
Dormir con los Sonidos de la Noche
by Kensho Life
Concilia el sueño con esta meditación mindfulness guiada que te ayudará a relajarte con los sonidos de la noche y dormir profundamente. Dormir bien es esencial para nuestras funciones metabólicas, procesos mentales y cognitivos y para tener la energía suficiente para nuestras actividades diarias.
Transcripción
Túmbate en tu postura preferida en la cama y apaga la luz,
El móvil o cualquier otra pantalla.
Cierra los ojos o,
Si lo prefieres,
Déjalos entornados.
Fíjate en las sensaciones del cuerpo descansando sobre el colchón y en cómo no tienes que hacer ningún esfuerzo para que tu cuerpo descanse.
A continuación,
Toma varias respiraciones más profundas,
Soltando todo el aire lentamente hasta que vacíes los pulmones.
Mientras lo haces,
Mira a ver si notas alguna parte de tu cuerpo con más intensidad,
Alguna parte que esté en tensión o,
A lo mejor,
Alguna molestia o dolor.
Si es así,
Imagina que diriges la respiración hacia esa zona y observa las sensaciones que se crean al hacerlo y cómo van cambiando.
Cada vez que sueltas el aire,
Deja que esas partes que sientes con dolor,
Rigidez o tensión se suavicen.
Ve dejando que la tensión del día se vaya con el aire que expulsas.
Las preocupaciones,
Las cosas que han quedado pendientes,
Los recuerdos,
Imágenes,
Conversaciones.
.
.
Déjanos ir.
Ahora mismo,
Nada de esto requiere tu atención.
Permite ahora que la respiración vuelva a la normalidad,
Que fluya de la manera más natural posible,
Sin tratar de controlarla y sin preocuparte de cómo es.
Quizá sea profunda y lenta o más superficial y ligera o la sientas forzada.
No importa,
No trates de que sea de otra manera.
La respiración ahora es como es.
Seguidamente,
Lleva tu atención a los sonidos que te rodean,
Sin intentar buscarlos,
Simplemente abre tu atención para ver qué surge.
En la noche los sonidos se hacen más presentes,
Se amplifican y oímos cosas que no percibimos durante el día,
Voces en el edificio,
Una televisión,
El zumbido de la nevera,
El crujir del edificio,
Pasos,
Un coche que pasa o quizá la lluvia o el viento o algún animal nocturno.
Observa también cómo los espacios de silencio son más largos que durante el día,
Cómo va bajando el ritmo en la ciudad,
Del lugar donde estás.
Centra tu atención en las características de cada sonido con curiosidad,
El volumen,
La duración,
Si es constante o intermitente,
La textura.
En la medida de lo posible,
Intenta no nombrarlos ni etiquetarlos,
Ni crear historias alrededor de ellos,
Ni juzgar si te gustan o no.
Obsérvalos como si os escucharas por primera vez,
Con curiosidad.
A lo mejor se genera una emoción,
Un pensamiento o juicio alrededor de los sonidos.
A lo mejor quieres que pare o juzgas si te gusta o no,
Si te recuerda algo,
Si te genera rechazo.
Si en algún momento algo de esto ocurre,
No es un problema,
Es normal.
Simplemente date cuenta de que estás teniendo estas emociones y pensamientos y acéptalos.
Déjalos estar mientras vuelves a centrar tu atención en los sonidos y sus características.
Ahora observa cómo evolucionan los sonidos,
Cómo aparecen espontáneamente de la nada y desaparecen de la misma forma,
Sin que tengamos control sobre ellos.
Observa cómo unos toman protagonismo sobre otros,
Cómo unos vienen y van mientras otros permanecen de fondo,
Cómo unos son largos y suaves,
Otros son intermitentes,
Otros más rápidos y puntuales.
Intenta permanecer con una actitud relajada sin esforzarte por encontrar los sonidos,
Manteniendo una disposición abierta y receptiva,
Dejando que fluyan,
Que aparezcan,
Evolucionen y se vayan de esa forma espontánea,
Donde lo único que tienes que hacer es estar presente,
No tienes que hacer ningún esfuerzo.
Los sonidos tienen el silencio como telón de fondo.
Presta atención también a ese silencio que queda entre sonido y sonido y fíjate en cómo reacciona tu mente.
Se relaja en ese silencio,
Quizá busca más sonidos o se siente incómoda.
Sea lo que sea,
Recuerda permanecer con una actitud de amabilidad,
De aceptación y de curiosidad hacia todo aquello que estés experimentando,
Simplemente observa.
Es normal que en algún momento aparezca algún pensamiento,
Alguna preocupación,
Alguna emoción,
Planes,
Ideas.
Cuando te des cuenta de que esto ha ocurrido,
Recuerda que es tu mente haciendo su trabajo,
Tratando de poner orden en las experiencias de tu vida.
Con calma y comprensión,
Deja que estas cosas pasen mientras vuelves a llevar tu atención a los sonidos de la noche y a los silencios entre medias,
Una y otra vez tu mente volverá a distraerse.
Cada vez que esto ocurra,
Es una nueva oportunidad para volver a relajarte en las sensaciones del cuerpo descansando sobre el colchón,
En la respiración,
En el silencio y en los sonidos que te rodean.
Los pensamientos,
Las sensaciones,
Las emociones,
Al igual que los sonidos,
Surgen de forma espontánea,
Toman protagonismo unos sobre otros y finalmente acaban por pasar,
Por desaparecer.
Puedes observarlo ir y venir,
Con calma,
Con aceptación y sin esfuerzo,
Como si miraras las olas del mar,
Volviendo cada vez a los sonidos que surgen,
En los silencios,
Continúa prestando atención a los sonidos de la noche,
Dejando que vayan y vengan a su ritmo mientras te vas relajando cada vez más,
Descansando en ello y en el silencio de la noche.
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