
Sueño. Soltar el día
Esta meditación nocturna te guía suavemente hacia un descanso profundo y reparador. A través de la respiración consciente, la relajación del cuerpo y una atmósfera tranquila, esta práctica te ayuda a calmar la mente, soltar tensiones y entrar en un sueño lleno de paz.
Transcripción
Bienvenido a esta práctica nocturna.
Estamos aquí para ofrecerle al cuerpo la oportunidad de soltar el día.
Y permitir que la mente descanse.
En un espacio seguro y tranquilo.
A veces sigamos a la noche con tensión,
Pensamientos acumulados.
O emociones que aún no han encontrado lugar.
Esta práctica es un puente.
Un paso suave.
Desde la actividad del día.
Hacia el silencio profundo del descanso.
Vamos a crear juntos un espacio donde el cuerpo pueda entregarse.
Donde la mente pueda aflojar y donde el sueño llegue de forma natural.
Sin esfuerzo.
Prepárate para recibir la noche con calma.
Túmbate.
En tu cama.
De la forma más cómoda posible.
Y permite que el día empiece a quedarse atrás.
Como si estuviera moviéndose lentamente hacia la distancia.
Cierre los ojos con suvidad Inhala profundo por la nariz.
Y exhala lentamente por la boca.
Con un suspiro que se entrega al descanso.
Hace esto dos veces más.
Inhalando profundo por la nariz.
Y exhalando por la boca.
Y nada por la nariz.
Y exhala,
Suelta un poquito más Siente el peso del cuerpo hundiéndose a la tierra.
La espalda.
Las caderas las piernas,
Los brazos.
Imagina que la gravedad te abraza.
Nada que asustar Nada que controlar Lleva tu atención a los pies.
Y percibe cómo se ablandan.
Como se vuelvan pesados Lentamente sube la atención a los tobillos.
Panturrias Rodillas.
Músculos.
Permite que cada parte se rinda un poquito más.
Siente la pelvis el vientre el pecho los brazos Los hombros.
La garganta.
La mandíbula.
Y la lengua.
Los ojos sin esfuerzo se deslizan hacia el sueño.
Respira de forma natural.
Observa el aire entrando y saliendo.
Sin esfuerzo.
Y no lo contando mentalmente.
Uno,
Dos,
Tres,
Cuatro.
Exhala contando hasta las seis.
Uno,
Dos,
Tres,
Cuatro,
Cinco,
Seis.
Y continúa inhalando en cuatro.
Exhalo en 6 Continúa.
Respirando con suidad.
Déjate caer en la exhalación.
Como si cada exhalación fuera una puerta.
Que se abre hacia el descanso.
Inhalando en cuatro.
.
.
Exhalando en seis.
Ahora imagina que estás de pie en un paisaje cálido y seguro.
Frente a ti el cielo se está oscureciendo lentamente.
El sol ya se ha puesto.
Y el cielo se llenó de tonos azules profundos.
Siente el aire nocturno en tu piel.
Fresco Ligero silencioso.
Delante de ti aparece un sendero iluminado por pequeñas luces.
Empiezas a caminar por ese sendero.
Muy despacio y con cada paso.
El cuerpo se afloja un poquito más.
A medida que avanzas,
La noche se vuelve más oscura.
Más suave.
Más protectora.
Con cada inhalación absorbes la frescura.
Del entorno.
Con cada exhalación.
Deja salir la atención y las preocupaciones.
Las luces te conducen más hacia adentro.
Hasta un espacio claro y tranquilo.
Ahí te recuestas en la hierba blanda.
Como un colchón.
La tierra sostiene tu cuerpo con suavidad.
Ahora imagina que las luces giran sobre ti como pequeñas estrellas.
Descendiendo poco a poco Estén bien en una luz tibia y serena.
Ese resplandor calma.
Suaviza.
Y llena de silencio interior.
Poco a poco las luces se vuelven difusas.
Como los sueños que se acercan cada vez más.
Siente como la noche te envuelve.
Cómo te abraza con silencio.
Como te dice sin palabras,
Puedes descansar.
Yo te sostengo.
Todos los pensamientos del día empiezan a disolverse.
Cada pensamiento se convierte en una pequeña esfera de luz.
Y se aleja hacia el cielo nocturno.
No lo empujas,
Ellos simplemente se van.
Ahora imagina aquella luna.
Suave y luminosa.
Derrama su luz sobre tu cuerpo.
Esa luz baja por tu cabeza.
Tu cuello Los hombros.
.
.
Y despecho.
Tu vientre.
Tus piernas.
Y hasta los dedos de los pies Esa luz de calma.
Te prepara.
Te guía hacia un sueño profundo.
Siguro.
Y restaurador.
Mientras la luna te ilumina.
Repite internamente.
Estoy entrando en descanso.
La noche me acoge y me cuida.
Suelto todo lo que ha sido hoy.
Mi corazón está en calma.
Mi mente más silenciosa.
Confío en la noche.
Para que cuide de mí.
Mi cuerpo descansa.
Mi mente se vuelve más tranquila.
Siente como tu respiración se vuelve más suave.
Más lenta.
Más silenciosa.
Tu cuerpo se prepara para cruzar la frontera.
Así el sueño.
No tienes que hacer nada.
El sueño te encuentra permanece aquí por un instante.
Flotando entre la vejilia y el sueño como si estuvieras descendiendo poco a poco.
Por una escalera de luz.
Cada peldaño es una exhalación.
Cada exhalación te lleva más profundo.
Más cerca al sueño.
Que descanses profundamente.
Que tu mente sea quieta que tu corazón encuentre paz en la noche.
Déjate ir.
Y permite que la noche te cuide.
Entrégate completamente Al descanso.
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