emotiva-conductual se enfoca en cambiar las actitudes autodestructivas que las personas adoptan frente a sus circunstancias.

Otro enfoque relevante es la logoterapia,

Desarrollada por Viktor Frankl a partir de sus experiencias como prisionero en un campo de concentración.

Inspirada en el principio estoico,

La logoterapia sostiene que podemos emplear nuestra fuerza de voluntad para hallar significado en nuestras vidas,

Inclusive en los momentos más oscuros.

Profundicemos ahora un poco más en el estoicismo y en cómo aplicar hábitos estoicos para vivir más feliz y sufrir menos.

Como hemos dicho,

El estoicismo fue una escuela de pensamiento que nació en el mundo antiguo.

Al igual que muchas otras escuelas de pensamiento clásicas,

El estoicismo ha aumentado su popularidad en los últimos años.

Esta filosofía busca cultivar la virtud,

La razón y la atención plena a través de nuestra voluntad y disciplina.

Aporta también herramientas prácticas para luchar contra la adversidad y alcanzar su fin último,

La eudaimonia,

Traducida generalmente como felicidad.

Practicar el estoicismo significa aceptar la realidad tal y como es,

Sin intentar cambiarla.

Significa aceptar que no podemos controlar todo en nuestras vidas,

Pero que sí podemos controlar cómo reaccionamos a las cosas que suceden a nuestro alrededor.

Antes de seguir,

Hay que subrayar que el estoicismo no es el santo grial ni una panacea ante todos los males del mundo.

Es una filosofía más,

Con sus más y sus menos.

Activa el pensamiento crítico mientras sigues escuchándome,

Y quédate con lo que te sirva y desecha el resto.

Para alcanzar la felicidad,

Los estoicos cuentan con dos ingredientes,

La virtud y la ataraxia,

Conocida también como tranquilidad.

Ante la gran pregunta de cómo podemos vivir una buena vida,

El estoicismo propone una serie de diferentes ideas como respuesta.

Un principio central entre todas estas ideas es la apateia o apatía.

Los estoicos creen que podemos alcanzar la tranquilidad y la insensibilidad al dolor,

Superando continuamente las pasiones que creían que eran estados mentales que arruinaban la capacidad de enrazonar con claridad.

En sus orígenes,

Además de enseñar a los estudiantes a gestionar sus emociones,

El estoicismo cuestionaba muchas de las creencias fundamentales de la religión griega,

Incluida la idea de que los dioses o el destino eran responsables de todo el sufrimiento humano.

Aunque los propios estoicos discrepaban en muchas cuestiones,

Todos compartían el compromiso con la razón como herramienta central para la mejora humana.

Otro aspecto destacable es que,

Aunque el estoicismo es una filosofía,

Tiene un gran componente psicológico.

Los estoicos se dieron cuenta de que una vida repleta de emociones negativas,

Entre ellas la ira,

La ansiedad,

El miedo,

La tristeza y la envidia,

No sería una buena vida.

Así pues,

Se convirtieron en uno de los psicólogos más prespicaces del mundo clásico.

De hecho,

Algunas de las terapias modernas más relevantes y conocidas como la terapia cognitivo-conductual están fundamentadas en gran medida en los hallazgos y principios de la filosofía estoica.

Todo ello gracias en gran medida a que estos antiguos griegos fueron capaces de arrojar luz sobre lo que ocurre dentro de nuestra mente.

El estoicismo destaca por su extrema practicidad.

Alberga un conjunto de enseñanzas,

Conocimientos y herramientas diseñadas para este mismo fin.

El objetivo de estas herramientas es conocer y poner en práctica cuanto antes los principios estoicos.

Llegados a este punto,

Seguramente resuenen contigo algunas de las respuestas y soluciones que nos proponen los estoicos ante los grandes problemas de la vida como el sufrimiento o las distracciones.

Debes saber que la práctica de esta filosofía no es sencilla.

El estoicismo es una habilidad y,

Como toda habilidad,

Necesita de práctica y dedicación.

Pero no te desanimes.

El propio Marco Aurelio se recordaba no castigarse a sí mismo cuando no había sido capaz de actuar como se había propuesto.

Para seguir entendiendo mejor el estoicismo es necesario que repasemos sus orígenes.

Zenón de Citio fundó el estoicismo en el año 304 a.

C.

