
Tranquilidad
A veces lo único que necesitamos es sentir calma. Cierra los ojos y medita conmigo para relajarte y traer tranquilidad a tu vida. Darte esta pausa te ayudará a tener más claridad y a mostrarte que eres capaz de experimentar lo que necesitas. Namasté.
Transcripción
Vamos a empezar entonces esta meditación y vamos a empezar a respirar por nuestra nariz.
Vamos a inhalar muy profundo y vas a empezar a seguir todo el recorrido del aire.
Cómo entra por tu nariz y cómo es tu cuerpo al inhalarlo.
Si inhalas hasta el pecho,
Si inhalas hasta la barriga,
Tú solo presta atención.
Y cuando exhalas,
Imagina que tu cuerpo se va relajando.
Inhala,
Exhala.
Y vas ahora a ir respirando a tu propio ritmo.
Vas a seguir inhalando y exhalando.
Tal vez es el primer momento del día en el que estamos respirando a conciencia.
Entonces solamente observa tu cuerpo.
Si los primeros minutos están viniendo muchos pensamientos a ti,
Sobre todo lo que ha venido en el día o lo que está por venir,
Solo déjalos pasar.
Si es necesario,
Dale el espacio.
Observa un ratito tu cuerpo mientras respiras,
Inhalando y exhalando.
Cómo está tu cuerpo hoy.
Alguna parte de tu cuerpo que se sienta más tensa que otra.
Inhala y exhala.
Y anda sintiendo que se relaja esa parte de tu cuerpo con cada exhalación y bota.
Sueltas tensión y te relajas.
Con cada exhalación te relajas cada vez más.
Solo con respirar ya le estás mandando señales a tu cuerpo de que se relaje,
Que se sienta más tranquilo.
Así que empieza a sentir tu cuerpo físicamente.
Siente la temperatura.
Ve cómo está tu cara en ese momento.
Suelta conmigo tus labios.
Deja caer tu mandíbula.
Imagina que tu cara está recibiendo un masaje.
Como que de pronto tus ojos se sueltan.
Tus pómulos se sueltan.
Hasta tus orejas sientes que cambian de posición porque se sueltan y se relajan.
Tu frente también se relaja.
Tus cejas se relajan.
Todo empieza a caer por su propio peso.
Cae y eso te hace sentir tranquila,
Tranquilo.
Empiezas a sentir confianza en simplemente soltar,
Soltar,
Soltar tu cuerpo.
Sueltas hasta tu cabeza,
Tu pelo.
Todos los músculos de tu cuello se sueltan.
Los músculos de tu garganta,
De tu cuello se sueltan.
Tus hombros se sueltan.
Sigues respirando y inhalando.
Ya de manera normal,
Sin prestar tanta atención a tu respiración.
Empiezas a sentir que tu cuerpo está en calma y que está suave,
Que está relajado.
Sueltes tus brazos.
Tus manos se sueltan.
Tu espalda se relaja.
Como si todos los músculos de hoy que podrían haber estado tensos,
Se relajan.
Como si estés sentada o echada en una nube,
En un algodón.
Se abraza.
Y empiezas a acordarte de todas las cosas que te hacen feliz de tu vida hoy.
Te empiezas a acordar de algo que te hizo reír,
Algo que alguien comentó.
Te acuerdas de la mirada de alguien que viste hoy,
Con una persona que tal vez interactuaste.
Y te hizo sentir cariño,
Te hizo sentir amor.
Te acuerdas de algo que comiste,
Que dijiste ¡ay,
Qué rico!
Es como si de pronto te hayas vuelto un observador de tu vida.
Empiezas a ver todo desde otra perspectiva.
Es como si vieras todo desde una nube,
Desde un momento de paz,
De relajación.
Empiezas a verte a ti,
Viviendo tu vida,
Conversando,
Teniendo conversaciones profundas,
Buscando momentos de amistad,
De amor.
Así que por unos minutos yo me voy a quedar en silencio.
Tú vas a seguir respirando y vas a ser una observadora de tu vida.
Tú solo vas a observar todo lo que hay,
Lo bueno,
Lo malo.
Pero te vas a enfocar en todo lo que te gusta y vas a sentir en tu corazón amor y agradecimiento por las cosas chiquitas que te gustan de tu vida.
Observa.
Suelta tu cuerpo.
Agradece todo lo que tu cuerpo te ha podido permitir hacer hoy.
Desde que te despertaste,
Te cambiaste,
Caminaste,
Comiste,
Miraste,
Oliste.
