
6 Fases Para Empezar el Día (Meditación)
En esta meditación te guiaré en un ejercicio de 6 fases para que puedas transformar profundamente la forma en que piensas, actúas, trabajas, te relacionas, creces y alcanzas tu visión de salud, abundancia y amor. Al realizar esta meditación diariamente, estarás fortaleciendo a tu mente para alinearte con los estados que quieres experimentar y podrás dirigir tus pensamientos y acciones hacia lo que es realmente importante para ti.
Transcripción
Hola,
Buenos días.
Te doy la bienvenida a tu práctica de meditación.
Soy Anasofi Baboni y en esta mañana te guiaré en una meditación de seis fases para que puedas transformar profundamente la forma en que piensas,
En que actúas,
En que trabajas,
Te relacionas,
Creces y alcanzas tu visión y tus objetivos de salud,
De abundancia y de amor.
Así que te invito a sentarte en una postura cómoda y cuando estés listo o lista puedes cerrar tus ojos.
Comencemos con la primera fase,
La calma.
La calma es una cualidad esencial para poder pensar y actuar con claridad.
Es el primer paso para sanar y transformar nuestras vidas desde el interior.
Sin calma estamos totalmente atrapados en reacciones emocionales y pensamientos obsesivos que nublan nuestra visión y nos desconectan de la persona que queremos ser y de lo que es más importante para nosotros.
Así que invitemos a la calma a nuestro espacio de meditación mediante un ejercicio de respiración.
La respiración lenta y profunda estimula el sistema nervioso parasimpático o lo que comúnmente se conoce como la respuesta de relajación.
Cuando respiramos profundamente el cuerpo envía un mensaje a nuestro cerebro para acalmarse y relajarse.
Así que haremos seis ciclos de respiración,
Inhalando en cuatro tiempos y exhalando en seis tiempos.
Así que comencemos.
Inhala 2,
3,
4 y exhala 2,
3,
4,
5,
6.
Inhala 2,
3,
4 y exhala 2,
3,
4,
5,
6.
Inhala 2,
3,
4 y exhala 2,
3,
4,
5,
6.
Inhala 2,
3,
4 y exhala 2,
3,
4,
5,
6.
Inhala 2,
3,
4 y exhala 2,
3,
4,
5,
6.
Una última vez inhala 2,
3,
4 y exhala 2,
3,
4,
5,
6.
Bien,
Ahora regresa a tu respiración normal y con este estado de calma vamos a pasar a la próxima fase de nuestra meditación,
La fase de la concentración.
Si la mente está cambiando y moviéndose descontroladamente de un lugar a otro,
Nuestras vidas seguirán siendo dirigidas por pensamientos y reacciones automáticas.
En cambio,
Si entrenamos a nuestra mente para mantenerse en el momento presente,
Crecerá nuestra libertad y nuestra capacidad para responder en vez de reaccionar,
De concentrarnos en aquello que es realmente importante para cada uno de nosotros.
Así que fortalezcamos nuestra concentración mediante otro ejercicio de respiración.
Para esto te voy a pedir que pongas tu mano en tu estómago o tu vientre y empiezas a sentir el aire que infla y desinfla esta parte de tu cuerpo.
No es necesario que modifiques tu respiración en ningún sentido,
Simplemente inhala y exhala a tu ritmo y comienza a contar cada ciclo de respiración.
Inhala,
Exhala y cuentas uno,
Inhala,
Exhala y cuentas dos y así sucesivamente.
Cuando tu mente se distraiga con algún pensamiento,
Con amabilidad vas a regresar a contar tu respiración desde el principio,
Entonces vuelves a empezar desde el uno con amabilidad.
La idea no es llegar a un número específico,
El contar simplemente nos va a ayudar a mantener nuestra concentración en la respiración del momento presente.
Así que practiquemos este ejercicio por cinco minutos en silencio.
Comencemos.
Excelente,
Mientras más lo practiques irás viendo cómo tu capacidad de concentración irá aumentando y podrás tener más control de tus pensamientos,
Tus acciones y de tu vida en general.
Ahora pasemos a la tercera fase de nuestra meditación,
La fase de la conciencia plena.
La conciencia plena o mindfulness es la capacidad de saber y reconocer qué está sucediendo dentro y fuera de nosotros,
Sin la necesidad de cambiarlo,
Modificarlo o juzgarlo.
¿Por qué queremos saberlo?
Porque esa conciencia nos conduce a una comprensión más profunda de nosotros mismos y del mundo que nos rodea,
Lo que nos va a permitir ver nuestras vidas con mayor claridad y responder con mayor sabiduría.
Es como saber qué clima hay para prepararnos de la mejor manera.
Así que identifica cómo se encuentra tu cuerpo en este momento,
Qué sensaciones puedes detectar,
Cuál es tu postura,
Qué temperatura hay en el ambiente,
Qué sonidos escuchas,
Qué emociones están presentes contigo en este momento y cómo se encuentra tu mente esta mañana.
