
La Trampa Del Modo Felicidad
¿Y si te dijera que intentar sentirte bien todo el tiempo es precisamente lo que te mantiene atrapado(a) en el malestar? En este primer episodio de "Modo Flexible" exploramos la gran trampa de la salud mental moderna: Creer que estar bien significa sentirse bien, tener pensamientos positivos y emociones bajo control. No se trata de eliminar el malestar. Se trata de aprender a relacionarte con él de una forma completamente diferente.
Transcripción
Te doy la bienvenida a Modo Flexible,
El podcast de psicología y mindfulness para vivir mejor.
Soy Ana Sofía Baboni,
Psicóloga especialista en mindfulness y terapia de aceptación y compromiso.
Y en este podcast vamos a hablar de flexibilidad psicológica,
Un nuevo modo de relacionarte contigo y con el mundo que te rodea para vivir una vida más auténtica,
Valiosa y significativa.
Comencemos.
Te doy la bienvenida al primer episodio de Modo Flexible.
El día de hoy quisiera hablar sobre lo que realmente significa la salud mental.
Nos han enseñado que la salud mental significa sentirse bien,
Tener pensamientos positivos,
Alcanzar nuestras metas o estar en calma y tener nuestras emociones bajo control.
Pero cuando no te sientes así,
Cuando la vida no fluye como esperabas,
Cuando llega el fracaso,
La ansiedad,
Esa preocupación o la desmotivación y todos estos pensamientos negativos,
Entonces probablemente piensas algo va mal,
No puedo pensar así o tengo que arreglar esto.
Así que probablemente haces lo lógico,
Intentas controlarlo todo o te exiges más,
Te esfuerzas por hacerlo mejor,
Intentas pensar en positivo,
Controlar tus emociones,
Intentas no preocuparte o incluso empiezas a luchar contra lo que es,
A evitar situaciones,
A guardarte todo.
¿Y qué pasa?
Que a pesar de parecer una buena estrategia,
No funciona.
O peor aún,
Parece que cuanto más luchas contra tu malestar,
Cuanto más te exiges estar bien o cuanto más intentas hacerlo todo perfecto,
Más presente se vuelve el malestar y más te alejas a esa vida que quieres vivir.
Bueno,
Pues resulta que nos han enseñado un modo de relacionarnos con nuestros pensamientos y emociones que parece lógico,
Parece saludable,
Pero que en realidad nos mantiene atrapados en un sufrimiento innecesario.
Y ese modo le llamo el modo felicidad,
Un concepto que saqué del libro La trampa de la felicidad de Ross Harris.
Es ese modo de operar en el que crees que estar bien es igual a sentirse bien,
Que la salud mental significa ausencia de malestar,
O que los pensamientos negativos son un problema que hay que eliminar y que las emociones incómodas son algo anormal que hay que controlar.
Y sobre todo que la felicidad es el estado natural de los seres humanos.
Y claro,
Bajo esta lógica,
Cuando aparece la ansiedad,
Cuando aparece la tristeza,
La frustración,
El fracaso,
El miedo,
Los conflictos,
Tu única opción es dejar que desaparezcan.
Pero aquí está el problema.
La mente humana no funciona así.
Tenemos una mente que está diseñada para detectar amenazas,
Por eso siempre encuentra algo de qué preocuparse,
O anticipar problemas,
Por eso tiendes a vivir en el futuro,
O recordar errores del pasado y por eso rumiamos tanto,
O a compararnos con otros por eso parece que nada es suficiente,
A criticarnos cuando fallamos y por eso nuestro crítico interno no se calla.
Tenemos una mente maravillosa,
Para mantenernos vivos,
No tanto para mantenernos en un estado de felicidad continua.
Y aquí viene la gran confusión,
Confundimos salud mental o plenitud con ausencia de malestar.
Entonces pensamos,
Si tengo ansiedad,
Significa que algo va mal,
O si estoy triste es que no estoy bien y si tengo pensamientos negativos tengo un problema.
Pero la realidad es que tener ansiedad,
Tristeza,
Pensamientos negativos,
Conflictos,
Es parte de ser humano,
Es parte de tener un cerebro y parte de relacionarnos con los demás.
Así que el problema no es sentir eso.
El problema es la guerra que declaramos contra eso que sentimos y pensamos.
Te voy a poner un ejemplo muy concreto de cómo funciona esta trampa.
Imagina que tienes que dar una presentación importante en el trabajo,
Sientes ansiedad,
Tu corazón late rápido,
Tu mente te dice lo vas a hacer fatal,
Todos van a pensar que eres incompetente y te vas a quedar en blanco.
