
Meditación para sanar la depresión
La depresión es un trastorno mental que puede llegar a ser muy limitante y que afecta a un gran número de personas a nivel mundial. Un bajo estado de ánimo o la pérdida de interés y placer son algunos de sus síntomas, entre otros. A través de esta meditación guiada te acompaño a cultivar compasión hacia la depresión. Espero que te sea de utilidad.
Transcripción
Hola ¿qué tal?
¿cómo estás?
Mi nombre es Marina y te doy la bienvenida a este espacio y a una nueva meditación guiada.
La práctica de hoy va a ser un poco diferente porque nos vamos a centrar en meditar para combatir la depresión.
No conozco tu situación ni te conozco a ti.
No sé si ahora mismo me estás escuchando desde la cama,
El sofá o quizás estés buscando algo con lo que combatir esa sensación tan desagradable.
Así que antes de comenzar estés donde estés.
Te pido que intentes durante estos minutos dejarte guiar por mí y te voy a estar acompañando para que puedas intentar sentir tu cuerpo,
Tus emociones y poder incluso salir un poco de esa sensación de vacío y de tristeza profunda.
Así que si me dejas acompañarte te voy a pedir que te sientes aunque sea difícil.
Puedes sentarte en el suelo o en el sofá,
En una silla y voy a pedirte que intentes tener la espalda recta.
Puede que tiendas a encorvarte un poco pero durante unos minutos intenta mantenerla recta.
Haz ese esfuerzo por hoy,
Por ti.
Acomódate en esa postura,
Alarga tu espalda,
Recoge el mentón un poco hacia adentro,
Llevando tu barbilla ligeramente hacia el pecho y alarga también las cervicales para que así esté toda tu columna recta.
Mantén los hombros ligeramente hacia atrás,
Relajados y de esta forma permites que tu pecho se abra y se expanda.
De esta forma vas a permitir que la respiración fluya muchísimo mejor a través de tu cuerpo.
Y ahora cierra tus ojos.
Te voy a invitar a que conectes durante un momento con esas sensaciones tan desagradables y con las que probablemente te sientes muy familiarizado o familiarizada.
Puede que te hayas aislado,
Puede que sientas mucha culpa,
Mucha frustración,
Apatía,
Tristeza,
Una densidad que te pesa,
Una fuerte falta de energía y puede que hayas intentado paliar todos estos síntomas de un montón de formas diferentes.
Puede que con comida,
Con alcohol,
Con drogas,
Con hacer scroll infinito,
Con evadirte y no te culpes por ello porque lo estás haciendo para poder evitar todas esas sensaciones,
Ese vacío profundo e intenso que te está manteniendo de esta forma.
Es tu parte humana gritando intentando salir de ahí de alguna manera.
Puede que estés envuelto por esa oscuridad y te sientas como en un túnel en el que intentas caminar y en el que nunca ves la luz al final.
Por eso quiero recordarte que en tu corazón hay una pequeñita luz que aunque creas que se ha apagado,
Aunque no esté brillando con toda su potencia,
Sigue ahí y está encendida.
Lleva una de tus manos o las dos,
Como prefieras,
A tu pecho,
A tu corazón.
Llora si lo necesitas.
Eres una persona fuerte,
Valiosa y esto que estás pasando es un momento en tu vida.
No te define,
No dice absolutamente nada de ti y mucho menos es tu culpa.
Observa qué sensaciones se despiertan en tu cuerpo al liberar todo esto y ahora desde este estado,
Sea el que sea,
Lleva la atención a tu respiración.
Intenta observar cómo entra y sale el aire por tus fosas nasales.
Inhalas y exhalas.
Siente mi mano desde aquí y la de todas las personas que estamos ahora meditando contigo.
Vas a llevar la atención a tu corazón y vas a observar esa pequeñita luz que te he mencionado antes.
Quiero que observes cómo palpita,
Cómo pase lo que pase,
Se mantiene encendida y llevando ahí la atención a la vez que llevas ahí también la respiración.
Observas cómo esa luz de repente se empieza a volver más intensa.
Empieza a brillar con un poquito más de fuerza,
Con un poquito más de color y esa luz que estás prendiendo con tu atención empieza a expandirse por todo tu cuerpo.
Recorre tu pecho,
Tus piernas,
Tu abdomen,
Tu espalda,
Tus brazos,
Tu cuello,
Tus hombros,
Tus pies,
Tus manos.
Llega a cada rincón de tu cuerpo,
A tu cabeza,
Calmándola,
Sosegándola y sosteniéndote ahora que lo necesitas.
Y desde esta luz que eres,
Te invito a que envíes esta luz a otra persona,
Aunque no la conozcas,
Que esté pasando por lo mismo que tú.
Y esta persona también te está mandando su luz,
Retroalimentándose en apoyo,
En sostén,
En empatía,
Compasión y amor.
Y ahora recoges toda esa luz que has expandido y la devuelves y te invito a que repitas las siguientes palabras.
Yo soy luz.
Esto es solo un momento de algo que está ocurriendo en mi vida.
Esto no me define.
Yo soy mucho más que este estado.
Yo,
Con ayuda y respetándome y dándome el tiempo y el descanso que necesite,
Puedo salir de aquí.
Voy a salir de aquí.
Quiero que te des un abrazo muy fuerte y quiero darte las gracias y el reconocimiento por haber decidido dedicarte estos minutos,
Por estirarte,
Por,
A pesar del malestar,
Intentar estar mejor,
Intentar comprenderte,
Intentar sostenerte.
No estás solo,
No estás sola.
De nuevo,
Gracias también por meditar junto a mí.
Sabes que puedes escribirme si lo necesitas.
Tengo agenda abierta para sesiones terapéuticas o simplemente para escribirme,
Contarme tu experiencia o charlar.
Te mando mucha luz,
Mucha fuerza y si lo necesitas busca ayuda.
Gracias.
Un fuertísimo abrazo.
Conoce a tu maestro
4.7 (38)
Reseñas Recientes
Meditaciones Relacionadas
Trusted by 36 million people. It's free.

Get the app
