
Meditacuento: Sakkara Sueña con el Espacio
¡Hola! bienvenido a otro capítulo de los meditacuentos, esta vez con un cuento para soñar con el espacio y los cohetes. Espero que lo disfrutes, ¡gracias por meditar conmigo! No olvides comentarme que te pareció y si te gustaría escuchar un meditacuento de algún tema en especial Un abrazo
Transcripción
Hola a todos y bienvenidos a un nuevo capítulo de Los Meditacuentos.
Yo soy Cindy y estoy feliz de acompañarnos en este espacio que ha sido diseñado especialmente para ustedes,
Donde estaremos construyendo juntos el hábito de la meditación.
Así que ya saben,
Pónganse cómodos,
Sentados o acostados en la postura que prefieran.
Antes de comenzar,
Realizaremos unos ejercicios de respiración que nos ayudan a activar nuestra atenta escucha,
Nuestra concentración y nuestra memoria.
Toma profundamente el aire por tu nariz y siente como este aire va a ir a tus pies,
Tus piernas y tus caderas y las relaja.
Deja que salga el aire suavemente por tu boca.
De nuevo toma el aire por tu nariz,
Permitiendo que se relaje todo tu abdomen,
Tu pecho,
Tu espalda.
Deja que salga el aire suavemente por la boca.
Nuevamente toma el aire por la nariz,
Permitiendo que se relajen todos tus brazos,
Las manos,
Los dedos de las manos y los hombros.
Deja que salga el aire por la boca.
Y una última vez toma profundamente el aire,
Relajando todo tu cuello,
Tu mandíbula,
Tu nariz,
Los ojos,
Las orejas,
La frente,
Toda tu cabeza.
Deja que salga el aire por la boca.
Todo tu cuerpo se encuentra completamente relajado,
Desde los dedos de los pies hasta la cabeza.
Respira normalmente,
Cierra los ojos,
Activa los oídos y deja volar tu imaginación.
Comencemos.
Y el meditacuento de hoy se llama Zacara sueña con el espacio.
Va dedicado especialmente para Manuela y su papá Carlos.
Había una vez un pequeño pueblo ubicado en una de las montañas más altas del país.
Allí vivía un perro salchicha llamado Zacara junto a toda su familia.
Todas las casas eran de piedra,
Con grandes chimeneas para mantener el calor.
Los caminos de ese pueblo eran de tierra y había mucho,
Mucho verde.
Como no había electricidad,
Los perros salchichas se dedicaban a crear luciérnagas,
Quienes en agradecimiento alumbraban sus casas durante la noche.
¿Se podría decir que el pueblo de Zacara era todo felicidad?
Los niños asistían a la escuela,
Los grandes trabajaban en el campo,
En la panadería y aprendiendo a ser maestros del hierro y de la madera.
Al ser un pueblo ubicado en las montañas,
Las noches eran mágicas.
Cada que se iba el sol,
Parecía que se extendía un manto de estrellas que acobijaba a todos los habitantes y alumbraba las calles con mucha intensidad.
En especial esas noches de luna llena,
Donde la luz era tal que parecía que nunca se hubiera ido el sol.
Eso era lo que más amaba Zacara de su pueblo.
Le fascinaban las noches y las estrellas.
Sentía un encanto especial y cada que miraba las estrellas se preguntaba,
¿qué será lo que las hace brillar?
¿Qué será eso que hay más allá de los límites de las montañas?
Un día Zacara fue a la escuela como de costumbre y allí su maestra de ciencias comenzó a contarles que en la ciudad los científicos habían logrado construir el primer cohete capaz de viajar al espacio.
Viajar al espacio.
Los ojos de Zacara se iluminaron.
No podía creerlo.
Sin duda,
Eso era lo que ella quería hacer.
Viajar al espacio.
Estar cerca de las estrellas.
Ese era su sueño.
Desde ese día,
Zacara comenzó a investigar acerca de los cohetes y los viajes al espacio.
¿Qué había que hacer para construir un cohete como ese?
¿Y cómo podría viajar a la luna?
Día tras día comenzó a ir a la biblioteca del pueblo para investigar todo acerca del espacio.
Pero la verdad es que en el pueblo todos comenzaron a decirle que estaba loca.
Que ningún perro salchicha de la región había logrado construir cohetes,
Ni mucho menos ser astronauta.
Que no soñara tan alto que mejor se enfocara en ser maestra de madera como lo había hecho su papá.
Sin embargo,
Zacara no abandonó su sueño.
Pasaron un par de semanas y de nuevo la maestra de ciencias les tenía una gran noticia.
Resulta que los científicos del centro espacial estaban organizando un concurso para traer a los perros salchicha de diferentes escuelas a conocer el cohete antes de que despegara y a darles un tour por el centro espacial.
Lo que tenían que hacer era escribir un cuento sobre el espacio y los cinco mejores cuentos del país ganarían este fabuloso viaje.
Para Zacara esto fue la puerta a sus sueños.
Era la posibilidad de conocer de cerca ese cohete con el que había estado soñando todos estos días y además hablar con astronautas de verdad.
Astronautas de verdad.
Solo de pensarlo ya se le ponían los pelos de punta.
Así pues que puso todo su empeño y dedicación en construir el mejor cuento del país.
Día y noche pensaba en su cuento hasta se olvidaba de comer.
Eso sí,
Hay que decir que su maestra de ciencias siempre creyó en ella y la estuvo apoyando.
Finalmente enviaron su cuento al concurso y después de un par de semanas llegó la noticia.
Zacara había sido una de las cinco ganadoras de este viaje al centro espacial.
Todo el pueblo,
El mismo pueblo que le decía que no se ilusionara,
Esta vez le hizo una fiesta y entre abrazos y aplausos Zacara,
Su familia y la maestra de ciencias viajaron a la ciudad.
Allí Zacara con los ojos llenos de lágrimas pudo no solo ver sino además conocer por dentro el cohete y hablar con los astronautas.
Para sorpresa de todos,
Uno de los astronautas encargados de la misión había nacido en el mismo pueblo que Zacara,
Allá en las montañas,
Y éste decidió contarle toda su historia y el camino que le permitió llegar hasta allí.
Así también como pasarle la mayoría de sus tips y secretos de astronauta.
Desde ese día Zacara supo que estaba en el camino correcto para hacer sus sueños realidad,
Que no importaba que los demás no creyeran en ella,
Pues la fuerza de sus sueños,
Al igual que el universo,
Es infinita.
Y hasta aquí el medita cuento de hoy.
Cuéntame,
¿qué te pareció?
¿Te hizo pensar en tus sueños?
Yo espero que lo hayas disfrutado tanto como yo y que no te olvides que tenemos una cita todos los lunes y los miércoles a través de Spotify y los viernes a través de YouTube.
Me encantaría que me dejes en los comentarios cuáles son tus más grandes sueños,
Así juntos nos podemos apoyar.
Te mando un fuerte abrazo y nos escuchamos en un próximo capítulo.
Adiós
Conoce a tu maestro
4.9 (28)
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