
Perdono a mis padres | Tratamiento y lectura de Louise Hay
Perdonar a nuestros padres, ¿es posible? Sanamos cuando perdonamos, perdonamos cuando amamos. A través de esta hermosa visualización que nos ofrece Louise Hay, conectaremos con el perdón y la reconciliación, empezando por permitirnos perdonarnos a través de la compasión y la inocencia de nuestro niño interior. Así, entenderemos nuestra naturaleza y la de nuestros padres, para aplicarlo con ellos y encontrar la paz, el amor y la reconexión con nuestro corazón. Con amor, Vale.
Transcripción
Hola,
¿qué tal?
¿Cómo estás?
Bienvenido,
Bienvenida a esta sesión de meditación.
Yo soy Vale y esta es una sesión grabada en vivo,
Así es que confiemos en el proceso y dejémonos llevar por esta maravillosa sesión,
Que va a estar muy bonita.
Para esto,
Yo ya estoy cómoda,
Encendí un incienso,
Me puse una almohada cómoda en la silla de donde estoy hablándoles,
Y te invito a que también lo hagas,
A que también te pongas cómodo y disfrutes de esta maravillosa sesión.
Hoy vamos a hacer un ejercicio de visualización para conectarnos con nuestros padres,
Para conectarnos con nuestro niño interior y aprender desde nuestro niño interior a perdonar la naturaleza de ese niño y también entender desde esa naturaleza a nuestros padres,
Seres inocentes que nacieron sin saber cómo educarnos,
Cómo ser padres,
Simplemente.
Esta meditación viene a través de una lectura de la escritora Louise High,
Que se llama Usted puede sanar su vida.
Así es que te invito a escucharla,
A disfrutar de este ejercicio de visualización que llega de ella a través de mi voz.
Así es que,
Sin más preámbulos,
Comencemos.
Para relajarnos,
Vamos a hacer tres respiraciones profundas y así conectarnos con nuestro niño interior,
Conectarnos con nosotros mismos,
Con nuestro corazón.
Vamos a tomar aire sintiendo que este aire viene de una energía positiva,
De una energía de cambio,
Una energía renovada.
Y al expulsar este aire,
Eliminamos todas las impurezas que hemos ido acumulando en el transcurso de las horas,
En el transcurso del día,
En el transcurso de las semanas.
Eso es.
Puedes votarlo con fuerza si o si lo quieres,
Porque el aire que viene es un aire de cambio,
Un aire de paz,
Un aire de tranquilidad.
Tomamos aire nuevamente y lo expulsamos.
Y una vez más,
La última.
Y expulsamos todo el aire.
Eso es.
Buen trabajo.
Ahora podemos respirar con normalidad y comencemos con la lectura.
Vamos a empezar visualizándonos como una criatura de cinco o seis años.
Observa a ese niño,
A esa niña.
Mira profundamente sus ojos.
Analízalo con amor.
¿Qué ves?
Observa la ansiedad que hay en él,
Que hay en ella.
Y comprende que la única cosa que quiere de ti es amor.
Acércate lentamente a él,
A ella.
Extiéndele los brazos.
Seguro tiene miedo,
Está asustado,
Está inseguro.
Gánate su confianza.
Abrázalo.
Envuélvelo en tus brazos.
Abrázalo con amor,
Con ternura.
Dile cuánto lo amas,
Cuánto lo quieres,
Cuánto te importa.
Me importas demasiado,
Te amo.
Te quiero,
Estoy aquí para ti.
Míralo a los ojos,
Admira a ese niño,
Admíralo totalmente y dile que está perfectamente bien cometer errores mientras se aprende.
Está bien,
Somos humanos.
Podemos equivocarnos.
Me permito equivocarme.
Me permito aprender.
Prométele que siempre estarás con él,
Pase lo que pase.
Sé amable con ese niño,
Con esa niña.
Si quieres decirle algo más,
Este es el momento para que hables con él,
Para que hables con ella.
Ahora deja que ese niño se vuelva muy,
Muy,
Muy pequeño.
Quizás en la palma de tu mano,
Pero muy pequeño hasta que puedas guardarlo dentro de tu corazón.
