00:30

Meditación Para Momentos De Enfado

by Ana Sofía Bavoni

rating.1a6a70b7
Puntuación
4.8
Group
Actividad
Meditación
Adecuado para
Todos
Reproducciones
45

En esta meditación te acompaño a transitar el enojo con más conciencia, presencia y amabilidad. El enfado puede ser una emoción intensa y abrumadora, pero también trae un mensaje importante. Aquí no buscamos eliminarlo, sino escucharlo, abrirle espacio y reconectar con lo que realmente valoras. Una práctica para observar tu experiencia sin juicio, recuperar claridad interna y actuar con más sabiduría.

Transcripción

Hola,

Te doy la bienvenida a esta meditación para ayudarte en este momento de enfado que estás experimentando.

Soy Ana Sofía Baboni y si has llegado aquí probablemente estás sintiendo enojo o enfado y estás siendo difícil de sostener.

Y quiero decirte que está bien sentirte así y que estoy aquí para acompañarte.

El enojo o enfado se siente intenso,

Muy intenso.

Te entiendo.

El enfado es una emoción fuerte,

A veces incluso abrumadora.

Cuando nos enfadamos nuestro cuerpo se activa como si estuviera en peligro.

La mente se llena de pensamientos rápidos,

A veces hirientes o repetitivos.

Nuestra visión se cierra como si estuviéramos atrapados en una sola historia,

La de que algo está mal y tiene que cambiar ya.

Tal vez sientas calor en el pecho,

Presión en las manos,

Tensión en la mandíbula.

Haz una pequeña pausa ahora y nota cómo se manifiesta este enfado en tu cuerpo.

Lo sientes como fuego o como un nudo o tal vez una ola que sube con fuerza.

No tienes que cambiarlo,

Solo obsérvalo.

Aquí no buscamos controlar ni eliminar las emociones difíciles,

Sino aprender a abrirnos a ellas,

Sin quedarnos atrapados en la lucha.

El enfado,

Como todas las emociones,

Trae un mensaje.

Tal vez hay un límite que se cruzó,

Una injusticia,

Una necesidad no escuchada.

Pero también sabemos que reaccionar desde el impulso puede alejarnos de lo que realmente valoramos.

Por eso,

En esta práctica vamos a aprender a abrirle espacio al enfado,

Observarlo con curiosidad,

A junto a él elegir,

Si es posible,

Cómo queremos responder.

Así que lleva la atención a tu respiración.

Si te ayuda o te es posible en este momento,

Puedes cerrar tus ojos.

No hace falta que cambies tu respiración,

Solo nota cómo entra y sale el aire de tu cuerpo.

Tal vez el ritmo es agitado,

Entrecortado o tal vez no.

Sea como sea,

Está bien.

Solo obsérvalo con amabilidad.

A veces es difícil mantener el enfoque en la respiración,

Todo se siente muy intenso y es normal.

Si te ayuda,

Puedes llevar ambas manos al pecho y siente cómo puedes estar aquí para ti en estos momentos de emoción intensa.

Siente el movimiento suave de tu inhalar y exhalar.

Siente el contacto contigo misma contigo mismo.

Quédate aquí por unos breves instantes.

Y ahora lleva tu atención al cuerpo.

¿Dónde sientes el enfado en este momento?

¿Hay tensión?

¿Calor?

¿Alguna presión?

Nómbralo en silencio.

Por ejemplo,

¿siento fuego en mi pecho?

¿Siento presión en mis brazos?

¿Hay un nudo en mi garganta?

Y trata de solo observarlo con apertura y amabilidad.

No necesitas resolverlo ahora.

Puedes incluso decirte,

Estoy notando esto,

Es difícil,

Y puedo quedarme aquí un momento.

Estoy notando esto,

Sé que es difícil,

Pero puedo quedarme aquí por un momento.

Ahora,

Nota si hay pensamientos que acompañan este enfado.

Frases como,

No es justo,

Siempre pasa lo mismo,

No me escuchan.

No buscamos callar estos pensamientos,

Sino verlos como lo que son,

Palabras,

Historias.

Imagina que colocas todas esas palabras sobre hojas que flotan en un río.

Tú estás en la orilla,

Observando cómo pasan.