Fue comerciante hasta los 45 años,

Momento en el que fundó la Escuela de Filosofía Estoica en Atenas después de sufrir un naufragio donde perdió todas sus pertenencias,

Como hemos dicho al principio.

Zenón dijo,

«Tuve un viaje muy próspero gracias a sufrir un naufragio».

Cuando el fundador estoico Zenón comenzó su escuela de pensamiento,

No tenía dinero para comprar un edificio donde impartir sus clases.

Platón tenía su academia,

Aristóteles tenía su liceo,

Pero Zenón decidió reunirse con sus seguidores en las calles de Atenas,

A la sombra de un pórtico,

Para discutir e impartir su filosofía.

Cualquiera era bienvenido a escuchar y debatir ideas,

Creando la primera comunidad de estoicos de todo el mundo.

Desde su nacimiento y durante casi cinco siglos,

El estoicismo fue una de las escuelas de filosofía más influyentes y de mayor prestigio.

El estoicismo,

En sus primeros siglos,

Vivió tres épocas principalmente.

La primera fue estoicismo antiguo,

La primera encabezada por Zenón de Cidio y Crisipo de Solos.

La segunda época fue estoicismo medio,

Caracterizada por las contribuciones de Panecio y Posidonio.

Y la tercera época fue estoicismo nuevo o estoicismo romano,

Representado por figuras ilustres como Séneca,

Epicteto y Marco Aurelio.

De esta última etapa es de la que más documentos quedan y de donde bebe principalmente el estoicismo moderno que conocemos hoy en día.

Tras la muerte de Marco Aurelio,

El estoicismo comenzó a entrar en decadencia.

El auge del cristianismo afectó negativamente a todas las escuelas filosóficas helenísticas,

Que fueron rechazadas por ser contrarias a la doctrina cristiana.

Finalmente,

En el año 529 d.

C.

,

Justiniano cerró las tres grandes escuelas filosóficas de Atenas,

El Liceo,

La Academia y las Toa.

Fue en la década de 1970 cuando el estoicismo volvió a crecer en popularidad.

Un año más tarde se publica Problems in Stoicism,

De Anthony Arthur Long,

Comenzando así el resurgimiento del interés en la sociedad moderna por la filosofía estoica y cuestiones relacionadas sobre cómo vivir una buena vida.

Un poco antes,

En la década de los 50 y los 60,

Los psicólogos Albert Ellis y Aaron T.

Becker desarrollaron la terapia cognitivo-conductual con un importante fundamento en esta filosofía del mundo antiguo.

El estoicismo aporta multitud de principios para que podamos mejorar nuestras vidas.

Como resaltan los autores Javier Recuento y Guillermo de Haro en su libro El Pequeño Libro de la Filosofía Estoica,

El estoicismo no busca crear la ilusión de sociedad perfecta donde no existía el mal ni el sufrimiento.

Al contrario,

Acepta que en la vida habrá sinsabores que no podemos evitarlos,

Pero que sí podemos elegir cómo enfrentarnos a ellos.

Profundicemos entonces en algunas de las herramientas y principios que expone el estoicismo para enfrentarnos a los sinsabores del día a día.

Séneca dijo,

La filosofía nos enseña a actuar,

No a hablar.

Exige que cada persona viva según sus estándares y que su vida esté en armonía con sus palabras.

Lo primero que vamos a ver es cómo vivir de acuerdo a la naturaleza.

El objetivo final de la vida del estoicismo es alcanzar la eudaimonía,

Que significa felicidad o satisfacción alcanzable por el ser humano.

Los estoicos lo solían llamar la buena vida.

¿Cómo vivir una buena vida entonces?

Los estoicos tienen como máxima el vivir de acuerdo a la naturaleza.

El ser humano es un animal racional,

Lo que distingue a los humanos de todas las demás especies en nuestra capacidad de razonar.

Según Epicteto,

No debemos comportarnos como ovejas o bestias porque hacerlo niega nuestra humanidad,

Lo más precioso y natural que tenemos.

Gracias a la razón,

Podemos elegir actuar con virtud en todo momento,

Algo fundamental para los estoicos.

Este concepto estoico también está estrechamente relacionado con la profunda conexión social que tenían los estoicos.

El propio Séneca nos invita a usar esta naturaleza humana como guía para actuar siempre con la razón y la moral,

Entendiendo nuestra responsabilidad de ayudar a los demás.

Lo segundo según los estoicos es vivir con virtud.

La virtud es una de las grandes preocupaciones de los estoicos.