Mira qué increíble es tu cuerpo.
Mira todo lo que tu cuerpo te ha permitido hacer hoy.
Y ahora desde esa nube vuelves a ti,
Sientes tu cuerpo ahorita.
Toma conciencia del lugar en el que estás en este momento,
En cómo es la textura del lugar en el que estás apoyada,
Cómo se siente en tu cuerpo.
Vas a imaginar que de pronto desde lo más alto del cielo,
Si quieres desde el universo,
Desde las estrellas,
Empieza a bajar una luz con mucho amor y con mucha claridad sobre cómo quieres vivir tu vida,
Sobre qué quieres hacer,
Sobre en qué te quieres enfocar.
Es una luz de la claridad.
Es una luz que baja de lo más alto del universo.
Es una luz que parece una estrella.
Y va a empezar a traer claridad a tu vida,
Bajando por la tierra,
Pasando por la capa del ozono,
Baja por las nubes,
Llega hasta el lugar en el que estás,
Tal vez tu casa.
Y de pronto llega hasta tu cabeza,
Está encima de tu cabeza o encima de tu cuerpo.
Y es la luz de la claridad.
Esta luz te va a dar la confianza que tú necesitas para recordar que siempre tienes tus propias respuestas,
Para recordarte que tú sabes qué cosas te gustan hacer día a día.
Es la claridad que te permite ver los ojos de las personas con las que quieres estar en tu vida,
Las personas que te suman y te permite ver con claridad tu cuerpo,
Tu físico,
Tu yo interior.
Esa claridad ve quién eres tú.
Ven el valioso ser humano que eres.
Y ve toda tu capacidad.
Así que te vas imaginando que esta luz de pronto baña todo tu cuerpo de luz y de claridad.
Baja desde tu cabeza hasta los brazos,
Por tus cojones,
Tus pelis,
Tus piernas y tus pies.
Todo tu cuerpo es claridad.
Y de pronto sientes que tu cuerpo brilla y te regalas una sonrisa.
Así que ahora mismo sonríe conmigo.
Sonríe,
Ya sea que enseñes tus dientes con una sonrisa gigante,
O al menos con tus labios disimulas una sonrisa,
Disimulas la sonrisa en tu cara.
Y quiero que sientas físicamente esa claridad que está en este momento en tu cuerpo.
Lo que te vas a quedar es con la energía de esta claridad,
De esta seguridad de ti misma,
De ti mismo.
Para que te inspire en confiar en tu intuición y en confiar en ti.
Así que tú ahorita solo respira y que sientas tu cuerpo en paz y en calma.
Y disfrutes por un minuto toda esta energía de claridad que está rodeando tu cuerpo.
Y déjate pensar sobre qué quieres claridad.
Quiero que juntes tus manos como si fuera en modo rezo,
Una palma con la otra.
Y de pronto al juntar tus manos sientes como una luz dentro de estas manos.
Dentro de tus manos hay luz,
Hay tranquilidad.
Y esa luz que tienes en tus manos la vas a poner en tu corazón.
Pones tus dos manos sobre tu corazón y sellas esta energía.
Y te haces cariño,
Frotas una mano contra la otra.
Quiero que sientas tu piel de una mano con la otra.
Y la que hay encima quiero que la muevas como si fuera tu abuelito o tu abuelito.
O tus padres o alguien que quieras.
Haría cariño en la mano.
Quiero que des cariño,
Que con tus yemas en la mano toques tu otra mano,
Tus dedos.
Siente ese amor que tal vez tú en algún momento le has dado a alguien.
De un abrazo o de una caridad.
Siente ese amor para ti.
Y sonríete otra vez aunque sea raro hacerlo.
Sonríete otra vez porque te estás dando amor a ti misma,
A ti mismo.
Y este amor,
Esta relajación y esta pausa está siempre,
Siempre,
Siempre disponible para ti.
Namaste.
Si quieres te puedes quedar un rato más.
Puedes salir de esta meditación y ponerte música relajante.
Puedes también agarrar un lapicero y un cuadernito para escribir como te sientes.
Y dejar fluir todo lo que está en nuestra mente.
Acciones hay,
Siempre se pueden tomar.
Siempre podemos tener claridad,
Relajación y tranquilidad.
Así que bajamos nuestras manos,
Empezamos a mover los dedos del pie,
Los dedos de las manos.
Y abrimos los ojos cuando los sintamos.
Namaste.
Conoce a tu maestro
4.6 (61)
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