Lleva las manos hacia tu corazón si así lo deseas.
Deja que se absorba dentro de ti.
Conservalo allí para que cada vez que mires abajo,
Puedas ver esa carita que se levanta para mirarte y brindarle todo su amor.
Eso es.
Ahora,
Visualiza a tu madre como a una niña de cuatro o cinco años.
Quizás está asustada y en busca de amor sin saber dónde encontrarlo.
Quizás está en un lugar muy lejos,
En un lugar que no puede ser encontrado.
Y en busca de amor sin saber dónde encontrarlo.
Quizás se siente insegura.
Acércate a ella.
Tiéndele los brazos.
Si así lo deseas,
Abrázala.
Hazle saber cuándo la amas.
Cuánto te preocupas por ella.
Abrázala fuerte,
Fuerte,
Fuerte.
Dile que puede confiar en que siempre vas a estar allí.
Pase lo que pase.
Cuando se tranquilice y empieza a sentirse segura.
Deja que se vuelva pequeñita,
Muy,
Muy pequeñita.
Hasta que puedas albergarle en tu corazón.
Y guárdala allí junto con tu niño para que se den muchísimo amor el uno con el otro.
Eso es.
Eso es.
Ahora imagina a tu padre como un niño de tres o cuatro años.
Asustado,
Llorando,
En busca de amor.
Mira cómo le ruedan las lágrimas por la carita,
Sin saber a quién volverse.
Tú con más experiencia ya sabes cómo consolar a los niños asustados.
Tiéndele los brazos para que puedas acoger ese cuerpecito tembloroso.
Consuélalo,
Arrúyalo.
Está bien.
Hazle sentir cuánto lo amas,
Cuánto te importa.
Asegúrale,
Asegúrale que siempre estarás allí.
Con él.
Papá me importas,
Papá te amo,
Papá eres importante para mí.
Este es el momento para decirle algo más,
Algo que tú sientas.
Cuando se le hayan secado las lágrimas y cuando puedas sentirlo lleno de amor y de paz.
Deja que se vuelva muy pequeño,
Hasta que puedas acogerlo en tu corazón.
Y guárdalo allí para que los tres pequeños puedan darse unos a otros mucho amor y puedas amarlos a los tres.
Hay tanto amor en tu corazón que con él podrías curar a todo el planeta.
Pero por ahora limitémonos a dejar que ese amor sirva para curarte a ti.
Siente como una cálida ternura empieza a arder en el centro de tu corazón.
Algo afectuoso,
Algo dulce.
Y deja que ese sentimiento empieza a cambiar la forma en que tú piensas y hablas de ti mismo,
De ti misma.
En la infinitud de la vida donde estoy,
Todo es perfecto,
Completo y entero.
El cambio es la ley natural de mi vida y al cambio doy la bienvenida.
Me dispongo a cambiar y decido modificar mi manera de pensar.
Decido cambiar las palabras que uso.
Decido cambiar las palabras que escribo.
Decido cambiar las palabras que uso.
De lo viejo a lo nuevo,
Avanzo con júbilo y soltura.
Perdonar es,
Para mí,
Más fácil de lo que pensaba.
Perdonar hace que me sienta libre y sin cargas.
Con júbilo aprendo a amarme cada vez más.
Cuanto más me libero del resentimiento,
Tanto más amor tengo para expresar.
El cambio de mis pensamientos hace que me sienta una buena persona.
Estoy aprendiendo a convertir el día de hoy en un placer.
Todo está bien en mi mundo.
Gracias,
Gracias,
Gracias,
Amado universo.
Tómate un momento para absorber todas estas palabras en tu corazón.
Para hacerlas tuyas.
Si así lo deseas,
Con una respiración profunda volvemos a nuestra realidad,
A nuestra normalidad.
Eso es.
Espero que realmente te haya gustado esta sesión y sabes que puedes practicarla las veces que desees.
Te envío un fuerte abrazo y espero que todo lo bueno te encuentre.
Gracias por estar aquí.
Namaste.
Conoce a tu maestro
4.8 (17)
Reseñas Recientes
More from Valerie Zevallos
Meditaciones Relacionadas
Profesores Relacionados
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
