
Comienza Tu Día Con Estas Afirmaciones Positivas: 130
La mañana es como una puerta que se abre con luz, y al cruzarla puedes dejar atrás el peso de ayer. No cargues lo que ya pasó. Cada palabra que escuchas es como una semilla; no la fuerces, no la apresures. Déjala caer en ti con suavidad, y confía en que sabrá dónde crecer. La gratitud no borra tus dificultades, pero las ilumina desde dentro, como una lámpara en el camino. Respira despacio. No has venido hoy a exigirle más a la vida, sino a reconocer lo que ya te está siendo dado en silencio: el amor que te alcanza, y el bien que espera a que lo mires
Transcripción
Te doy los buenos días.
Soy Elias y quiero decirte.
.
.
Que la mañana es como una puerta.
Que se abre con luz.
Y al cruzarla.
Poder dejar atrás el peso de ayer.
No cargues lo que ya pasó.
Cada palabra que escuchas.
Es como una semilla.
No la fuerces.
No la apresures.
Déjala caer en ti con suavidad.
Y confianza en que sabrá dónde crecer.
La gratitud no borra tus dificultades.
Pero las ilumina desde dentro.
Como una lámpara en el camino.
Respira despacio.
No has venido hoy a exigirle más a la vida.
Sino a reconocerlo.
Lo que ya te está siendo dado en silencio.
El amor.
Que te alcanza.
Y el bien que espera que lo mires.
Comenzamos.
Gracias por este nuevo día.
Por el aire que entra en mis pulmones.
Y por la vida.
Que una vez más.
Pronuncia mi nombre.
Hoy despierto.
Con el corazón abierto.
No necesito que todo sea perfecto.
Para reconocer que este instante ya contiene un regalo.
Agradezco la luz que me guía.
Incluso cuando todavía.
.
.
No veo el camino.
Confío en que cada paso dado con amor.
Me conduce hacia mi mayor bien.
Gracias por mi cuerpo.
Por todo lo que sostiene sin que yo lo note.
Por sus señales.
Sus redemos.
Su sabiduría silenciosa.
Bendigo cada célula de mi ser.
Le hablo a mi cuerpo con ternura.
Lo escucho con respeto.
Y le permito descansar.
Renovarse.
Y sanar.
Agradezco mi mente.
Porque está aprendiendo a elegir la paz.
Ya no tengo que creer cada pensamiento.
Que cruza por mi mente.
Hoy dejo pasar las ideas que me asustan.
Como nubes.
Pueden ocultar el cielo.
Mi verdadera naturaleza.
Permanece intacto.
Serena.
Luminosa.
Y llena de amor.
Gracias por la persona que soy.
Por la persona en la que me estoy convirtiendo.
Honro mi historia.
Sin quedarme atrapado en ella.
Todo lo vivido.
Puede convertirse en sabedoría.
Me perdono por las veces.
Que no supe hacerlo mejor.
Suelto a la culpa que ya no me enseña.
No fui creado,
Creada para castigarme.
Sino para recordar el amor.
Que habita en mí.
Agradezco mis cualidades.
Mis dones visibles.
Y también aquellos que todavía están esperando.
El momento de florecer.
Soy suficiente ahora.
No necesito demostrar mi valor.
Mi existencia tiene sentido.
Mi presencia importante.
Mi voz merece ser escuchada.
Gracias por las personas que me aman.
Por quienes caminan a mi lado.
¿Por quién es sin saberlo?
Me enseñaron a elegir relaciones más sanas.
Bendigo a mi familia.
Sin exigir que sea distinta.
Agradezco lo bueno que recibí.
Y entrego al amor.
Aquello que aún necesita sanar.
Hoy miro a los demás.
Nuevos ojos.
Detrás de cada temor.
¿Reconozco la misma necesidad de amor?
Que también viven me.
Elijo no guardar antiguas ofensas.
Perdonar no cambia lo que ocurrió.
¿pero libera a mi presente?