¿Estada tranquila o agitada y llena de ideas y pensamientos?
Y mientras nos sentamos y prestamos atención a lo que sucede dentro y fuera de nosotros en el momento presente,
Permanecemos siempre con una actitud abierta y relajada.
No necesitas cambiar nada,
Aunque las cosas sean perfectas o diferentes,
Nos volvemos más accesibles y conscientes de lo que está ocurriendo aquí y ahora.
Bien,
Ahora pasemos a la cuarta fase de nuestra meditación,
La práctica de la gratitud.
La gratitud es reconocer y sentir lo bueno que hay en nuestras vidas.
Es pararnos a apreciar los pequeños y grandes momentos,
Cosas y experiencias que tenemos en la vida,
Incluidos los altibajos.
Está demostrado que el poder de la gratitud tiene un efecto directo en nuestra felicidad,
Nos ayuda a sentirnos más realizados y a convertir los obstáculos en oportunidades.
El poder de la gratitud reside en su capacidad para cambiar por completo nuestra forma de ver el mundo,
Porque estamos condicionados a ver la vida desde la escasez,
A competir con los demás y con nosotros mismos.
Creemos que no somos suficientes,
Que no tenemos suficiente y que no hay recursos suficientes para todos,
Pero cuando vamos más allá de la escasez y creemos que el mundo está lleno de abundancia y de bondad,
Empezamos a ver la vida como un lugar para disfrutar,
Para crecer y para compartir.
Así que te invito a poner ambas manos en tu corazón y sentir el regalo de la vida que te ha sido dada.
Mientras ese corazón siga latiendo,
Tendrás siempre ese regalo,
El regalo de la vida.
Y con tus manos en tu corazón,
Te invito a pensar en una situación,
Un evento,
Una experiencia por la que te sientas agradecido o agradecida y adéntrate en esa memoria.
Adéntrate en tu cuerpo como si estuvieras ahí.
Ve lo que viste,
Escucha lo que escuchaste y siente ese profundo sentimiento de gratitud.
Observa cómo se siente esa gratitud en tu cuerpo.
Conecta con tu corazón y llena todo tu cuerpo de esa gratitud y apreciación.
Respira con ese sentimiento de gratitud.
Siéntelo.
Disfrútalo.
Y ahora piensa en una cosa por la que te sientas agradecido o agradecida.
Algún recurso que tengas en este momento que te permite vivir,
O te permita disfrutar,
O te permite crear.
Siente la apreciación en tu cuerpo.
Siente lo que ese recurso te aporta,
Te hace sentir.
Y respira con ese sentimiento de gratitud.
Siéntelo.
Disfrútalo.
Y ahora piensa en una persona por la que te sientas agradecida.
Tal vez una persona que te ha ayudado,
Te ha apoyado,
Te ha hecho crecer.
Una persona que en este momento valoras por lo que te ha dejado,
O compartido,
O enseñado.
Y ya que la tengas,
Siente en tu cuerpo lo que es tener a esa persona en tu vida.
Déjate sentir esa profunda conexión y gratitud.
Respira con ese sentimiento de gratitud.
Siéntelo.
Disfrútalo.
Y finalmente,
Mientras sigues respirando y sintiendo esa gratitud y apreciación,
Piensa en alguna situación que tal vez haya sido complicada,
O estresante,
O dolorosa.
Encuentra también gratitud en la enseñanza,
O el aprendizaje que te dejó esa experiencia.
O tal vez sentir gratitud por tu capacidad de resiliencia,
Por tu poder para seguir adelante y estar aquí,
Con este regalo que tienes de estar vivo,
De sentir.
Excelente.
Ahora pasemos a la quinta fase de nuestra meditación.
La fase del amor y la compasión.
Esta fase se trata de abrir nuestros corazones a buscar el bienestar y la felicidad de todos los seres,
Incluyéndonos a nosotros mismos.
Es entrenarnos para actuar cada día desde el amor.
Es decir,
Buscar que todo lo que pensemos,
Comuniquemos y actuemos,
Contribuya al bienestar y la felicidad de nosotros mismos y de las personas que nos rodean.
Así que te invito a regalarte unas frases de bondad y amor a ti mismo o a ti misma.
Si te ayuda,
Puedes poner una mano en tu corazón y repetirte estas palabras.
Que esté bien y sana en cuerpo y mente.
Que pueda vivir con calma y paz interior.
Que me sienta querida y aceptada tal y como soy.
Que sea plena y feliz.
Y siente como esa energía de amor y bondad que te regalas a ti misma,
Emana de ti como una luz que irradia y va cubriendo y llenando el espacio en el que te encuentras.
Y esta luz comienza a encontrarse con otros seres vivientes.
Tal vez las personas con las que vives,
O tu mascota,
O alguna planta o plantas que tienes.
