
Relacionarnos con la Ansiedad
La mayoría de las veces nos sentimos culpables por no poder gestionar la ansiedad y acabar con ella definitivamente.Buscamos la manera de que definitivamente acabemos con ella y la saquemos de nuestra vida. Sin embargo hay otra manera de entender la Ansiedad, ya que tiene su función y viene a enseñarnos algo. Tal vez si dejamos de luchar por controlar y echarla de nuestra vida, podamos poco a poco reconocerla mejor y sus efectos cada vez sean menores.
Transcripción
Vamos a hablar de cómo nos relacionamos con la ansiedad y fíjate que no digo superar la ansiedad,
Evitarla,
Deshacerte de ella,
Sino más bien dejar ser a la ansiedad,
Porque cuando dejo ser a la ansiedad,
Dejo de estar ansioso por disolver la ansiedad.
Se trata de tener un rol activo para aprender de ella,
Como fenómeno que surge por múltiples causas,
Que no vamos a analizar ahora mismo,
Porque lo importante es entender esto.
La ansiedad me lleva a un proceso incómodo que normalmente trato de sacarme de encima,
De evitar y saltar en vez de caminar con él,
Porque hay un juicio de rechazo.
Yo no debería sentir esto a estas alturas,
Yo esto lo debería de tener superado o bajo control.
Hay un juicio ahí detrás.
Esto no lo quiero,
Es malo.
La diferencia entre ansiedad y ansia es que esta última es un anhelo primario e íntegro.
El ansia es un deseo de desarrollo legítimo,
Que cuando busca un resultado desesperado,
Sin que nos demos cuenta,
Se transforma en ansiedad y ya no es adaptativo.
Ansiedad y depresión van de la mano por algo que es muy simple.
Cuando yo me mantengo durante mucho tiempo ansioso,
Ansiosa,
Va a haber un momento en que me pase de revoluciones y después viene una bajada,
Un agotamiento,
En el que el cuerpo me va a pedir un descanso.
La ansiedad es un momento que se manifiesta y se desvanece,
En el que se combinan desaprender y aprender para poderlo ir transitando.
El objetivo no es quitarme de encima la ansiedad.
La referencia no es tomarla como un enemigo,
Sino como un informante que me ubica a dónde estoy parado.
Desde un paradigma que entiende que la incomodidad es un aprendizaje,
Que me proporciona recursos.
Al ser la ansiedad un proceso,
No se puede hacer explotando,
Dinamitando a ese visitante que viene a informarnos,
Sino dando espacio a ese huésped.
Entonces el aprendizaje está en me involucro,
En escuchar qué tiene que decir,
Pero no me identifico.
Y sí,
Suena.
.
.
Es fácil decirlo,
Pero es un aprendizaje difícil,
Es gradual y nos va a poner a prueba a lo largo de casi toda nuestra vida.
Hay que tener paciencia y coraje para sostener esa paciencia y acompañarla de los recursos que consideres necesarios.
Pues si es con fitoterapia,
Con la ayuda de un terapeuta,
Da igual.
No juzgar es la primera premisa,
Es lo primero a tener en cuenta.
Ayudarte para aprender de ese huésped es la segunda,
Porque estás aprendiendo.
Y en la medida en que permito y permites sin juzgar,
Van creciendo los recursos internos y vas dejando de necesitar los externos,
Sin prisa,
Sin expectativa.
Hay que dejar de decir,
Vamos a tomar a la ansiedad como el enemigo.
La ansiedad viene a mi casa a contarme algo,
Permitirle la entrada las veces que necesite.
Me enseña a caminar sin miedo,
Por ese fenómeno,
Que es temporal.
Y esto es lo más importante de este mensaje,
Perderle el miedo a la ansiedad.
Particularmente a mí,
Que llevo conviviendo con ella muchísimo tiempo y tiene cada tanto de visita,
Me va mostrando espacios donde antes no había distancia para observar.
Y ahora sí,
Ahora sí noto,
Noto cuando viene,
Cuando se acerca,
Cuando ya está.
¿Qué es lo que me quiere decir?
¿A dónde,
En qué creencia estoy ubicada para que ese huésped se esté quedando más o menos tiempo en mi casa?
El mensaje con el que quiero terminar y que repito y en el que insisto es,
Que te ayudes,
Que te ayudes con los recursos que tengas a mano.
Aprendiendo meditación,
Con musicoterapia,
Con lo que tú requieras,
Con lo que quieras ir probando.
Pero siempre con esa conciencia de darle espacio,
De aprender a relacionarnos con la ansiedad desde otro lugar.
Y lo más importante,
No enjuiciarnos,
No perder de vista,
Que estamos aprendiendo.
¿O acaso un niño aprende a andar sin sostenerse en los muebles primero?
Entonces nada de juicios,
Nada de lucha,
Nada de rechazo y abrámonos a observar,
A escuchar y a comunicarnos desde otro lugar con la ansiedad.
Muchas gracias por escuchar y por acompañar.
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