Lo que los estoicos quieren decir con virtud es sobresalir o florecer en términos de nuestra naturaleza humana racional.

Séneca hablaba de ello como razón consumada.

Básicamente,

Para los estoicos no podemos alcanzar la felicidad o eudaimonia sin vivir de acuerdo con la virtud.

Los estoicos destacaban cuatro grandes virtudes cardinales.

Para los estoicos la sabiduría es la más importante,

Y las otras tres son manifestaciones parciales de esta.

La sabiduría incluye deliberación,

Buen juicio,

Perspectiva,

Buen sentido.

La segunda,

La justicia,

Incluye bondad,

Benevolencia,

Servicio público y trato justo.

La tercera,

El coraje,

Incluye valentía,

Perseverancia,

Autenticidad u honestidad y confianza.

Y lo cuarto,

Disciplina,

Incluye orden,

Autocontrol,

Perdón y humildad.

Cuando actúas de acuerdo con estas virtudes,

Progresas hacia la buena vida o eudaimonia,

El objetivo final de la vida para los estoicos.

Los estoicos tenían claro que actuar con virtud debía de ser la propia recompensa.

Te comportas de una manera determinada porque es lo correcto.

Actúas de acuerdo con la naturaleza,

La razón y la virtud porque es lo correcto.

No importa tanto el resultado que tengan tus acciones.

Lo verdaderamente gratificante es actuar bien y avanzar hacia la buena vida.

Un rasgo crucial de este concepto estoico es que las diferentes virtudes no se pueden practicar de manera independiente.

No se puede ser cobarde y valiente.

Aunque el sentido común nos diga que alguien podría haber demostrado valor en la batalla y aún así pecar de ser un mentiroso,

Para los estoicos dicha persona no sería virtuosa porque la virtud es un paquete de todo o nada.

Nadie dijo que la filosofía estoica no fuese exigente.

Hacer lo correcto es suficiente,

Es naturaleza y es tu deber.

Así que debes actuar de acuerdo con las virtudes.

Los resultados de tus acciones no dependen por completo de ti.

Por lo tanto,

No deben ser el motivo que te condicionen en tu manera de actuar.

Concéntrate en lo que puedes controlar,

Que es actuar de manera virtuosa y racional.

Ahora veamos el tercer punto,

Dicotomía de control,

Céntrate en lo que puedes controlar.

Séneca dijo,

Solo tras haber aprendido a distinguir entre lo que puedes controlar y lo que no,

Serán posibles la tranquilidad interior y la eficacia exterior.

La dicotomía de control es,

Seguramente,

Uno de los principios más característicos del estoicismo debido a su enorme practicidad.

Los estoicos no recomiendan aprender a distinguir entre lo que depende de nosotros y lo que no.

De nosotros depende nuestras acciones voluntarias y nuestros juicios,

Mientras que todo lo demás se escapa de nuestro control.

Aceptar que solo puedo controlar mis propias acciones y esperar el resultado con ecuanimidad es el objetivo que plantea esta filosofía para conseguir la tranquilidad interior y la eficacia exterior,

Como afirmaba Séneca.

Obtienes la satisfacción de saber que estás haciendo las cosas de la mejor forma posible,

Por lo tanto,

Aceptar el resultado es un mero trámite.

Has hecho todo lo que está en tus manos para lograr tu objetivo.

Si el resultado no es satisfactorio,

Acéptalo y di,

Bueno,

He hecho todo lo posible.

Céntrate en lo que está bajo tu control,

Independientemente del resultado.

El estoicismo moderno propone que esta dicotomía se convierta en una tricotomía y se añada una tercera opción,

Y esta es las cosas sobre las que se tiene un control parcial.

Un ejemplo sería un partido de tenis en el que el resultado no está bajo un control total,

Ya que influye variables como la habilidad del contrario,

Las condiciones atmosféricas o la pericia del árbitro.

Por ello,

En este ejemplo,

El objetivo no debería ser ganar el partido,

Sino jugar de la mejor manera posible,

Ya que eso sí se puede controlar.

La lección clave con la que tenemos que quedarnos está en enfocar nuestros esfuerzos donde tenemos poder de acción y control,

Y dejar que el destino decida el resto.

Como suele pasar,

La teoría es mucho más fácil que la práctica.

Lo cuarto que vamos a ver ahora es distinguir entre bueno,

Malo y lo indiferente.