Y lo llenas de esta energía de bondad y amor con estas palabras.
Que estés bien y sano en cuerpo y mente.
Que puedas vivir con calma y paz interior.
Que te sientas querido y respetado tal y como eres.
Que seas pleno y feliz.
Y siente como esa luz se expande aún más desde tu corazón,
Llenando toda la cuadra y a cada persona y ser viviente que se encuentra,
Lo llena con esa misma energía de bondad y amor y le dice que estés bien y sano en cuerpo y mente.
Que puedas vivir con paz y alegría.
Que te sientas querido y aceptado tal y como eres.
Que seas pleno y feliz.
Y esta luz con esta energía se expande aún más,
Llenando toda la ciudad donde te encuentras,
Con sus personas y su naturaleza,
Y lo llena de esta luz de bondad y amor.
Y a cada ser con el que se encuentra lo llena de esta energía.
Que estés bien y sano en cuerpo y mente.
Que puedas vivir con paz y alegría.
Que te sientas querido y respetado tal y como eres.
Que lleves una vida plena y feliz.
Y esta luz se va extendiendo a todo el país donde te encuentras,
Llenando a cada persona y ser de esta luz cargada de bondad y amor.
Y se extiende aún más cruzando fronteras,
Contagiando esa energía de bondad y amor a personas de diferentes culturas y lenguas y seres de diferentes especies y biodiversidad,
Llenándolo todo de esa luz que todo lo abarca.
Deseando a cada persona y a cada ser del planeta tierra.
Que estés bien y sano.
Que puedas vivir con calma y paz interior.
Que te sientas querido y aceptado y respetado tal y como eres.
Que lleves una vida plena y feliz.
Y observa cómo esa luz de amor cubre todo el planeta tierra.
Que estemos bien y sanos en cuerpo y mente.
Que vivamos con calma y paz interior.
Que nos sintamos queridos y respetados tal y como somos.
Que seamos plenos y felices.
Y relájate con esos sentimientos de amor y bondad para comenzar el día.
Y llegamos a la última fase de nuestra meditación.
La fase de la intención.
La intención es la dirección deliberada que le queremos dar a nuestros pensamientos,
Nuestras palabras y nuestras acciones.
La intención nos ayuda a tener claridad sobre quién queremos ser y qué queremos lograr en la vida.
Cuando cultivamos la intención evitamos la dispersión y nos comprometemos con acciones que nos acercan a nuestros objetivos.
Al cultivar la intención asumimos la responsabilidad de nuestras vidas y nos convertimos en agentes activos del cambio.
En lugar de dejar que las circunstancias externas nos lleven por diferentes caminos,
La intención nos permite tomar decisiones conscientes basadas en nuestros valores y nos proporciona una motivación interna poderosísima.
Darle una intención a nuestro día nos ayudará a alinear nuestros pensamientos,
Nuestras palabras,
Nuestras acciones con nuestros valores y creencias fundamentales para vivir de una manera más auténtica y coherente.
Y esto nos dará una sensación de integridad,
De satisfacción y de bienestar emocional.
Así que te invito a conectar por un momento con tu respiración y pregúntate ¿Cuál es mi intención para hoy?
¿Cómo quiero vivir este día?
Y permítete conectarte con tus valores y tus metas personales.
Ok,
Ahora te invito a formular una intención clara y positiva en tu mente.
Puede ser una afirmación simple y poderosa como,
Hoy elijo ser consciente y positivo en cada situación.
O mi intención es practicar la gratitud y encontrar alegría en las pequeñas cosas.
O mi intención es trabajar en mi proyecto con concentración,
Dedicación y amor.
O mi intención es regalarme un espacio de autocuidado y tranquilidad.
Así que elige una afirmación que resuene contigo y que refleje cómo deseas vivir tu vida.
Bien,
Ya que la tienes,
Comprometete a llevar tu intención contigo.
Visualiza cómo llevarás tu intención a lo largo del día.
Imagina cómo te enfrentarás a las situaciones y desafíos con tu intención en mente.
Te puedes comprometer contigo mismo,
Contigo misma,
Recordar y aplicar tu intención a lo largo del día.
Bien,
Toma unas últimas respiraciones conscientes y cuando estés listo,
Lista,
Puedes abrir tus ojos.
Gracias por compartir conmigo tu práctica del día de hoy.
Recuerda que no es lo que hacemos de vez en cuando lo que le da forma a nuestra vida,
Sino lo que hacemos con constancia.
Así que empezar la mañana con calma,
Con concentración,
Con conciencia,
Con gratitud,
Con amor y con intención,
Que fueron las seis fases de esta meditación para empezar el día,
Puede ser la energía que te moverá a lo largo de tu día y al final de tu vida.
Así que gracias por compartir conmigo tu práctica y que tengas un gran día.
Conoce a tu maestro
4.8 (41)
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