En modo felicidad tu estrategia sería intentar eliminar la ansiedad que sientes antes de la presentación.
Así que haces todo lo posible por calmarte.
Respiras profundo,
Intentas pensar en positivo,
Te dices a ti misma,
Me tengo que tranquilizar.
O intentas controlar tus pensamientos,
No pienses así,
No pienses así,
Qué tonterías estoy diciendo.
¿Y qué pasa?
Que mientras más intentas no estar ansiosa,
Más ansiosa te pones.
Porque ahora no solo tienes la ansiedad de la presentación,
También tienes ansiedad por estar ansiosa.
Y ahora piensas,
No puedo estar así,
Tengo que calmarme.
¿Por qué no funciona?
¿Algo va mal conmigo?
¿Soy una nerviosa?
Y entonces acabas en una espiral.
Sientes ansiedad,
Intentas controlarla,
No lo logras,
Lo cual te da más ansiedad,
Lo que genera frustración,
Y entonces más intentos de control,
Y entonces más ansiedad,
Y entras en la trampa del modo felicidad.
Esto es lo que en la terapia aceptación y compromiso,
O ACT,
Que es el tipo de terapia que yo hago,
Llamamos evitación experiencial.
Es ese intento constante de evitar o suprimir y controlar estas experiencias internas que consideramos inaceptables,
Pensamientos,
Emociones,
Sensaciones o incluso recuerdos que son incómodos,
Que son desagradables,
Pero claro,
No lo logras.
Vamos a hacer un ejercicio.
Recuerda qué hiciste ayer por la tarde.
¿Ya lo tienes?
Y ahora borra ese recuerdo.
Borra lo que hiciste ayer por la tarde.
No te acuerdes de eso.
¿Podrías?
¡Claro que no!
Pues eso es lo que tratamos de hacer con nuestros pensamientos,
Nuestras emociones y nuestras sensaciones desagradables,
Pero no funciona.
Y la investigación es muy clara al respecto.
La evitación experiencial es uno de los mayores predictores del sufrimiento psicológico.
No es la ansiedad la que te hace sufrir,
Es la lucha contra la ansiedad.
No son los pensamientos negativos,
Es esa guerra que declaras contra ellos tratando de quitarlos o de suprimirlos.
No es la tristeza,
El enfado,
El miedo,
Es la resistencia que tenemos a sentirlo incómodo.
Y es totalmente normal que tengamos esta resistencia.
Pero en la vida existe dolor,
Existe sufrimiento,
Tenemos estas emociones.
A esto lo llamamos en al dolor limpio versus dolor sucio.
Te explico.
El dolor limpio es sentir esa ansiedad antes de una presentación,
O tristeza por una ruptura,
O dolor físico por una lesión.
Es normal,
Es humano.
El dolor sucio,
En cambio,
Es sentir ansiedad por estar ansiosa,
Es sentir culpa por estar ansiosa,
Es criticarte por no poder controlarte,
Es evitar situaciones por miedo a sentirlas y vivir en constante lucha interna.
Cuando estamos en modo felicidad,
Pasamos la mayor parte de nuestro tiempo añadiendo dolor sucio al dolor limpio,
Que es inevitable.
Es como el sufrimiento extra creado por la resistencia,
Por la evitación,
Por darle vueltas,
Por la lucha,
Por controlar este dolor limpio,
Este dolor inevitable.
Pero entonces me vas a decir,
Entonces ¿qué hago?
Si el modo felicidad no es el ideal,
¿cuál es la alternativa?
Pues quiero presentarte el modo flexible.
El modo flexible no es un estado emocional,
No es estar bien o sentirte feliz.
El modo flexible es una forma de relacionarte con tu experiencia interna,
Es decir,
Con tus pensamientos y emociones,
Y con tu experiencia externa,
Es decir,
Con tus circunstancias,
Tu contexto,
Tus relaciones,
De manera que te enfoques en lo que es más importante para ti y la vida que quieres vivir,
Incluso cuando esa vida está siendo incómoda.
Déjame explicártelo con otro ejemplo.
Imagina que tienes que tener una conversación difícil con un familiar.
Tal vez necesitas o quieres poner un límite o tal vez necesitas decir que no a algo que te están pidiendo.
Solo de pensarlo sientes un nudo en el estómago o ansiedad y tu mente empieza a enojarse conmigo,
Soy mala persona por decir que no o no vale la pena el conflicto,
No va a servir de nada,
Etcétera,
Etcétera.
En modo felicidad,
Como el objetivo es sentirte bien,
Decides aplazar la conversación.
Evitas el malestar inmediato,
Estamos de acuerdo.