Algunas vuelven,

Otras se van.

Y tú sigues aquí,

Respirando.

Y ahora hagamos un ejercicio.

Por unos momentos,

Repite lo siguiente con cada ciclo de respiración.

Inhalo y reconozco que estoy atravesando un momento difícil.

Y exhalo y doy espacio a esto.

Inhalo y reconozco.

Exhalo y doy espacio.

Quédate con estas frases durante unos minutos en silencio.

Bien,

Ahora desde ese espacio,

Pregúntate suavemente si el enojo fuera únicamente un viejo sabio amigo que te quiere decir algo.

¿Qué es eso que te está mostrando que realmente te importa?

¿Qué te está recordando que necesitas atender?

¿Qué te está recordando sobre la forma en que te quieres tratar a ti mismo,

A ti misma o a los demás?

¿Qué te dice este enojo que necesitas cuidar?

¿Qué te está mostrando este enojo sobre cómo te gustaría que fueran las cosas?

¿Y sobre el tipo de persona que quieres ser o el mundo que deseas construir?

No necesitas actuar ahora,

Solo conectar con tu intención.

Y ahora imagina que el enfado sigue ahí,

Pero tú ahora eres un poco más grande que él.

Ya lo escuchaste y tienes más espacio por dentro,

Más claridad,

Más elección.

Con este espacio más grande,

Pregúntate con amabilidad,

¿qué pasos puedo dar,

Aunque sean muy simples,

Para actuar en congruencia con lo que valoro?

Tómate un momento para conectar con esto que valoras,

Con esto que anhelas.

Bien,

Ahora regresa suavemente a tu cuerpo de nuevo.

Vuelve la atención con suavidad a ese lugar donde sentiste el enojo anteriormente.

¿Sigue estando ahí?

¿Sigue teniendo la misma forma?

¿El mismo calor?

¿La misma intensidad?

Tómate unos momentos para simplemente observar.

Nota si ese fuego se ha movido,

Si se ha transformado un poco,

O si ahora es más tenue,

O si cambió de lugar.

Simplemente observa.

Y mientras observas,

Nota también quién observa.

Esa parte de ti que es capaz de notar todo esto.

Esa conciencia que no se enreda,

Que no se quema.

El enojo cambia.

Las sensaciones cambian.

Pero tú,

Quien observa,

Permaneces.

Puedes confiar en este espacio dentro de ti,

Al que siempre puedes volver.

Finalmente,

Reconoce cómo has dedicado este tiempo a mirar de frente una emoción intensa.

Y eso ya es un acto de valentía y de cuidado.

Ya hiciste algo diferente.

El enojo vino a mostrarte algo importante.

Y tú,

En lugar de reaccionar impulsivamente o rechazarlo,

Decidiste escucharlo.

Hoy no se trató de controlar ni de eliminar lo que sentías.

Se trató de hacer espacio,

De observar con curiosidad,

De reconectar contigo.

Y recuerda que cada vez que eliges parar,

Respirar y mirar hacia adentro,

Estás entrenando tu capacidad de actuar desde un lugar más sabio y alineado con lo que valoras.

Puedes volver a esta meditación siempre que lo necesites.

Estoy aquí para acompañarte en este camino.

Gracias por darte este espacio y que sigas construyendo una relación más amable contigo,

Con tus emociones y con la vida.

4.8 (9)

Reseñas Recientes

Júlia

September 17, 2025

Acoje muy bien el enfado que una siente. Y te acompaña a poder vivirlo sin huir, a poder sentirlo, a sacar y a poco a poco poder entender que ha venido a decir este enfado, que ayuda a saber que cosas necesito gestionar. También tiene una voz muy agradable.

Su

June 7, 2025

Una meditación muy bonita ✨ Gracias 🙏🏻

JAIME

June 3, 2025

Gracias !

© 2026 Ana Sofía Bavoni. All rights reserved. All copyright in this work remains with the original creator. No part of this material may be reproduced, distributed, or transmitted in any form or by any means, without the prior written permission of the copyright owner.

Trusted by 35 million people. It's free.

Insight Timer

Get the app

How can we help?

Sleep better
Reduce stress or anxiety
Meditation
Spirituality
Something else