
Compasión a Ti y a Tu Niño Interior
Sencilla meditaciòn guiada; el niño interior es real, no física o literalmente, pero metafóricamente. Es una parte de tu psique y es extremadamente poderosa. Así como Freud lo explicó en muchas de sus teorías, nuestros comportamientos negativos, tendencias y desordenes provienen de ideas y situaciones guardadas en nuestro subconsciente. En este artículo te voy a platicar más acerca de tu niño interior, quién es, de dónde surgió y por qué es tan importante prestarle atención y sanarlo. El cuánto aceptes y ames a tu niño interior esta directamente relacionado con cuánto te aceptes y te ames actualmente, y por lo mismo tus comportamientos, ideas y sentimientos irán cambiando. Si ignoras esta parte tan importante de ti mismo, pensando fueron cosas pasadas y que ya no tienen que ver con tu vida actual, en realidad estás ignorando a tu niño interior. Espero que lo disfrutes!!
Transcripción
Busca un lugar donde te encuentres cómodo,
Ya sea sentado o acostado.
Adopta una buena postura con la espalda recta y sin recargarla.
Inhala y exhala profundamente.
Inhala y exhala.
Inhala y exhala.
Cuando te sientas relajado,
Siente las partes de tu cuerpo que tocan el suelo o la silla.
Reposa tu atención en estas sensaciones.
Siente también la postura de tu cuerpo internamente.
Cobra conciencia de tu cuerpo,
Sintiéndolo todo como una unidad.
Inhala y exhala.
Inhala y exhala.
Inhala y exhala.
Activa una actitud receptiva y afectuosa hacia ti mismo.
Hacia tu cuerpo,
Tal como lo sientes en este momento.
Hacia el ser que eres,
Con todas tus dimensiones y profundidades.
Con esta actitud receptiva,
Desprovista de juicios,
Con total aceptación amorosa,
Siente tu respiración en todo tu cuerpo.
Inhala y exhala.
Inhala y exhala.
Inhala y exhala.
Siente tu respiración en tu abdomen,
En tu pecho.
Siente los latidos de tu corazón y deja ir cualquier pensamiento.
Intenta no meterte con su contenido.
Déjalo pasar.
Conéctate con tu cuerpo en todo momento amablemente.
Conéctate con el ser que eres con total aceptación y amabilidad.
Trae a tu mente una situación reciente donde te sentiste mal,
Donde algo no funcionó y sentiste algún sentimiento negativo.
Quizás algún juicio hacia ti mismo.
Un momento de sufrimiento en el cual quizás sentiste tristeza.
Enojo,
Miedo o alguna otra emoción dolorosa.
Deja ir el recuerdo de lo que pasó y dirige una mirada y una actitud amorosa y compasiva hacia ti mismo.
Ahora,
Con ambas manos abrázate colocándolas en el pecho amorosamente con total aceptación a ti mismo.
Abrázate,
Siéntete amorosamente.
Reflexiona que nuestras respuestas a las situaciones están fuertemente condicionadas por eventos del pasado y por los contextos y circunstancias presentes.
Reconoce que siempre haces lo mejor que puedes en cada momento con las herramientas que tienes.
Dite a ti mismo que puedes estar bien,
Que puedes realizar tus aspiraciones y satisfacer tus necesidades,
Cuidarte en todo momento.
Que está bien,
Que estás seguro,
Que te sientes en paz contigo mismo.
En este momento puedes deshacer el gesto compasivo de las manos unos momentos.
Inhala y exhala.
Inhala y exhala.
Inhala y exhala.
Ahora recuerda cómo eras cuando eras niño.
Recuerda un momento en este periodo en que no estás bien y que quizás te sentiste triste o incomprendido o sentiste que cuando necesitabas ayuda no la recibiste o alguna otra cosa pasó y pasaste por un periodo de sufrimiento.
Siente esa emoción,
Revívela en tu mente,
Revívela en tu corazón.
Ahora ve a ese niño que fuiste.
Deja ir la historia y abraza a este niño colocando nuevamente tus manos en el pecho.
Reflexiona,
Reflexiona que nuestras respuestas son condicionadas.
Abraza a este niño que fuiste,
Que está dentro de ti y reflexiona que hiciste lo mejor que pudiste dado los recursos que tenías a tu alcance en esa edad.
Siempre hiciste lo mejor que pudiste.
Y abrazando a este niño dile que puedes estar bien,
Que puedas ser feliz y satisfacer tus necesidades,
Que puedas sentirte seguro y en paz,
Que puedas sentir apoyo y conexión de otras personas,
Que puedes deshacer todo el dolor,
Deshace el gesto compasivo y deja ir esta evocación del pasado despidiéndote de este niño amorosamente.
Abrázalo,
Inhala y exhala,
Inhala y exhala,
Inhala y exhala.
Cuando te sientas listo,
Hable tus ojos lentamente,
Conéctate con el momento presente.
Continúa sintiendo tu cuerpo y tu respiración,
Pero mantente en el presente.
Cuando te sientas conectado a la tierra,
Concluye la práctica dándote gracias por el amor que recibiste por ti mismo.
Tu niño interior y yo te damos las gracias por estar aquí.
Conoce a tu maestro
4.7 (307)
Reseñas Recientes
Meditaciones Relacionadas
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