Dices que sí,
Entonces cuando quieres realmente decir que no,
Te guardas lo que sientes y tal vez en ese momento que decides aplazar la conversación,
Te sientes más aliviada,
Esquivaste la incomodidad.
Pero pasa el tiempo y empiezas a sentir resentimiento,
Frustración,
Culpa hacia ti por no haber puesto ese límite y entonces te machacas.
¿Por qué no puedo defenderme?
¿Por qué soy tan débil?
¿Qué estoy haciendo?
Debí de haber X y Y.
Y ahora no solo tienes la ansiedad que evitaste,
Tienes resentimiento,
Autocrítica,
Culpa y el problema sigue ahí,
Sin resolver.
¿Y qué pasa?
Que tu vida se va haciendo más pequeña,
Tus relaciones van teniendo barreras y te alejas de quien realmente quieres ser y de lo que es más importante para ti.
En cambio,
En modo flexible,
Primero reconoces la ansiedad,
Reconoces que está ahí,
Notas tu cuerpo activado,
Tal vez la sudoración,
La taquicardia.
Tiene sentido,
Tiene sentido tener ansiedad,
Es una conversación importante y hay riesgo de conflicto,
Sí,
Se reconoce.
Dos,
No intentas que la ansiedad desaparezca,
Sino que la dejas estar,
Está bien sentir esto.
Luego puedes notar los pensamientos,
No vale la pena el conflicto.
Estoy pensando y te desenganchas de ese pensamiento,
Entiendes que tu mente está tratando de protegerte del rechazo y lo notas como un pensamiento más,
Es un pensamiento más.
Y luego te preguntas,
¿qué es importante para mí aquí?
Tal vez valoras el respeto hacia ti misma y tus tiempos,
A cuidar de ti,
A poner límites,
A expresar necesidades.
Así que tienes la conversación,
Con ansiedad,
Con el miedo al conflicto,
Con las manos sudando si es necesario,
Pero en sintonía contigo y con lo que valoras.
Eso es flexibilidad psicológica.
No es ausencia malestar,
Ni pensar en positivo,
No empiezas a decir esta conversación va a salir perfecto,
Bueno no,
Tampoco intentas controlar tus pensamientos o sentirte valiente.
Es hacer lo importante a pesar del malestar,
Es ver tus pensamientos como eso,
Pensamientos,
No como verdades absolutas.
Es permitir que tus emociones estén ahí para descubrir qué te quieren decir.
Y es actuar con valentía y claridad,
Incluso aunque no te sientas valiente,
Aunque no tengas las cosas perfectamente claras.
La flexibilidad psicológica es el concepto central de la terapia aceptación y compromiso.
Es la capacidad de estar presente,
Que estoy,
Reconocer.
Por eso el mindfulness aquí es tan importante.
De abrirte a tu experiencia,
No reaccionar,
Decir siento esto,
Vale,
Está bien,
Le doy espacio.
Y con todo esto te mueves en la dirección de tus valores,
Independientemente de lo que te diga tu mente,
De lo que sientas en ese momento.
Y esto lo cambia todo,
Porque cuando dejas de gastar tu energía en intentar controlar lo que es incontrolable,
Esa energía va a quedar disponible para construir la vida que realmente quieres vivir.
Cuando dejas de evitar el malestar,
Tu vida deja de encogerse y hacerse densa,
Y empieza más bien a expandirse,
Cuando dejas de creer todos tus pensamientos como verdades absolutas,
Recuperas tu libertad para actuar.
Y aquí es donde quiero presentarte los diferentes modos en los que podemos operar,
Porque al final a lo largo de nuestra vida,
Según la situación,
Puedes estar en diferentes modos.
Así que primero te quiero contar del modo automático.
Este modo está activado cuando vas por la vida sin dar de cuenta,
Comes sin saborear,
Caminas sin estar presente,
O hablas sin escuchar,
O reaccionas en lugar de responder.
Y aquí viene algo importante,
El modo automático no es necesariamente malo,
Ninguno de estos modos,
Vale.
De hecho,
Lo necesitamos,
Tu cerebro está diseñado para automatizar tareas y ahorrar energía.
Por eso,
Puedes manejar sin pensar en cada movimiento,
O lavarte los dientes mientras piensas en otra cosa,
O crear hábitos que te faciliten la vida.
¿El problema cuál es?
El problema es cuando vives toda tu vida en modo automático,
Cuando reaccionas sin conciencia a situaciones importantes,
Cuando no disfrutas ni comer porque estás pensando en tus pendientes,
O cuando hablas con alguien que amas sin estar realmente presente.
Pues así,
Se nos va la vida y el presente de las manos.
