
Pausa Sagrada, Cultiva La Calma Dentro Del Caos
A través del cuerpo, la respiración y la visualización, vas creando un campo de calma y seguridad al que puedes volver cuando todo se siente demasiado. Ideal cuando el mundo de fuera se siente movido, necesitas regresar a tu centro y habitar la quietud.
Transcripción
Date un espacio para parar,
Para encontrar dentro de ti un lugar que se sienta seguro.
Este momento es tu pausa sagrada.
Ponte cómodo y cuando lo sientas,
Cierra suavemente los ojos.
Relaja los músculos de tu cara,
Suelta los hombros.
Estás aquí contigo,
Ya lo hiciste,
Ya comenzaste tu práctica.
Necesitar es crear espacio para volver a ti.
Comienza a derretirte en eso,
A decirle sí a este momento,
A este espacio solo para ti.
Siente como todo tu cuerpo se suaviza.
Permite que el peso de tu cuerpo caiga.
Date el permiso de estar acá,
El permiso de pausar y de abrirte a recibir.
Una de las maneras en las que podemos percibir eso es dejando que tu peso caiga naturalmente,
Como si cada parte de ti se apoyara en algo más profundo,
Más estable.
Tus huesos,
Toda tu estructura interna te sostiene.
Relaja la mandíbula,
Deja caer los brazos a los lados,
Las manos relajadas sobre piernas,
Suaviza el abdomen,
Libera tensión en el suelo pélvico y conectando con esa sensación de base y estructura,
Siente los isquiones,
Los huesos de tus glúteos apoyados,
Tu cadera sostenida.
Ahora lleva la atención hacia tu columna,
Ese camino de sabiduría y pilar de sostén.
Siente como se extiende desde la base hasta la parte de atrás de tu cuello y ahí suavemente alarga.
Imagina que un hilo de luz te eleva desde la coronilla,
Tu cuello se alarga,
Siente como creces,
Te estiras,
La coronilla se expande hacia el cielo y toda tu columna se alinea.
Vas creando espacio entre vértebras y siente esa estructura interna,
Ese sostén silencioso que habita en ti,
La seguridad de sentirte sostenido por tu propia base.
Desde ahí deja que el resto de tu cuerpo se derrita y habita la dualidad,
Siente la estabilidad,
Fuerza y seguridad y también esa sensación de relajación y entrega.
Sólo nota como eso se siente,
Suelta el entrecejo,
Párpados,
Mandíbula,
Trae suavidad y relajación a cada músculo.
Observando con mucha curiosidad nota en qué parte de tu cuerpo sientes mayor suavidad,
Dónde se siente más ligero,
Más cálido,
Más relajado y permite que toda tu atención descanse ahí.
Lleva tu respiración hacia ese espacio.
Ahora comienza a llevarle un color a ese lugar,
El color que se te venga a la mente está bien.
Confía y pon la intención de expandir ese color como una luz que se expande.
Con cada respiración deja que ese color se expanda por tu cuerpo,
Expandiendo también esa sensación de calma,
De presencia,
De suavidad.
Deja que ese color abrace todo tu cuerpo,
Especialmente si hay zonas de tensión y siente como va disolviendo cualquier tensión.
Siente como esta luz llena cada rincón de luz,
De calma y visualiza como esa luz incluso comienza a expandirse hacia afuera,
Llenando también el espacio que te rodea,
Creando un campo de calma,
De sostén,
De seguridad.
Estás aquí contigo y puedes volver a este lugar siempre que lo necesites.
Si hoy hay algo que se siente demasiado allá afuera o simplemente necesitas anclarte,
Regresa a este espacio,
A esa sensación de relajación,
Calma y seguridad que ya habita en ti.
Derrítete en ella,
Respira en ella y déjala expandirse.
Gracias por regalarte este espacio para ti.
Te mando un abrazo al alma.
Namaste.
Conoce a tu maestro
Meditaciones Relacionadas
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