Epicteto dijo,

Algunas cosas son buenas,

Otras malas y otras indiferentes.

Lo bueno es la virtud,

Lo malo lo que se aleja de la virtud.

Lo indiferente son cosas como la riqueza,

La salud o la reputación.

¿Dónde debes buscar entonces lo bueno y lo malo?

En ti,

En lo que te pertenece.

En lo que no te pertenece no debes usar los términos bueno o malo.

Los estoicos diferenciaban entre cosas buenas,

Malas e indiferentes.

Las cosas buenas incluyen todo aquello que depende de nosotros,

Como actuar virtuosamente,

Con sabiduría,

Disciplina,

Valor y justicia.

Las malas incluyen lo opuesto de estas virtudes,

Es decir,

Actuar de manera irracional y alejado de la virtud.

Las indiferencias incluyen todo lo demás,

Aquello sobre lo que no tenemos control de manera directa,

Principalmente la vida y la muerte,

La fama y la mala reputación,

El placer y el dolor,

La riqueza y la pobreza,

Y la salud y la enfermedad.

Ser indiferentes a las cosas indiferentes significa no hacer ninguna diferencia entre ellas,

Sino tomarlas como son y amarlas por igual.

Pero estar sano es mejor que estar enfermo,

¿verdad?

Sí,

Aunque las cosas indiferentes no pueden ser realmente buenas,

Algunas son más valiosas que otras y preferibles.

Los estoicos clásicos clasificaron las cosas indiferentes positivas,

Como la buena salud,

La amistad,

La riqueza y la buena apariencia,

Como indiferentes preferidos,

Mientras que sus opuestos los definieron como indiferentes no preferidos.

La gente siempre prefería el placer sobre el dolor,

La riqueza sobre la pobreza y la buena salud sobre la enfermedad,

Así que ve y busca esas cosas,

Pero no cuando eso suponga no comportarte con virtud.

En resumen,

Para los estoicos lo verdaderamente importante era la intención de sus acciones,

Ya que los resultados eran consecuencia de esos hechos.

Los estoicos prefieren unos resultados indiferentes preferidos sobre otros indiferentes no preferidos.

Lo quinto que vamos a ver sobre el estoicismo es el amor fati,

Aprende a amar el destino.

Epicteto dijo no busques que los eventos sucedan como deseas,

Desea que los eventos sucedan como lo hacen y tu vida transcurrirá sin problemas.

Este término que nos invita a amar nuestro destino fue acuñado mucho después de los primeros estoicos por Friedrich Nietzsche.

No queremos pecar de insensibles y este precepto no es plato de buen gusto para todas las personas.

Hay gente que pasa por auténticas calamidades y es entendible que este mensaje no resuene con ellos.

Amor fati es la receta para una vida feliz y alegre.

Imagínate que ha sucedido un evento que no deseabas que ocurriera.

Ahora,

¿qué es más fácil de cambiar,

Tu opinión o el evento en sí?

La respuesta es obvia.

El evento está en el pasado y no se puede cambiar.

En cambio,

Nuestra opinión sí que podemos cambiarla.

Podemos aceptar lo que sucedió y cambiar nuestro deseo de que hubiera sucedido de otra forma.

El estoicismo llama a esto el arte de la aquiescencia,

Es decir,

Aceptar el destino en lugar de intentar luchar contra él.

Para los estoicos,

Los eventos externos no son ni buenos ni malos,

Simplemente son.

Todo es parte del destino y va a suceder de cualquier forma.

La realidad es implacable.

Lo que determina si es bueno o malo es tu interpretación.

Por lo tanto,

El primer paso es aceptar que no controlamos todo lo que sucede y que pase lo que pase,

Está bien.

El segundo paso es no solo aceptar,

Sino incluso amar todo lo que sucede.

Veamos ahora las herramientas estoicas.

Marco Aurelio dijo,

Los doctores mantienen sus bisturíes y otros instrumentos a mano para las emergencias,

Mantén tu filosofía a mano también.

El estoicismo no solo es una filosofía de vida,

Es una caja de herramientas que nos puede ayudar a sobrellevar situaciones desagradables y mejorar nuestras vidas.

Por un lado,

Es necesario entender sus principios,

Pero con la única intención de ponerlos en práctica después.

Hablemos entonces de algunas de nuestras herramientas preferidas de los clásicos.

Una herramienta es visualización negativa.

Los estoicos utilizaban la visualización negativa como una herramienta para estar preparados ante la desgracia.