Después está el modo control.
Este modo está activado cuando intentas controlar tus pensamientos,
Tus emociones,
Tus sensaciones,
O las situaciones de tu vida que te pasan.
Por ejemplo,
No debería sentirme así,
O tengo que dejar de pensar en esto.
Este es el modo del que ya hablamos,
Y puede ser agotador y contraproducente cuando se vuelve tu única estrategia.
Luego está el modo evitación.
Este modo está activado cuando organizas tu vida alrededor de no sentir malestar.
No vas a esa reunión porque te da ansiedad,
O porque temes encontrarte a alguien,
O no tienes conversaciones difíciles porque es muy incómodo,
O pasas horas haciendo scroll en Instagram para no tener que sentarte a solas con tus emociones al final del día.
Y de nuevo,
A veces evitar es lo más sabio.
Si hay un peligro en la calle,
Por ejemplo,
Lo más inteligente es evitarlo.
El problema es cuando evitas cosas que son importantes para ti,
Solamente porque generan incomodidad emocional.
¡Qué ojo!
Es normal querer evitarlo,
Por eso necesitamos empezar a ver estos modos,
A comprenderlos,
A ver cuándo están activados.
Porque ahí es cuando tu vida puede empezar a encogerse.
Otro de los modos es el modo rumiación.
Es cuando te quedas atascado en tu cabeza,
Dándole vueltas al pasado,
O anticipando el futuro y catástrofes,
O lo que tienes que hacer,
O analizando cada detalle.
Tu atención está en el pensamiento todo el tiempo,
Pero no estás viviendo.
Y como ya he mencionado,
Estos modos no son malos en sí mismos.
Todos los hemos usado y los vamos a seguir usando.
Son estrategias que nuestra mente ha desarrollado y a veces son útiles.
Lo interesante de los modos es que puedes prenderlos y apagarlos,
Como el modo no molestar en tu celular o móvil.
Puedes salirte de ellos de acuerdo al momento de vida.
Y ese es el punto del modo flexible.
No es que nunca vas a estar en modo automático o en modo evitación,
Es que vas a empezar a darte cuenta cuando estás en ellos,
Y vas a tener la capacidad de elegir si quedarte ahí o activar otro modo,
A lo mejor el modo conciencia,
El modo presencia,
El modo disfrute.
Así que el modo flexible es estar presente incluso cuando tu mente te lleva al pasado o al futuro.
Es abrirte a tu experiencia incluso cuando es incómoda.
Es actuar según tus valores incluso cuando es difícil.
Es ver tus pensamientos como pensamientos,
No como verdades absolutas.
Es permitir que las emociones fluyan sin tratar de controlarlas.
Es como vivir con los brazos abiertos en lugar de los puños cerrados.
Es tener opciones donde antes solo veías una salida.
Y este es el modo que vamos a aprender a activar conscientemente en este podcast.
Y bueno,
Antes de despedirnos,
Quiero dejarte con algo muy concreto que puedes hacer esta semana.
No es una técnica para eliminar tu malestar,
Es un ejercicio de observación.
Durante los próximos días te invito a notar en qué modo estás operando.
Es decir,
Cuando notes que estás estresado o ansiosa,
Frustrada,
Pregúntate ¿estoy en modo automático?
¿estoy en modo control intentando eliminar lo que siento?
¿o estoy en modo evitación,
Huyendo de algo incómodo?
¿o estoy en modo rumiación,
Atascado en mi cabeza?
Y solo nótalo,
Sin juzgarte,
Sin intentar cambiarlo,
Solo date cuenta.
Porque el primer paso para activar tu modo flexible es reconocer cuando no estás en él.
Y aquí va algo importante,
No pasa nada por estar en estos otros modos.
No estás fatal por estar en modo control,
No estás fallando si caes en modo evitación.
Simplemente son estrategias que hemos aprendido,
Que en algún momento de nuestra vida tienen sentido,
Que nuestra mente ha desarrollado para protegernos.
Y la diferencia está en que ahora vas a empezar a tener otra opción.
Y poco a poco vas a poder elegir.
Así que recuerda,
La flexibilidad psicológica no es un destino al que llegas y vas a estar en modo zen,
No.
Es una habilidad que desarrollas.
Es una invitación a vivir de una forma diferente,
Con menos de esa lucha interna,
Con más presencia y mayor conexión con lo que realmente es importante para ti.
Así que gracias por estar aquí,
Por darle una oportunidad a una nueva forma de relacionarte con tu experiencia.
Conoce a tu maestro
5.0 (12)
Reseñas Recientes
More from Ana Sofía Bavoni
Meditaciones Relacionadas
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
