
Heridas del Alma. La Humillación.
Hay heridas que se crean en la infancia y nos afectan durante toda nuestra vida. Cuando somos niños no sabemos manejar ese dolor, no tenemos herramientas para enfrentarnos a esas emociones. Lo que provoca que la energía se quede bloqueada en nuestro interior. Nuestro corazón queda herido, y, a menudo, la herida sigue sangrando muchos años después. Esta meditación te ayudará a cicatrizar una de esas heridas, la que se produjo en tu corazón cuando te sentiste humillado/a.
Transcripción
Un cariñoso saludo y muchas gracias por estar ahí.
Hoy vamos a curar una de las heridas de nuestro corazón,
La de habernos sentido humillados.
Para empezar siéntate o túmbate cómodamente.
Cierra los ojos y respiras profundo varias veces.
Al expirar imaginas que inspiras luz,
Sientes como todo tu cuerpo se va llenando de luz y al echar el aire dejas que con él se vayan todas las tensiones,
Todos los problemas y las preocupaciones.
Inspiras y te llenas de luz,
De paz y de amor y con el aire dejas que se vaya lejos toda tensión.
Siente tu cuerpo relajarse más y más cada vez.
Relajas los pies,
Relaja las piernas,
El tronco,
Relajas todos tus órganos internos,
La espalda,
Hombros,
Relajas los brazos,
Las manos,
El cuello,
Relaja la cara y dejas que la mandíbula quede suelta.
Relajas el cuero cabelludo,
Todo tu cuerpo físico se encuentra completamente tranquilo y relajado más y más cada vez.
La relajación se extiende a tu cuerpo mental,
Alrededor de tu cuerpo físico.
Siente tu cuerpo mental lleno de luz,
Tus pensamientos en calma,
Deja que se vayan las tensiones y las preocupaciones más y más cada vez.
La relajación se extiende a tu cuerpo emocional,
Alrededor de tu cuerpo mental.
Tu cuerpo emocional se llena de luz y te sientes en paz,
En amor,
En equilibrio y armonía más y más.
Con cada inspiración los ruidos exteriores ya no te molestan,
Al revés hacen que te sientas más y más relajado,
Relajada,
Más y más en paz.
Centra tu atención en una esfera de luz,
Un palmo por encima de tu cabeza.
Allí está tu octavo chakra,
La conexión con tu yo superior y con la atención puesta en esta esfera de luz repites mentalmente yo abro mi canal a la luz,
Pido a mis vehículos superiores que tomen el mando de mis vehículos inferiores para realizar este trabajo.
Pido también la presencia y la ayuda de los ángeles,
De mis guías y de todos los seres de luz que me acompañan y me ayudan en este momento y siempre les doy las gracias a todos ellos.
Siente la presencia de los ángeles junto a ti,
Siente su luz a tu alrededor,
Siente su amor,
Vas dejando que su presencia suavemente te ayude a elevarte más y más cada vez.
Siente tu vibración más y más elevada cada vez y una paz más y más profunda en tu interior.
Te sientes completamente relajado,
Relajada,
Completamente en paz.
Siente la energía vibrando en tu interior,
Siéntela vibrar en tu corazón y con ayuda de tu alma.
Imagina la herida que el sentirte humillado o humillada ha dejado en tu corazón.
Visualízala como una herida en el centro de tu corazón,
Una herida que te resta luz,
Una herida que todavía sientes,
Que ahora puedes ver en tu corazón.
Observala,
Siéntela,
Imagina que entras en el interior de esta herida,
Imagina que al entrar en ella te va a llevar al momento en el que se originó por primera vez.
Quizás sea una situación que recuerdas o tal vez la herida original es muy anterior a tu recuerdo.
Entra en ella,
Profundiza en tu herida,
Deja que te hable,
Que te cuente su origen,
Que te cuente por qué o por quién te sentiste humillado por primera vez.
Quizás venga a ti algún recuerdo,
Quizás alguna imagen,
Pero sobre todo céntrate en las emociones,
En la manera en la que por primera vez se manifestó ese dolor.
Siente,
Siente con fuerza tu herida,
Cualquier emoción que aparezca.
Deja que salga a la luz todo lo que se bloqueó y le pides a tu alma,
Ayúdame a entender,
Ayúdame a perdonar y a sanar,
Ayúdame a cicatrizar mis heridas,
Ayúdame a transmutar en luz todo el dolor y sientes una luz dorada que empieza a brotar de tu corazón,
Siéntela llenándote,
Siéntela haciendo desaparecer el miedo,
Calmando tu dolor.
Yo perdono,
Yo perdono,
Yo ahora libero y suelto cualquier ofrenda,
Cualquier malentendido,
Cualquier error.
Yo perdono,
Yo perdono,
Yo ahora elijo sanar mis heridas,
Curar mi corazón.
Siente la luz dorada llenando tu cuerpo,
Tu mente,
Tus emociones,
Siéntela elevando tu vibración.
Yo perdono a cualquier persona implicada en esta situación,
Yo perdono,
Perdono a otros y me perdono a mí mismo,
A mí misma.
Renuncio a cualquier sentimiento de culpa,
Renuncio a mantener mi herida abierta,
Renuncio a la venganza,
Renuncio al rencor.
Yo perdono,
Yo perdono desde el fondo de mi corazón,
Siéntela llenándote,
Siéntela curando las heridas de tu corazón y con amor envías esta luz a ese primer momento en el que se hirió tu corazón,
A ese primer momento de humillación.
Bañas en luz a todas las personas,
A toda la situación y desde este primer momento envías tu luz también hacia el futuro,
Hacia todos esos momentos que vinieron después.
Deja que la luz transmute todos los momentos en los que has sentido sufrimiento y humillación,
Deja que la luz te sane por dentro,
Deja que se active la llama de perdón de tu corazón y sientes la luz cada vez con más fuerza vibrando en tu interior,
Siéntela sanar tus heridas,
Siéntela mostrándote quién eres,
Enseñándote tu fuerza y tu valor,
Siente el perdón haciendo vibrar con fuerza tu propia luz,
Enseñándote tu grandeza,
Tu valía,
Tu esplendor,
Sientes sanadas las heridas de tu corazón,
Siente la luz que eres,
La más profunda paz vibra con fuerza ahora en tu interior,
Suavemente y manteniendo en ti esta sensación de paz y bienestar,
Vamos a ir saliendo de este estado de meditación,
Empiezas a respirar de manera más consciente,
Recuerdas el lugar físico donde te encuentras y nuevamente escuchas los ruidos exteriores,
Dentro de un momento voy a contar del 1 al 3,
A la cuenta de 3 abrirás los ojos y te sentirás completamente despierto,
Despierta,
Completamente en paz,
1,
2,
Saliendo poco a poco empiezas a moverte,
3 ojos abiertos,
Te sientes completamente despierto,
Despierta,
Te sientes en paz,
Damos las gracias a todos los seres de luz que nos han ayudado a realizar este trabajo y que nos ayudan siempre,
Aunque nosotros no siempre seamos conscientes de su presencia,
Muchísimas gracias también a todas las personas que comparten con nosotros esta vida física,
Porque gracias a todos ellos evolucionamos y crecemos y sobre todo muchísimas gracias a ti,
Namasté.
Conoce a tu maestro
4.5 (27)
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