Fue una de las razones principales para estudiar la filosofía estoica,

Prepararse para eventos futuros y anticiparnos a sus consecuencias.

Los dramas humanos de aquella época no se diferencian tanto de los actuales.

Por eso,

El estoicismo sigue teniendo validez siglos después de su nacimiento.

El autor del libro El arte de la buena vida,

William B.

Irvine,

La describe como la técnica más valiosa en el conjunto de herramientas de los estoicos.

Al pensar en lo peor que pueda pasar en un futuro,

Los estoicos se fortalecen y anticipan a los posibles acontecimientos para que puedan enfrentarlos con calma,

Racionalidad y paciencia si llegan a ocurrir finalmente.

Esta anticipación a los hechos no hace que todo sea fácil de soportar,

Pero nos ayuda a aceptar lo indiferente,

Nos ayuda a prevenir lo que no queremos y reduce la ansiedad y la excesiva preocupación por el futuro,

O eso decían los estoicos.

Podemos enfrentar la adversidad con mucha más calma,

Analizarla racionalmente y,

Por lo tanto,

Tomar medidas y anticiparnos de manera más inteligente y sosegada.

Seneca dijo,

«Es posible que desee estar libre de la tortura,

Pero si llega el momento de soportarlo,

Desearé soportarlo con valentía y honor.

Preferiría no estar en guerra,

Pero si me sobreviene la guerra,

Desearé llevar noblemente las heridas,

El hambre y otras necesidades de la guerra.

Tampoco estoy tan loco como para desear una enfermedad,

Pero si debo sufrirla,

No deseo hacer nada precipitado o deshonroso.

El punto no es desear estas adversidades,

Sino la virtud que hace soportables las adversidades».

Hasta aquí lo que dijo.

En resumen,

La idea de la visualización negativa es imaginar repetidamente escenarios potencialmente malos de antemano,

Para que si en algún momento llegan a suceder,

No nos sorprendan y podamos enfrentarlos con calma y con virtud.

Otra herramienta es el momento mori,

Un recordatorio para la vida.

Saber que vamos a morir es el mayor incentivo para comenzar a vivir.

La muerte es la mejor maestra para gestionar nuestro tiempo.

Nos recuerda que nuestra vida es pasajera y que nuestro tiempo aquí es finito.

Recordar que vamos a morir nos ayuda a ver las cosas que nos ocurren con mayor perspectiva.

Momento mori es la práctica de contemplar tu propia mortalidad.

Es el recordatorio de que un día morirás.

Los estoicos usaban con frecuencia esta técnica.

Pensar en nuestra propia muerte nos proporciona una perspectiva y una visión nueva con el que enfrentarnos a nuestros miedos y enemigos.

Meditar sobre la muerte nos ayuda a apreciar más nuestra vida y el momento presente.

Alguien que piensa en la muerte no tendrá tiempo para malgastar su tiempo en trivialidades.

El estoicismo nos recuerda que no debemos temer a la muerte,

Debemos temer el no haber vivido con virtud y con miedos.

Seneca dijo,

Preparemos nuestras mentes como si hubiéramos llegado al final de la vida.

No pospongamos nada.

Equilibremos los libros de la vida todos los días.

El que da los últimos toques a su vida,

Cada día,

Nunca tiene poco tiempo.

El concepto de momento mori toma algo destructivo como la muerte y lo convierte en una herramienta para disfrutar más del momento presente.

Momento mori nos ayuda a priorizar lo que realmente importa,

Recordarnos que el tiempo es finito.

Veamos la otra herramienta,

Incomodidad voluntaria.

Los estoicos defendían el disfrute de los placeres de la vida cuando estos estuviesen disponibles.

Ya advertían de sus peligros,

Ya que si nos dejamos atrapar por el placer y la comodidad,

Nos podemos convertir en esclavos de estas cosas.

Seneca decía,

Reserva de vez en cuando unos días durante los cuales te contentarás con la comida más simple y la ropa más áspera.

Luego te preguntarás,

¿esto es lo que tanto temía?

Hasta aquí lo que decía.

Para no caer en las trampas de los placeres,

Los estoicos nos proponían una estrategia muy eficiente que consistía en evitar de forma temporal algunos placeres o comodidades de las que disfrutamos a diario.

Practicar esta privación temporal nos aporta numerosos beneficios físicos y psicológicos.

Evita que nos acostumbremos a vivir en nuestra zona de confort.

