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Meditacuento: Dos Camas

by Cindy Vanessa Parra

rating.1a6a70b7
Puntuación
4.8
Group
Actividad
Meditación
Adecuado para
Niños
Reproducciones
587

¡Hola! bienvenido a otro capítulo de los meditacuentos, hoy te traigo un capítulo para hablar sobre la separación de los padres. Espero que lo disfrutes, ¡gracias por meditar conmigo! No olvides comentarme que te pareció y si te gustaría escuchar un meditacuento de algún tema en especial Un abrazo

Transcripción

Hola a todos y bienvenidos a un nuevo capítulo de Los Medita Cuentos.

Yo soy Cindy y me hace muy feliz encontrarte de nuevo y que estemos aquí juntos construyendo el hábito de la meditación.

Ponte cómodo y cómoda que ya vamos a comenzar.

Relaja todo tu cuerpo,

Sacúdalo un poco y luego detente.

Y deja que descanse en una posición en la que te puedas quedar quieto o quieta durante los próximos minutos,

Con los pies descansando hacia los lados,

Los brazos sueltos con las palmas de las manos hacia arriba y la espalda recta,

Sea que estés acostado o sentado.

Saca tu pecho para que entre el aire profundo en todo nuestro cuerpo y regálame una sonrisa para que libres cualquier tensión que haya en tu mandíbula.

Respira profundo por la nariz.

Siente el aire entrando a tu cuerpo y relajando cada una de las células de tu cuerpo.

Deja que salga el aire lentamente por la boca.

Nuevamente toma el aire e imagina cómo el aire se convierte en nubes que acarician todo tu cuerpo,

Desde los dedos de los pies hasta la cabeza.

Deja que salga el aire lentamente por la boca.

Una última vez toma el aire profundo,

Permite que tu cuerpo se expanda y crezca hacia los lados.

Deja que salga el aire lentamente por la boca,

Volviendo a la calma y a la relajación.

Tu cuerpo se siente ligero y tranquilo,

Desde los dedos de los pies hasta la cabeza.

Cierra los ojos,

Sonríe,

Activa los oídos y deja volar tu imaginación.

Este cuento se llama Dos camas.

Este medita cuento va dedicado especialmente para Mía y Melisa desde Córdoba,

Argentina.

Había una vez dos hermanas ardillas llamadas Coco y Avellana.

Eran pequeñas juguetonas y felices que se la pasaban saltando y coleccionando nueces.

Las chiquitas dormían juntas desde que habían nacido,

Pero a pesar de ello tenían dos camas,

Y aquí te contaré por qué.

Cuando eran más pequeñas,

Mamá ardilla y papá ardilla habían decidido separarse,

Es decir que cada uno se iría a vivir a árboles diferentes,

Pues ya no se entendían mucho y la verdad se la pasaban peleando,

Pero a pesar de su decisión se habían comprometido a respetarse y compartir la felicidad de criar a sus pequeñas ardillas,

A las pequeñas Coco y Avellana.

Papá y mamá se esforzaron mucho por mantener cada quien una casa amorosa y segura para las ardillas.

Se pusieron de acuerdo para que en ambos hogares se pudiera sentir que era especial y que era lindo.

En casa de la mamá ardilla todo olía delicioso,

Olía como a frutos y nueces,

Había una gran hamaca para descansar y muchos cuentos para leer y un columpio en un árbol cercano.

Coco y Avellana pasaban tardes enteras jugando a las escondidas,

Explorando tesoros en el bosque e intentando volar en el columpio.

En la casa de papá ardilla el aroma era a pino y a musgo y había mucho aire.

Había una casita en el árbol con una cama acogedora y papá ardilla les enseñaba a sus hijas a escalar árboles y a guardar nueces para el invierno.

Coco y Avellana adoraban escuchar las historias emocionantes que les contaba papá y estar junto a él y una fogata por las noches.

En ambas casas tenían camas suaves y pachoncitas en las que como siempre dormían juntas.

Tener dos casas para Coco y Avellana significaba dos lugares donde eran amadas y felices,

Dos habitaciones y dos camas.

Al principio Coco y Avellana no entendían qué pasaba,

Porque mientras estaban con mamá extrañaban a papá y cuando era el turno de estar con papá querían regresar a dormir con mamá.

Veían que las demás familias ardillas no se tenían que turnar y eso las ponía un poquito triste.

Sin embargo,

Gracias al amor y la paciencia que tuvieran ellas y también sus papás,

En su vida se fue multiplicando el amor,

La diversión,

Los abrazos,

Los juguetes y hasta las camas.

Y fue así que Coco y Avellana que desde chiquiticas dormían juntas,

Ahora tenían dos camas,

Dos habitaciones,

Dos casas,

Una familia muy grande y mucho amor a su alrededor.

Y hasta aquí el Medita Cuento de hoy.

Cuéntame si tú como Coco y Avellana también tienes dos camas.

Te mando un abrazo muy fuerte y te espero en el próximo capítulo.

¡Adiós!

4.8 (22)

Reseñas Recientes

Alma

November 2, 2023

Que lindo, le ayudó a mi hijo a entender un poco de la vida de sus amigos que tienen sus padres separados. Gracias Cindy por otra bella historia 🥰

SILVINA

October 27, 2023

Que forma tan simple y amorosa que tenes para contar situaciones que viven los chicos desdramatizandolas. Cariños Martina y Silvina

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