Y devuelve la paz a mi corazón.
Agradezco el trabajo que realizo.
Las capacidades que puedo compartir.
Y cada oportunidad de servir.
Sin abandonar mi propio bienestar.
Mis talentos encuentran caminos útiles.
Mis ideas llegan en el momento adecuado.
La inspiración me visita.
Cuando dejo de forzar.
Y comienzo a confiar.
Gracias por el dinero que ya circula en mi vida.
Por cada recurso recibido.
Por todo lo que puedo pagar.
Compartir.
Cuidar y disfrutar.
¿Mi relación con la prosperidad?
Se vuelve amable.
Recibo sin colpo.
Al ministro con sabiduría.
Y doy desde la libertad.
No desde el miedo.
La abundancia no está separada de mí.
Está en el tiempo.
En la creatividad.
En las oportunidades.
En los afectos.
En la ayuda que aparece cuando la necesita.
Hoy agradezco incluso lo que todavía no comprendo.
¿Tal vez aquello que parecía una demora?
Estaba protegiéndome.
Preparándome.
O mostrándome otro camino.
Nada verdadero puede ser mi arrebatado.
El amor.
Que soy.
Permanece.
Agradezco cada pequeña oportunidad.
Que hoy se presenta ante mí.
Una conversación,
Una idea.
Una coincidencia.
Pueden abrir una puerta inesperada.
Camino sin prisa y sin temor.
No necesito conocer todo el recorrido.
La vida me muestra el siguiente paso.
Cuando estoy preparado,
Preparada para darlo.
Gracias por los desafíos.
Que despertaron fuerzas que desconocía.
¿Aquello que no pudo destruir mi luz?
Me enseñó a reconocerla.
Hoy abandono la necesidad de controlarlo todo.
Confío en una sabedoría mayor.
Que organiza encuentros.
Tiempos.
Y caminos más allá.
De lo que puedo comprender.
Agradezco el lugar en el que vivo.
Techo que me protege.
El agua que me limpia.
Y los alimentos que sostienen mi cuerpo.
Bendigo cada objeto que me acompaña.
Reconozco el trabajo,
El tiempo y las manos.
Que hicieron posible todo aquello que hoy.
Puedo utilizar.
Gracias por la naturaleza.
Por los árboles que respiran conmigo.
Por el sol que despierta la vida.
Y por la noche.
.
.
Que me invita a descansar.
Hoy me siento unido unido.
A todo lo que existe.
No estoy separado de la vida.
¿Soy una expresión del mismo amor?
Promueve los mares.
Y hace florecer la tierra.
Agradezco mi capacidad de aprender.
¿Cada día puedo elegir?
Un pensamiento nuevo.
Una respuesta.
Más consciente.
Y una forma más amorosa de mirar.
Mi pasado no decide mi futuro.
Hoy puedo comenzar de nuevo.
El instante presente.
Es una página limpia.
Que lleno con gratitud.
Y confianza.
Gracias por los errores que me mostraron lo que debía transformar.
No los utilizo para juzgarme.
Sino para avanzar.
Con mayor sabiduría.
Hoy elijo tratarme como trataría a alguien.
A quien amo profundamente.
Me hablo con paciencia.
Me acompaño.
Y respeto mis propios tiempos.
Hoy espero el bien.
Reconozco el bien.
Y permito que el bien se exprese a través de mí.
Gracias vida por sostenerme.
Gracias Dios.
Caminar conmigo.
Gracias por lo que tengo.
Por lo que soy.
Por todo lo hermoso que ya viene en camino.
Agradezco este día antes de vivirlo.
Bendigo cada hora que se acerca.
Cada encuentro.
Cada decisión.
Y cada aprendizaje que vendrá.
Mi paz no depende de que el mundo cambie.
Nace de la manera en que decido mirarlo.
Cuando cambio mi percepción.
Una realidad más amable.
Comienza a rebelarse.
Conoce a tu maestro
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