Al salir con frecuencia de esta zona en la que nos sentimos cómodos y seguros,

Expandimos nuestro entorno de seguridad y cuando nos toque sufrir de manera involuntaria,

Sufriremos menos al estar mejor adaptados a ese dolor.

El privarnos temporalmente de cosas que pensamos que necesitamos nos hace estar preparados para la ansiedad que nos puede provocar el temor a su pérdida.

Y si las llegamos a perder,

El sentimiento negativo por su pérdida será mucho más liviano.

Por lo tanto,

Renunciar de manera temporal y voluntaria a cosas nos ayuda a disfrutarlas más cuando disponemos de ellas.

Veamos la siguiente herramienta.

Escribe un diario.

Epicteto y Marco Aurelio llevaron vidas muy diferentes.

Esclavo y emperador,

Pero tenían un hábito en común,

Al igual que todos los estoicos.

Escribían un diario.

En el estoicismo,

El arte de escribir en un diario es más que un simple hábito.

Esta práctica diaria es la filosofía.

Preparándose para el día que viene,

Reflexionando sobre el día que ha pasado,

Recordarnos la sabedoría que hemos aprendido de nuestros maestros,

De nuestra lectura,

De nuestras propias experiencias.

El estoicismo está diseñado para ser una práctica y una rutina.

De esta manera,

Escribir un diario es estoicismo.

Es casi imposible tener uno sin el otro.

Veamos entonces cómo ser un estoico.

La palabra estoico tiene sus raíces en la antigua palabra griega que significa «resuelto».

Alguien que es estoico es capaz de enfrentarse a los retos de la vida con valor y resolución.

Séneca hablaba del estoicismo como un ideal,

Algo a lo que aspirar y poder acercarnos cada día más,

A sabiendas de que,

Por nuestra naturaleza humana,

Jamás podremos ser personas estoicas en su máximo exponente.

¿Qué significa entonces tener una actitud estoica ante la vida?

Leer meditaciones de Marco Aurelio no te acercará al ideal estoico del que hablaba Séneca.

Lo único que lo hará es tu experiencia y la práctica de esta filosofía en el día a día.

Necesitas ponerte a prueba en el campo de batalla.

Y el campo de guerra es tu vida.

La práctica en la vida diaria de los conocimientos adquiridos será lo que te convierta en un estoico.

En otras palabras,

Elegir siempre una actitud estoica ante los problemas que nos depara nuestra existencia.

Perseguir el ideal estoico es una carrera de fondo.

Gestionar las emociones no es una tarea sencilla,

Requiere de tiempo y disciplina.

Muchas de las herramientas que nos propone el estoicismo,

Como la dicotomía de control o amor fati,

Son extremadamente agradables de leer o escuchar en el marco teórico,

Pero fuera de él,

En el día a día,

Son herramientas muy prácticas que van a requerir lo mejor de nosotros.

Una persona estoica también se equivoca,

Puede caer presa de las emociones si se descuida.

Eso no lo hace menos estoico,

Porque precisamente el estoico ha aprendido a ser consciente de sus propios errores que le alejan de su yo ideal y aprende de ellos para no volver a cometerlos en el futuro.

Una mente fuerte no se crea en un día ni en un mes.

Nace fruto del esfuerzo,

De la disciplina,

Del aprendizaje constante de los errores y de una capacidad de superación y mejora continua.

El estoico es un ideal.

Nuestra condición como seres imperfectos nos impide alcanzar la perfección racional y virtuosa que pretende esta filosofía,

Pero esto no debe servirnos de excusa para esforzarnos cada día en ser mejores personas.

No se trata de ser el mejor estoico de todos,

Se trata de ser mejores que ayer,

Pero sin despreciar nuestro yo presente ni lo que somos en este instante.

4.8 (37)

Reseñas Recientes

ISMAEL

February 14, 2025

Excelente...

Eddy

June 23, 2024

Un audio que aplicaré y profundizaré toda mi vida. Gracias Elías!!!

Milena

June 3, 2024

Excelente 👌

© 2026 Elías Berntsson. All rights reserved. All copyright in this work remains with the original creator. No part of this material may be reproduced, distributed, or transmitted in any form or by any means, without the prior written permission of the copyright owner.

Trusted by 36 million people. It's free.

Insight Timer

Get the app

How can we help?

Sleep better
Reduce stress or anxiety
Meditation
Spirituality
Something else